Elba Esther remodela su “penthouse” con dinero del SNTE

Antonio Jáquez

A Elba Esther Gordillo, lideresa moral del sindicato magisterial, secretaria general del PRI y pieza clave de operación política del gobierno de Vicente Fox, el SNTE –el órgano más poderoso del corporativismo sindical priista–  le financió recientemente la remodelación de su penthouse en la colonia Polanco de la Ciudad de México. La obra, de un costo millonario, fue pagada por el Fideicomiso de Vivienda para el Sector Magisterial, cuyo director es Francisco Yánez Herrera, yerno, por cierto, de la propia señora Gordillo.

Cuando se trata de consentir a su lideresa real, Elba Esther Gordillo, de hacerle la vida más confortable y segura, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no conoce límites.

En los años 2000 y 2001, por ejemplo, el SNTE cubrió todos los gastos de la remodelación del penthouse de Elba Esther en la calle Galileo en Polanco, desde trabajos básicos de albañilería y electricidad hasta obras extravagantes de carpintería.

El costo de la remodelación, de por sí millonario, se elevó porque hubo trabajos que se hicieron hasta tres veces, como la instalación de cables y contactos eléctricos, por el cambio de los planos, por simple capricho o porque se dañaron mientras eran ejecutadas otras obras en el departamento.

El SNTE pagó también un avanzado mecanismo de seguridad en el penthouse de la dirigente magisterial y secretaria general del PRI, que incluye una puerta de cristal blindada con dos controles biométricos, es decir, con registro de huella digital (uno de entrada y otro de salida), que costó casi 15 mil dólares, en diciembre de 2000.

Los fondos para esas obras salieron del Fideicomiso de Vivienda para el Sector Magisterial (Vima), a cargo de Francisco Yánez Herrera, quien autorizó la mayoría de los trabajos y la compra de equipo para el departamento en Galileo, según documentos del organismo y de las empresas contratadas.

“El sindicato ha sido generoso, no hay duda; me paga mis gastos, hay que decirlo, (pero) vamos a entregar cuentas, no he hecho mal uso (…) Me encanta vivir bien”, dijo la maestra Gordillo en entrevista con Proceso (1347) en agosto último, cuando resurgían datos sobre su riqueza y se le cuestionaba su cercanía con el presidente Vicente Fox y el canciller Jorge G. Castañeda.

Los documentos obtenidos por este semanario confirman la generosidad del sindicato magisterial y dan indicios del estilo de vida de Elba Esther,  presidenta de la Comisión Nacional de Acción Política del SNTE y jefa real del sindicato.

En medio del remolino del conflicto petrolero, Elba Esther declaró a Reforma que los sindicatos “deben dar cuentas”. En esa entrevista, presentada como nota principal el 17 de septiembre, aseguró que la transparencia en el ejercicio de los recursos es necesaria para cambiar la percepción que se tiene de los dirigentes sindicales.

Las organizaciones no pueden seguir asociándose a la simulación o corrupción, “porque desgraciadamente así nos han visto, y a veces algunas conductas lo han permitido”, dijo la lideresa moral del SNTE muy quitada de la pena.

El piso 13

La remodelación del penthouse de la maestra Gordillo se convirtió en noticia en junio del 2001, cuando los vecinos del condominio en que se encuentra se quejaron de la invasión de áreas comunes. En declaraciones a Reforma, dijeron que desde un año antes habían presentado su queja en la delegación Miguel Hidalgo porque los trabajos en el penthouse violaban la Ley Condominal.

Mayra Coffini –esposa del entonces senador Lázaro Cárdenas Batel– se quejó en la delegación porque las obras afectaban la tranquilidad en el inmueble, ya que se prolongaban de las 7 de la mañana a las 9 de la noche, cuando salían de laborar los albañiles. Pero su queja, lo mismo que la de otros vecinos, fue ignorada por las autoridades.

“La delegación no hizo gran cosa, seguramente por la figura política que hay en el edificio o porque no le dieron el seguimiento adecuado”,dijo Mauricio Rivera, administrador del condominio.

Elba Esther residía en el piso 11 del edificio en Galileo, cercano a la zona hotelera de Polanco, centro de operaciones de la dirigente y de otros políticos, como el canciller Castañeda.  Adquirió luego el penthouse, en el piso siguiente,  y le dejó el otro departamento a Castañeda, según reveló el columnista Raymundo Riva Palacio, en El Universal, el 12 de agosto último, en información que no ha sido desmentida.

La remodelación consistió realmente en la construcción de otro piso, el 13, al elevar el piso 12 mediante una estructura metálica, pero integrando todo en un bloque de dos plantas.

