Homenaje a Daniel Manrique en el SPM

MÉXICO, D.F. (apro).- Con una exposición en el Salón de la Plástica Mexicana (SPM), el creador del movimiento cultural Tepito Arte Acá, Daniel Manrique Arias, quien falleció el 24 de agosto de 2010, es homenajeado por sus aportaciones a la cultura popular y el desarrollo de la vida cotidiana en diferentes barrios de la Ciudad de México.

Desde el pasado jueves 12, el espacio fundado en 1949 por artistas como Arturo García Bustos y Rina Lazo expone 45 obras de dibujo y pintura, realizadas por Manrique en diferentes etapas de su carrera. Se incluyen dos murales móviles: Defensa de nuestras generaciones y nuestra identidad cultural crucificada, hecho con vinílica y triplay, y Consecuencias del industrialismo ajeno y la posibilidad.

Inconfundible por su modo de hablar, que exaltaba el juego del albur y el doble sentido, además del caló y el tono barriales, Manrique escribió en su autobiografía que nació el 28 de noviembre de 1939 en el barrio de Tepito, en la “capirucha”, y cuenta:

“Desde chavito me pasó el resto dibujar monigotes y embarrar colores.”

En 1958 ingresó a la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda, en el taller libre de arte para obreros, donde realizó estudios hasta 1962. De ese año hastaa 1970, dice: “Ora sí que me las vi negras, pero negras de a de veras”.

Y fue hasta 1971, añade, cuando “dejé de ser negro, pase a ser gris”, luego de que obtuvo una mención honorífica en el Concurso Nacional de Pintura con el tema El Acero.

En 1974 fundó el movimiento Tepito Arte Acá, con la realización de murales en las calles y vecindades de su natal barrio, donde en una de sus calles hay una leyenda pintada en un muro:

“Tequipeuhcan (lugar donde empezó la esclavitud). Aquí fue hecho prisionero el Emperador Cuauhtemotzin la tarde del 13 de agosto de 1521”.

En un documental de Carlos Plascencia, Manrique describe:

“Tepito es el resultado de un pasado histórico de a de veras. Además de la historia escrita por los historiadores, la historia no escrita que se refleja en la realidad real, además de la realidad ficticia. Tepito representa la neta de la cultura en México, que es la verdadera cultura popular, la cultura que se ha desarrollado cotidianamente a partir de 1521, hasta nuestros días. México y los mexicanos somos un chorro de culturas juntas, como si fuera mermelada, tocho morocho. Y el resultado es, además del sentido de la cultura popular, la cultura acá.”

Además de las obras en Tepito, Manrique también realizó murales en la colonia Guerrero; en la Organización de Colonos Campamentos Unidos, de la colonia Valle Gómez; en la Obrera; en la Doctores, y en la Escuelista Emiliano Zapata de la Unión de Colonos de Santo Domingo, en los Pedregales de Coyoacán. También en otras ciudades del mundo, entre ellas Vancouver, Toronto, Hamilton y Winnipeg, en Canadá, y París, Francia.

Además, planeó con el pintor guatemalteco Oswaldo Guayasamín una obra sobre las víctimas del descubrimiento de América, pero no se logró “por broncas polacas (políticas)”.

Cuando se cumplió un año de su fallecimiento, la Galería José María Velasco le hizo la exposición-homenaje Si todos jaláramos parejo, la vida sería más chida. En aquella ocasión, la Lotería Nacional emitió un billete en su honor para el sorteo 3378, en el que se sortearon 15 millones de pesos.

Ahora se recordará nuevamente al creador que plasmó en varias de sus obras el esfuerzo de la gente por rescatar sus viviendas, luego de desastres como los sismos de 1985.

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