Otro “michoacanazo”

MORELIA, MICH.- Aun cuando al principio dijeron que el candidato de PRI-PVEM, Fausto Vallejo Figueroa, ganó los comicios del domingo 13 con el apoyo de “grupos delincuenciales”, los candidatos perdedores, Luisa María Calderón Hinojosa, Cocoa, impulsada por el PAN-Panal, y Silvano Aureoles Conejo, abanderado del PRD-PT-Convergencia, terminaron por admitir el triunfo del priista.
El jueves 17, en conferencia de prensa y tras aceptar su derrota frente al priista, Cocoa sostuvo que el triunfo de Vallejo Figueroa fue producto de la “guerra sucia” y de la presión que ejerció el crimen organizado sobre ciudadanos, candidatos, activistas y funcionarios electorales. La panista insistió en que el priista deberá enfrentar al narcotráfico “con firmeza”.
Aureoles Conejo se limitó a decir que los comicios no paran aquí y adelantó que el PRD agotará todos los recursos jurídicos que la ley establece para encausar sus señalamientos sobre la presunta intromisión del narco en el proceso electoral.
El mismo domingo 13, el líder nacional del PRD, Jesús Zambrano, declaró que en Apatzingán, Coalcomán, Tepalcatepec y Arteaga grupos del crimen organizado amenazaron a votantes, representantes de casilla y a candidatos.
Dijo que en el poblado de Santa Rosa, municipio de Zamora, varios encapuchados se robaron dos urnas y dijeron a los presidentes de Casillas que los iban a levantar si no votaban por el PRI. Al día siguiente, Zambrano fue más lejos al declarar que Servando Gómez Martínez, La Tuta, líder de La Familia Michoacana, presuntamente había orientado el voto hacia el PRI durante los comicios.
La consejera presidente del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), María de los Ángeles Llanderal Zaragoza, tuvo que salir al paso y comentó que no podía presentar ninguna denuncia por carecer de información al respecto.
No obstante, Antonio Soto Sánchez, representante legal del PRD-PT-Convergencia ante el IEM, insistió en que la jornada electoral estuvo plagada de irregularidades, entre ellas la compra de votos y amenazas a los candidatos, por lo que se interpusieron 38 impugnaciones y tres denuncias penales ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade). El martes 16, la Procuraduría General de la República inició 42 investigaciones por presuntos delitos electorales.

Focos rojos

El mismo día de los comicios, tropas del Ejército capturaron en Morelia, Michoacán, a Juan Gabriel Orozco Favela, El Gasca, presunto jefe de Los Caballeros Templarios en esa plaza y cercano a La Tuta, según el vocero de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo.
“Este resultado se logró al llevar a cabo de manera sorpresiva una operación de precisión, que consistió en desplegar a las unidades de maniobra para cubrir el área donde se encontraba Orozco Favela, a quien se le decomisaron armas largas, cartuchos, manuales de Los Caballeros Templarios y propaganda de Fausto Vallejo y Wilfrido Lázaro, candidatos del PRI a la gubernatura y presidencia de Morelia, respectivamente”, dijo Trevilla.
Para el miércoles 16, el diputado priista Nathanel Guerrero López leyó un documento elaborado por sus correligionarios y los legisladores del Panal y del PVEM, según el cual elementos de la Policía Estatal Preventiva de estado capturaron “en flagrancia de la comisión de delito” a cuatro personas cuando repartían dinero y despensas para inducir el voto a favor de los candidatos del PAN.
Tres de los detenidos son sonorenses: Alejandro Salido Salido, quien trabaja en la Secretaría de Desarrollo Social en el municipio de Navojoa; Gerardo Sayas Amaya, primo de Máximo Othón Sayas, subsecretario técnico de la Secretaría Técnica del Ejecutivo de ese entidad, y Enrique Ruperto Gastélum Cañedo, adscrito a la misma dependencia.
De acuerdo con los resultados oficiales, la alianza PRI-PVEM se adjudicó la mayoría de los municipios donde la presencia del crimen organizado es notable, sobre todo los del corredor de Tierra Caliente.
Lo paradójico es que el PAN ganó en Arteaga, la tierra de La Tuta, y Apatzingán, considerados “focos rojos” por el elevado nivel de inseguridad.
La violencia también permea en Parácuaro, donde ganó una alianza entre los partidos PRI-PAN-PVEM; en Gabriel Zamora, donde triunfó el PRI-PVEM: en Tumbiscatío, que quedó en manos del PRI; y en Múgica, Nueva Italia y Uruapan, donde los candidatos fueron amenazados durante la campaña, la ventaja fue para el PRD.
Pese a los diferendos e irregularidades documentadas, el triunfo del priista Fausto Vallejo pone fin a 10 años de perredismo en el estado. Vallejo Figueroa, quien se dice indignado por las acusaciones de sus adversarios, expresa que no es justo lo que le están haciendo a Michoacán.
Según el priista, es injusto también que a cinco años de que el gobierno del panista Felipe Calderón inició la guerra contra el narcotráfico, ahora se hagan este tipo de señalamientos sobre la presunta intervención del narco en los comicios del domingo 13.

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