Mabasa hizo algunas de las obras, según carta enviada por la empresa al “Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”, el 27 de junio de 2000, en la que se presenta un estado de cuenta por facturas que suman poco más de 243 mil pesos y de las que en esa fecha se adeudaban sólo 44 mil pesos.

Las facturas de Mabasa –con dirección en la colonia Agrícola Pantitlán– sobre los “trabajos realizados en la obra de Galileo # 7” se refieren al suministro e instalación de “multytecho”, “multymuro” (a base de paneles) y todo un sistema antifiltraciones, aparentemente a prueba de huracanes, que consta de canales y canalones de lámina, botaguas (vertederos), tapagoteras, anticorrosivos y tapajuntas (listón moldeado que se pone para tapar la juntura del marco de una puerta o ventana con la pared).

La empresa Ingeniería y Montaje Jes –con domicilio en Santo Domingo Coyoacán– se encargó de la instalación y abasto de materiales eléctricos y telefónicos. El costo de las obras fue de unos 200 mil pesos e incluye:

Colocación de salidas para lámparas, atenuadores (para regular la intensidad de la luz), infrarrojos, apagadores, teléfono, televisión e interfón. En “trabajos adicionales” de electricidad se realizaron cambios diversos: reubicación de los  tableros de distribución que ya estaban colocados (5 mil 600 pesos); reubicación “de tableros por segunda vez; se cambió para el otro piso teniendo que hacer tubería y cableado” (9 mil 200 pesos);  reubicación de salidas de (10) lámparas en la cocina por modificación del plano (4 mil 300 pesos).

Además, se reubicaron las salidas en algunas áreas: del contacto en cocina, “por cambio de ubicación de muro”;  de la cámara de video del pasillo de baño al elevador y de la cámara en los tinacos y la terraza; del control del equipo de vapor y del equipo de aire acondicionado; se cambiaron también las salidas de contacto “de triturador en cocina” y de las bocinas de la planta alta y la planta baja. Y se modificaron “las tuberías en gimnasio”.

La carpintería Rangel –de la colonia Anáhuac, aledaña a Polanco—surtió la duela y el zoclo y los instaló. Según las facturas, por un monto de 588 mil 300 pesos,  la duela es de encino especial –de largo y ancho mayores a las medidas promedio— y se colocó, lo mismo que el zoclo, en recámara principal, “recámara 2”, vestidor, baño, estancia, gimnasio, sala- comedor, estudio y bajo escalera de vidrio.

Después, el maestro José Rangel y sus ayudantes lavaron los pisos (4 mil 800 pesos), barnizaron la escalera (3 mil 800), abrieron agujeros en piso para lámparas (2 mil 100), colocaron piso de duela de encino en “área de lavado” (26 mil) y fabricaron e instalaron una cava “en tablón de 2 pulg.” (33 mil 750 pesos”).

En el clóset

El taller Canceles y Muebles –ubicado en la calle José María Lafragua y  manejado por Jesús Ocampo y su hijo Patricio— realizó el grueso de las obras de carpintería, que en una primera etapa, en febrero de 2000, costaron 908 mil 605 pesos. Entre los muebles fabricados e instalados se cuentan los siguientes:

Clóset para  recámaras  principal y “2” (56 mil pesos), vestidor (17 mil), clóset otoño-invierno (11 mil), clóset primavera-verano (11 mil), vestidor junto al baño principal (8 mil), clóset para baño (17 mil), cajoneras (84 mil), escalones de encino planta alta (17 mil), “mueble de estar junto al elevador” (16 mil 600), “entrepaños suéteres” (7 mil) y “14 entrepaños de zapateras” (30 mil pesos).

Otros muebles: nicho de caoba (13 mil pesos), 12 puertas (70 mil 687 pesos y 50 centavos), mueble terraza con tres escalones (34 mil pesos), mueble terraza equipo de sonido (26 mil), una cubierta y dos cajones de escritorio (12 mil), “5 puertas de comunicación” (27 mil 812) y un “comedor plano A-16”  (151 mil 104 pesos). Así mismo, se barnizaron los muebles (60 mil pesos) y se pintaron nueve maceteros en laca blanca (6 mil pesos).

Fueron instalados también: “Clóset masajes” (14 mil 724 pesos), con 4 entrepaños, cajones y 32 puertas abatibles; un “clóset de visitas” (24 mil)  con 2 puertas abatibles y 2 entrepaños y un clóset en recámara de servicio (29 mil 500 pesos) con 4 entrepaños grandes y 3 chicos, 4 cajones y 3 puertas abatibles, todo ello de madera de pino y triplay encino, como el resto de los clósets.

