Consideración “anticonstitucional”

Manuel Robles

Para Ramón Obón, especialista en derechos de autor, no se puede sancionar al cardenal Norberto Rivera Carrera por comercializar la imagen de la Virgen de Guadalupe, ya que entonces tendría que multarse también a los vendedores que hacen lo mismo afuera de la Basílica de Guadalupe.

Exdirector Jurídico de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) y autor de guiones cinematográficos, Ramón Obón niega de entrada que la Lotería Guadalupana viole disposiciones legales –como la Ley Federal de Monumentos Arqueológicos, la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público y la Ley Federal de Derechos de Autor–, aunque afirma:

“Sin embargo, aquí podría haber un conflicto legal porque no se sabe bien cuál de esas leyes se aplica en este caso”, aunque el INAH es uno de los organismos encargados de autorizar la reproducción de una obra artística, por lo que cobra un derecho.

Sea como fuere, “es válido”, a su juicio, que las asociaciones religiosas, como el arzobispado de México, “realicen este tipo de acciones para obtener recursos”, lo que no necesariamente significa “obtener ganancias o lucrar”.

Además, considera que el arzobispado “está en su derecho de reproducir las imágenes de la Virgen de Guadalupe. ¿Por qué? Porque ésta es parte del dominio público. El problema sería con el INAH, al que se le deben pedir los permisos”.

Pero los propios vendedores de las imágenes de la Virgen de Guadalupe “nunca han pedido autorización al INAH”, dice en relación con los dueños de las tiendas de artículos religiosos situadas afuera de la Basílica de Guadalupe.

Cuenta Obón que, durante años, se prohibió la filmación de películas y comerciales en lugares históricos, lo que generó innumerables protestas. Tal fue el caso de un comercial dedicado a promover una marca de cigarrillos que fue filmado frente a las pirámides de Teotihuacán, monumento histórico a cargo del INAH.

Generalmente, el INAH otorga los permisos y, de acuerdo con el especialista, no tendría por qué no hacerlo. “A mi juicio, es correcto que se comercialicen esas obras porque tal vez ese dinero se destina a preservar nuestro patrimonio artístico. Esa sería una justificación”.

Sobre la denuncia que Jesús Ferral Novoa, director de Cronopolis, presentó contra el arzobispado por utilizar con fines de lucro la imagen guadalupana –la cual no ha prosperado–, Obón señala que la Ley Federal de Derechos de Autor, vigente desde 1997, establece un “procedimiento de avenencia” para solucionar este tipo de problemas.

No obstante, consultado sobre lo dicho por Víctor Manuel Guízar López, director de Protección Contra la Violación del Derecho de Autor, de la SEP, en el sentido de que no ha habido falta en este aspecto porque la Virgen de Guadalupe es una “obra divina”, Obón puntualiza: “Por un lado, se trata de una obra anónima, pero darle el carácter de divina es una cuestión de índole religiosa. Y la opinión de una institución del gobierno federal, en un Estado laico, en el que se permite la libertad de culto, no sería lo correcto. Es algo personal y respetable, pero no puede ser tomada como una respuesta oficial porque ello violaría la Constitución, que establece un Estado laico.

“Y si el presidente Fox es un católico reconocido, él esta en todo su derecho, nadie se lo impide. Pero de ahí a que las instituciones se pronuncien en el sentido de que la Virgen de Guadalupe es una cuestión divina, es algo muy aventurado.”

Comentarios

Load More