Julien Madariaga, fundador de ETA, renuncia tras el crimen de Gregorio Ordoñez: “Es hora de enterrar el hacha de la guerra”

BILBAO.- Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA, considera que ya llegó el momento de que la organización armada vasca “entierre el hacha de la guerra” y muestre su buena fe, dejando las armas, para lograr una negociación política.
Madariaga abandonó hace unos días la militancia en Herri Batasuna, por su desacuerdo con el atentado contra el político Gregorio Ordóñez.
No es el único que ha disentido sobre las últimas acciones armadas de ETA. La entrevista se realiza con todas las precauciones que “el momento crítico” exige. La última vez que estuvo detenido fue hace tres años, en una cárcel francesa.
Sentado en el salón de su casa, Madariaga –trato educado, mente ágil y analítica– reflexiona sobre todos estos años de militancia en la izquierda independentista de su país.

–¿Cuál era el objetivo principal al fundar ETA?
–Sencillamente reconquistar la independencia política perdida. Reconquistar las señas de identidad como pueblo, nuestra cultura y su joya más hermosa, que es el euskera, nuestra identidad territorial, sin aceptar la división artificial que nos han impuesto españoles y franceses.
–¿Actualmente ETA tiene razón de ser; es decir, los motivos por los que se fundó perduran?
–Las razones profundas siguen siendo las mismas. Hago el parangón de un ser humano, una persona que tiene en este momento 45 años. ¿Es la misma que cuando tenía diez? La respuesta es sí y no.
–¿Qué supone para ETA el asesinato de Gregorio Ordóñez?
–Me hace una pregunta que deben contestar otros.
–Pero usted abandonó Herri Batasuna al condenar ese asesinato.
–Sí, porque en este momento no estoy de acuerdo. Creo y estimo con la misma honestidad intelectual que, en este momento, desde hace unos tres años, se va haciendo cada vez más nítido un clamor generalizado de nuestro pueblo, de izquierda abertzale, en el sentido de que las circunstancias geopolíticas han cambiado en el mundo entero (Africa, El Salvador, Guatemala, Colombia, China, Vietnam, Europa del Este e Irlanda).
–¿Entonces hay un cambio de mentalidad del pueblo vasco?
–Hay un clamor general. Todos estos cambios van empapando las mentes y los corazones de nuestro pueblo, van calando. A fines de 1993 nacieron los principales movimientos sociales en favor del arreglo y de la paz.
“En noviembre de 1993 di a conocer mi pensamiento político actual: es hora de que el brazo armado ceda la voz de mando de todo el proceso de liberación nacional (político, militar, económico). Es decir, que HB debe independizarse, tomar distancias, en el buen sentido de la palabra, incluso hacer hasta condenas puntuales a la lucha armada si fuera necesario. No quiero decir que esto se interprete como una oposición sistemática a la lucha armada.
“ETA nació con el propósito de servir al pueblo vasco, con el afán de recuperar su independencia. Por consiguiente, ETA debe formarse al servicio del pueblo, de esa mayoría, de ese clamor del que vengo hablando. Si no obedece y no se pliega a ese clamor, está faltando a su vocación natural. ETA cree aún equivocadamente que estas acciones armadas son más útiles que perjudiciales. Y por eso es importante que esa voluntad generalizada se canalice por las vías de HB.”
–Precisamente desde un sector de HB se ha dicho que la acción armada de ETA es cada vez menos reflexiva…
–Se ha dicho eso, y creo que obedece al mismo fenómeno que le he señalado. Los ramalazos del enemigo han sido fuertes, han ido contra lo que más les molestaba, contra la rama militar, que más daño les hacía. La rama militar es la que les pone el culo al aire, les quita la careta de su democracia de boquita para fuera. Ellos son muy demócratas, pero nos aplican la democracia española y olvidan que ésta es una población vasca.
–… Que provoca esta lucha cada vez menos reflexiva de ETA, este clamor que pide paz…
–Cuando ETA se fundó y luego durante un montón de años, por lo menos en las primeras cinco asambleas de nuestra organización a las que asistí, se afirmó y se reafirmó la preeminencia total y absoluta de lo político sobre lo militar. El enemigo ha logrado descabezar a los principales dirigentes de ETA, provocando finalmente que el esqueleto que subsiste de todo ello sea fundamentalmente militar. Es la rama militar que sigue luchando la que se ha podido salvar del enemigo. Desde hace varios años es la rama militar la que está llevando el conjunto de la lucha. Eso todos lo admitimos de manera provisional, pero no definitiva, porque los enemigos de Madrid y de París han ido descabezando, a su vez, la dirección de la rama militar. La gente que en un principio era válida ha caído detenida.
–¿Por eso abandona HB?
–He reaccionado de esa manera porque en los últimos tiempos y en los últimos atentados venía diciendo: ¡basta ya de trágala! ¡Basta ya de imposiciones!

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