El polémico Emilio Maurer

Emilio Maurer (63 años) es un referente histórico del futbol nacional. Empezó su carrera como directivo del Puebla, que salió campeón en las temporadas 1982-83 y 1989-90, los únicos dos títulos que registra el club en la Primera División. Su nombre alcanzó notoriedad en 1991, cuando asumió con Francisco Ibarra al poder de la Federación Mexicana de Futbol, organismo del que fue vicepresidente, director de la Primera División y de la Comisión de Selecciones Nacionales.

Contrataron al técnico argentino César Luis Menotti como responsable del equipo mexicano, y consiguieron la participación de México en la Copa América

Pero su principal empeño fue arrebatarle a Televisa la potestad sobre las selecciones nacionales. Con ellos todas las selecciones, desde la infantil hasta la mayor, fueron objeto de un intenso fogueo que incluyó participaciones en Europa, gracias a la imagen proyectada por Menotti.

Tras un año en el cargo, Maurer tuvo que renunciar a sus cargos en la Federación Mexicana de Futbol (20 de octubre de 1992), arrastrando una serie de acusaciones, agravadas tras la multa aplicada por el ayuntamiento poblano (833 millones de viejos pesos) por sobrecupos en el estadio Cuauhtémoc que se negó a pagar. El ayuntamiento clausuró el inmueble y Maurer decidió trasladar al equipo por distintos escenarios. Algunos de sus socios vendieron la franquicia a espaldas del directivo y los Camoteros pasaron a manos del columnista Juan Bustillos, que apenas concluyó el contrato de exclusividad con Imevisión cedió los derechos a Televisa.

Gerardo Gil, presidente del Veracruz, fue nombrado presidente de la Primera División, y el 29 de octubre los directivos obligaron la renuncia de Francisco Ibarra a la presidencia de la FMF. En su lugar llegó José Antonio García, enemigo público de Maurer.

La FMF desconoció el contrato con Imevisión por la exclusividad de los juegos de la selección desde 1991 y hasta la Copa del Mundo del 94. Menotti renunció por “lealtad” a sus amigos.

El 12 de febrero de 1993, la asamblea de presidentes de la Primera División llamó a cuentas a Maurer y al ex tesorero Francisco González Paul, después de  anomalías en las finanzas del organismo, un déficit de 15 mil millones de pesos. Maurer reconoció que había destinado 30 millones de viejos pesos para gratificar a ciertos reporteros, y terminó en la cárcel.

Desde ese año, 1993, Emilio Maurer quedó fuera de toda actividad futbolística. (Raúl Ochoa Rincón)

 

Acerca del autor

Reportero con 30 años de experiencia en temas deportivos, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha cubierto Copas del Mundo de Futbol, Gran Premio de Fórmula Uno, peleas de boxeo de título mundial, mundiales de ciclismo, Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos.

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