El 11 de octubre de 2000, Jesús Ocampo le informó a Francisco Yánez de un cargo adicional de 8 mil pesos por desmontamientos de clósets que estaban terminados “en 95% en carpintería y barniz”, por cambios “en planos entregados por el arquitecto Alejandro Elizondo”, uno de los contratistas de confianza de Vima que participó en el rediseño del departamento de Elba  Esther.

En marzo de 2001 fueron realizados otros trabajos de carpintería; entre ellos: 1 mesa plegable en terraza planta baja (3 mil 500 pesos), 1 cubierta y 1 mueble para disquet vigilancia (3 mil 900) y 1 mueble de centro de lavado (10 mil 3). Además, se retocó el piso de recámara 2 y estudio (3 mil) y se raspó y barnizó el librero del estudio (13 mil 500 pesos).

Clima y seguridad

La empresa Suministros Energéticos –con oficinas en el World Trade Center— vendió e instaló el equipo de aire acondicionado, a un costo de 139 mil 750.3 pesos.

Mientras que otra empresa, Sudos, en avenida Constituyentes, fabricó y colocó carrillos-louvers de lámina de aluminio multiperforada para cubrir equipos de aire acondicionado en área de estar, “de acuerdo a proyecto avalado por el arq. Alejandro Elizondo”;  manufacturó el zoclo de acero inoxidable para cubrir lámparas de terraza y el cristal templado de 12mm. esmerilado con cenefa natural claro en un extremo, “incluye cantos pulidos abrillantados y taladros avellanados para recibir los conectores de cristal de acero inoxidable (44 piezas)”. Todo, con un costo de 266 mil 300 pesos.

El 18 de diciembre de 2002, la empresa Tecno Italiana de México, con domicilio en Ecatepec y especializada en alta tecnología en seguridad, envió a los directivos del fidecomiso del SNTE, Vima, la carta siguiente:

           Por medio de la presente ponemos a su amable consideración la siguiente cotización que a continuación detallamos:

Puerta de 2.30 metros x 1.02 metros en cristal blindado de 38 mm de espesor y un marco balístico de 3/16.

Se instalará un operador automático corredizo Mod. Elegante 2001 acabado en aluminio anonizado. El conjunto se compone de: Gabinete (cubierta de operador), el Operador (tableta electrónica de estado sólido, motor eléctrico para mover una puerta de 200 Kg., transmisión de banda dentada con alma de cables de acero, poleas, carretillas de nylamid y pista laminada en acero inoxidable y celdas de presencia, las cuales registran si una persona se encuentra bloqueando la puerta previniendo que se cierre y lastime al individuo.

         La estética no se pierde ya que el motor y el riel van ocultos dentro del gabinete superior, el cual es igual a la puerta, y no existen rieles laterales o inferior.

         Para controlar la entrada y salida al departamento se instalarán 2 sistemas de control de acceso biométricos (registro de huella digital), uno de entrada y otro de salida, los cuales por medio de huella digital y un NIP en el teclado de 16 teclas y pantalla se abrirá la puerta. El sistema Mod. Próxima 2000 incluye: cargador y batería de respaldo y software para poder imprimir reportes en Windows en su PC de quién y a qué hora abrieron la puerta.

        Instalación: Se instalará todo el equipo, puesta en operación, capacitación a los usuarios y programación.

        Precios: Puerta y motorización, 7,100; controles biométricos, 5,500; instalación 2,150. Total: 14,750. Todos nuestros precios son en dólares americanos. Todos nuestros precios son más IVA. Todos nuestros precios pueden cambiar sin previo aviso…

Dos días después, el 20 de diciembre, Francisco Javier Ordóñez, director técnico del fideicomiso del SNTE, respondió a Tecno Italiana:

“Orden de compra para 1 (una) puerta de cristal blindada con 2 (dos) controles biométricos y especificaciones según presupuesto, incluyendo instalación. Por un valor de 14,750 dólares americanos más IVA. El anticipo se entregará durante la semana del 08 al 12 de enero del 2001, liquidándose contra entrega.”

Ordóñez ya no labora en Vima, según informaron en las oficinas del fideicomiso, en la Colonia del Valle. Yánez aún es el director general y se ha consolidado en su puesto dada su relación estrecha con Fernando González, yerno de Elba Esther Gordillo. Se le buscó en varias ocasiones y no devolvió las llamadas.

Yánez, quien se da el lujo de sentarse en un sillón que costó 17 mil 999 pesos en marzo de 2000 –cuatro veces el sueldo mensual promedio de un maestro–, pareciera operar Vima como caja chica de Elba Esther… y de sí mismo, ya que, por ejemplo, y según documentos bancarios, el 3 de marzo le transfirió 60 mil pesos a su madre Carmen Natalia Herrera, a la ciudad de Chihuahua, de la cuenta de Vima en Banamex, por concepto de “gastos por comprobar”.

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