Erick Valencia, aliado de “El Chapo” y responsable de matanza en Veracruz: Sedena

MÉXICO, D.F. (apro).- Érick Valencia Salazar, “El 85”, presunto líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación capturado el viernes, es un aliado de Joaquín “El Chapo” Guzmán y artífice de la ejecución de 35 personas en el puerto de Veracruz.

Lo anterior fue informado por el vocero de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) Ricardo Trevilla Trejo quien detalló que “El 85” tenía el control del ingreso de cocaína y efedrina en la aduana de Manzanillo, Colima.

Por su lado, la Procuraduría General de la República (PGR) informó que solicitó un arraigo de 40 días contra Erick Valencia y sus presuntos cómplices Otoniel Mendoza, “Tony Montana”, y José Luis Salazar Gutiérrez, “El Chelis”, quiene fueron presentados a los medios de comunicación esta mañana.

Trevilla Trejo, dijo que Valencia Salazar se convirtió en uno de los cabecillas en Jalisco del Cártel de Sinaloa, de Joaquín El Chapo Guzmán, luego que en octubre de 2009 y mayo de 2010 fueron capturados sus familiares Óscar Orlando y Juan Carlos Nava Valencia, apodados “El Lobo” y “El Tigre”, respectivamente.

“El 85” se desempeñaba como un lugarteniente relevante de la estructura que lideraba Ignacio Coronel Villarreal, “Nacho Coronel”, aliado de El Chapo y muerto en un enfrentamiento con el Ejército en Zapopan, Jalisco, el 29 de julio de 2010.

De acuerdo con Trevilla, las detenciones de los hermanos Nava Valencia, originarios de Michoacán, y la muerte de “Nacho Coronel”, el Cártel de Sinaloa se fracturó en dos grupos en el occidente del País, el primero denominado Cártel Jalisco Nueva Generación, cuyo líder inicial era Nemesio Oceguera Cervantes, “El Mencho”, y “La Resistencia”, cuyo jefe visible es Elpidio Mojarro Ramírez, “El Pilo”.

“Estos grupos iniciaron una pugna por el control de actividades ilícitas en Jalisco y Colima, logrando el Cártel de Jalisco Nueva Generación imponer su hegemonía, situación ante la cual La Resistencia se alió con Los Zetas, quienes han pretendido incursionar en Jalisco, operando el sur del Estado de Zacatecas”, expuso el vocero del Ejército.

La Sedena, de acuerdo con Trevilla, ubicó a “El 85” y sus dos cómplices en un inmueble acondicionado como casa de seguridad en Zapopan para realizar un cerco del área donde se encontraban los sospechosos.

El viernes pasado, tras la captura, el grupo delictivo llevó a cabo una serie de narcobloqueos e incendio de vehículos en el área metropolitana de Guadalajara, para tratar de obstaculizar el traslado de los detenidos.

Al ser presentados, Valencia Salazar cubrió su mano derecha con la manga de su sudadera y su presunto cómplice Otoniel Mendoza presentaba dificultades para caminar.

Trevilla dijo que Valencia Salazar estaba herido de esa mano por la detonación de una granada que intentó lanzar contra los militares durante el enfrentamiento en el operativo que llevó a su captura, en tanto que de Mendoza mencionó que estaba lesionado por las esquirlas que le impactaron en distintas partes del cuerpo.

De acuerdo con el militar, las fuerzas especiales siempre tuvieron el propósito de preservar la vida de los agresores y respetar sus derechos humanos, por lo cual se les proporcionaron primeros auxilios cuando fueron capturados y traslados para su atención médica.

La titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra la Salud de la SIEDO, Guillermina Cabrera Figueroa, dijo que los detenidos son investigados por los delitos de delincuencia organizada, acopio de armas de fuego y posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército.

Este lunes, un juez especializado en medidas cautelares determinará si concede a la PGR arraigar por 40 días a los presuntos responsables.

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