En manos de los grandes grupos financieros, los medios de comunicación franceses pierden independencia, revela el periodista Denis Robert

PARIS.- En su libro Pendant les affaires, les affaires continuent (se trata de un juego de palabras en francés imposible de traducir al español), el periodista Denis Robert, quien renunció al matutino Liberation, describe la amplitud de la corrupción en la que participan destacados políticos y los más importantes empresarios de Francia.
También denuncia las presiones ejercidas sobre la justicia para proteger a los culpables, y las crecientes dificultades que encuentran los periodistas para investigar el tema y, sobre todo, para publicar sus reportajes.
Fue por cierto lo que motivó a Denis Robert a presentar su renuncia a Liberation y lanzarse solo a escribir su libro. Hubo muchas presiones para impedir su publicación. Pero finalmente la editorial Stock tuvo la valentía de sacarlo el año pasado.
En la parte del libro que dedica a la progresiva muerte de la independencia de los medios de comunicación masiva franceses, Robert escribe lo siguiente:
“¿Por qué se paga a los periodistas? ¿Quién les paga? ¿Se les va a seguir pagando durante mucho tiempo para hacer ese trabajo? En Liberation estas preguntas son cruciales. Hasta el año pasado uno podía contestar honestamente que los lectores pagaban a los periodistas para que éstos les contaran lo que pasa en el mundo. La publicidad sólo servía para vivir un poco mejor. Hoy, desde que los bancos y los grandes grupos económicos soltaron millones para ‘ayudar al nuevo desarrollo’ del periódico, todo se ha vuelto más complejo. Y nadie puede contestar honestamente nada.
“Los grandes grupos y los bancos no son altruistas. Al comprar un periódico, una radiodifusora o una cadena televisiva, hacen negocios y compran influencia.
“Liberation, diario romántico, está apoyado por un empresario de ‘izquierda’, Jerome Sédoux, presidente director general del grupo Chargeurs (más o menos 2,000 millones de dólares de beneficios anuales), y por Antoine Riboud, presidente de Danone (un poco más de 10,000 millones de dólares). Si Liberation se vuelve aún más deficitario, el grupo Chargeurs se dará el gusto de convertirse en accionista mayoritario. Liberation tendrá entonces que sacrificar su independencia o declararse en quiebra.
“En Le Monde, vespertino pragmático, nadie se alegra de los problemas que padece Liberation. A pesar del éxito de la nueva ‘fórmula’ del vespertino, la reciente inversión de capital ‘fresco’ (alrededor de 50 millones de dólares) dista de ser rentabilizada. Para evitar cualquier toma de poder intempestiva, los asalariados de Le Monde imaginaron una juiciosa dispersión de las acciones en cinco sociedades. Por el momento aguantan los diques. Pero Philippe Labarde, exjefe de información, declaró poco tiempo después de haber renunciado a Le Monde: ‘Considero que las minorías de bloqueo de las que depende la independencia de los periódicos son puro rollo. Para un periódico la única manera de mantener su independencia es tener lectores y equilibrar sus cuentas. Si no lo logra, los accionistas tienen todo el derecho del mundo de decir que la situación no les conviene’.
“El grupo Hersant, que tiene alrededor de 30% de la prensa diaria francesa, desde Le Figaro hasta France Soir, pasando por una participación a menudo mayoritaria en una veintena de periódicos de provincia, está tan endeudado que sus diarios dependen esencialmente de los bancos, entre los cuales destaca Le Crédit Lyonnais, encabezado por Jean Marc Vernes, gran amigo de Jacques Chirac.
“La televisión está en manos de grandes grupos financieros. El grupo Bouygues es dueño de TF1 (la cadena con más audiencia en Francia); la Compagnie Luxembourgeoise de Television es dueña de RTL (radiodifusora de gran audiencia y ahora cadena televisiva); Canal Plus (cadena televisiva) pertenece al grupo Havas y a la Compagnie Générale des Eaux (uno de los grupos franceses  más poderosos del mundo, especializado en la purificación y la comercialización de agua).
“M6 (cadena televisiva) depende del grupo de la Lyonnaise de Eaux (gran competidor de la Generale des Eaux); Europe 1 (radiodifusora de gran audiencia) depende de Jean Luc Lagardere, el mero mero del grupo Matra-Hachette. Las radiodifusoras de frecuencia modulada más importantes han sido compradas por grupos tales como la Générale des Eaux, la CLT o la Lyonnaise des Eaux.
“Los semanarios Le Point y L’Express, que antes pertenecían al grupo Alcaltel (especializado en telecomunicación), acaban de ser comprados por el grupo Havas. Le Nouvel Observateur es una emanación del grupo Perdriel-Materiel…”

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