Anuncia AMLO estrategia contra la inseguridad; “abrazos, no balazos”, sugiere

MÉXICO, D.F. (apro).- El candidato presidencial de la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer hoy la estrategia de seguridad que aplicará en caso de ganar la elección del primero de julio próximo.

Dividido en 10 puntos, el plan lópezobradorista propone crear una nueva policía federal, combatir la corrupción e “ir casa por casa, incorporando a los jóvenes al trabajo y al estudio”, así como ofrecer  “abrazos” en lugar de “balazos” para serenar al país.

El proyecto prevé también que los encargados de la seguridad pública y la procuración de justicia, que encabezarían Manuel Mondragón y Kalb y Bernardo Bátiz, respectivamente, así como el consejero jurídico cuyo nombre pronto dará a conocer, coadyuvarán a desterrar la corrupción en las agencias del Ministerio Público y en las corporaciones policiacas.

De acuerdo con López Obrador, nadie ni nada quedará al margen o pasará por encima de la ley, es decir, aclaró que no habrá impunidad y se aplicará la ley “parejo”, y no para proteger a una banda criminal de otra más peligrosa.

“En mi carácter de presidente de la República tendré reuniones diarias con el gabinete de Seguridad, todas las dependencias trabajarán en forma coordinada, habrá mando único y acciones conjuntas con autoridades estatales y municipales”, dijo.

La nueva policía federal “será nacional, eficaz, disciplinada, honesta y comprometida realmente con la sociedad. Su formación estará basada en la enseñanza de valores cívicos y morales y en el aprendizaje de técnicas de excelencia policíaca”, indicó.

Esta nueva policía gradualmente se irá haciendo cargo de las tareas que hoy llevan a cabo el Ejército y la Marina, con la finalidad de detener el desgaste de esta institución militar garante de la seguridad pública del país que, en su opinión, “sólo deben ser usadas en funciones que ordena expresamente la Constitución”.

Para ello, aplicará un método usado por el panista Felipe Calderón después de declararle la guerra al crimen organizado, pero de manera inversa; es decir, aumentará sueldos y prestaciones a los agentes de todas las corporaciones policíacas con el fin de “serenar” al país.

“El gobierno dejará de ser, por autoritarismo o por omisión, el principal violador de los derechos humanos. Habrá atención y apoyo a familiares de víctimas asesinados, desaparecidos por la llamada guerra contra el narcotráfico o por la represión gubernamental”, destacó.

En cuanto a los servicios de seguridad e inteligencia, el exjefe de Gobierno del Distrito Federal sostuvo que sólo habrá una oficina dedicada a combatir al crimen organizado porque ese flagelo, subrayó,  “es más un asunto de inteligencia que de fuerza”.

Con este fin, añadió, se le seguirá la pista al blanqueo de dinero, “en la red financiera de México y del mundo, así como en empresas nacionales y extranjeras”.

Además, como ya lo había anunciado, solicitará “con firmeza” al gobierno de Estados Unidos que se abstenga de intervenir en territorio mexicano para sus operativos contra la delincuencia organizada o se introduzca dinero y armas de manera ilegal al país, como sucedió en este sexenio con la operación Rápido y Furioso.

Para combatir las adicciones, destacó López Obrador, se establecerá un sistema nacional de salud que atenderá el grave problema de la drogadicción, poniendo especial énfasis en la prevención, la rehabilitación y la reincorporación fraterna a la familia y a la sociedad, puntualizó.

“Sostengo que para garantizar la tranquilidad y la paz, para serenar al país, lo primero tiene que ser que haya oportunidades de trabajo, que haya bienestar, atención a los jóvenes y que no se permita la corrupción en el gobierno”, añadió.

“Así vamos a garantizar la tranquilidad y la paz para todos los mexicanos”, subrayó.

Respecto a las personas dudosas de sus propuestas de campaña, principalmente para serenar al país del clima de violencia actual, el tabasqueño explicó que para tal fin es necesario reactivar el desarrollo y la economía aplicando de manera honesta el presupuesto nacional que asciende a 3 billones 700 mil millones de pesos.

El problema, agregó, no es la falta de recursos, sino que éstos no se aplican en los programas sociales a los que van destinados, es decir, se quedan en los gobiernos federal o en las administraciones municipales y no se expanden a los ciudadanos, principalmente a los jóvenes, ante lo cual se ven en la necesidad o de emigrar a Estados Unidos o a ser cooptados por los cárteles de la droga.

“Por eso, insisto en la necesidad de poner por delante, para la regeneración de México, la honestidad. Si sigue habiendo tanta pobreza y desigualdad, van a seguir los estadillos de odio y resentimiento, va a seguir produciéndose frustración. Por eso, necesitamos combatir la pobreza, combatir la desigualdad”, destacó.

El candidato presidencial resaltó que a los mexicanos les conviene tener una sociedad más justa, humana e igualitaria, pero la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia. “Abrazos, no balazos”, sentenció.

 

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