El equipo antinarco, diezmado

Con la muerte de José Francisco Blake, el presidente Calderón perdió a una pieza importante en su guerra obsesiva contra el narcotráfico. Más que cumplir con el control y manejo de la política interna, el secretario de Gobernación se dedicó a defender la estrategia de seguridad implantada por el mandatario.

La muerte del secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, encargado de coordinar al gabinete de seguridad nacional, representa otra sensible baja del gobierno de Felipe Calderón en su guerra contra el narcotráfico.

Por segunda vez en tres años, Calderón se quedó sin operador en el gabinete responsable de su principal política de gobierno, aun cuando Blake Mora, en su año cuatro meses como titular de Gobernación, quedó muy lejos de ser el principal funcionario civil en darle cara a la delincuencia organizada.

Además de sus funciones, tenía el cargo de secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), instancia en la que los principales colaboradores civiles y militares de Calderón han definido las acciones contra los cárteles del narcotráfico.

Más que ejercer liderazgo en la estrategia contra el narcotráfico desde el segundo cargo gubernamental más importante del país, Blake Mora hizo de la dependencia a su cargo la principal defensora de la política de seguridad de Calderón, especialmente ante los familiares de las víctimas de esa guerra.

Con la muerte de Blake Mora, ya son cuatro los secretarios de Gobernación que Calderón pierde en el CSN. Dos de ellos por accidentes y dos por manotazo presidencial: Juan Camilo Mouriño y Blake Mora, y Francisco Javier Ramírez Acuña y Fernando Gómez Mont, respectivamente. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la edición 1828 de la revista Proceso, ya en circulación)

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