El PRI (por supuesto) no es socialista

El PRI (por supuesto) no es socialista
Froylán M López Narváez
La visita de Francois Mitterand, el líder socialista de Francia, dio ocasión para que algunos priístas conspicuos expresaran confesiones, convicciones y mal interpretaciones En un encuentro que terminó con el escarnio del público hacia Joaquín Gamboas Pascoe, se manejaron algunas tesis del Partido Socialista Francés y asertos del PRI
De lo que dijo el visitante quizás, como novedad o digno de tomarse en cuenta, valga la referencia que hizo a la diversidad de la historia de los países, pero que sólo tenía sentido si se une al movimiento de la historia a un mismo principio En otros términos que la presunta relación verdaderamente próxima entre los países habrá de sobrevenir en semejanza de luchas y estructuración social Francia y México serán naciones verdaderamente amigas cuando sus pueblos estén asociados socilistamente

Hubo varios tribunos mexicanos El oficial mayor del PRI inició las declaraciones con una cauda de mal interpretaciones: primero, que la pacificación habida en México, el sometimiento de las luchas sociales después de 1910, sea equiparable a un periodo de paz, como si no hubiere habido lucha de clases desde entonces; que la militancia e le registro de los priístas lo pueda constituir en “la más grande y quizá la más importante organización de masas y quizá el más grande agrupamiento de clases sociales que existe en América Latina”, haciendo caso omiso de los “acarreos”, la afiliación forzada y desdeñada y el abstencionismo político y electoral
Esto es, Miguel Covián ratificó la visión idílica, falaz, autoengañadora de un PRI concebido como partido real, dirimidor de controversias o conflictos sociales
El senador Eliseo Mendoza Berrueto se conformó con plantear las posibilidades económicas del país, ante la eventualidad de que se encarecen y resolviesen las demandas de lo que Mitterand calificó eufenísticamente “progreso social de los trabajadores y las capas sociales menos favorecidas” En verdad se habla de los sobreexplotados trabajadores y de la creciente marginación social, atosigadora en toda la República
El diputado Enrique Martínez y Tamírez tergiversó las calidades del PRI Lo concibe como un partido que no es socialista (por supuesto); como un partido de frente único de las calases populares de México; como una coalición revolucionaria, cuyo programa es esencialmente agrario, de transformación de las relaciones del campo, laborista, de defensa de las reivindicaciones de la clase trabajadora, democrático, antiimperialista
En México es bien sabido, y de seguro en otras partes del mundo también, que no existe actualmente alianza ninguna de las clases populares, que las que se organizan, por ejemplo ahora mismo en Puerto Vallarta, en Oaxaca, se instruyen en contra del PRI y no en su torno Por lo demás la historia de la Nación en la parte segunda de este siglo, ha sudo regresiva en mucho, y aunque Mitterand no lo entienda o proponga así, ciertamente que el reto mexicano está frente al fascismo gorilesco latinoamericanizado
El diputado Rodolfo González Guevara fue parcialmente verídico Reconoció que “Nuestra sociedad es una sociedad integrada por varias clases en conflicto, en conflicto económico, en conflicto social y en conflicto político” Precisamente, México es una república aherrojada por la violencia institucionalizada; sus grupos sociales surgen de los despojos de la riqueza, de su muy inequitativa distribución del producto nacional, de su dependencia impuesta por el imperialismo norteamericano
También bordeó verdades ostensibles González Guevara, pero enseñó el cobre del reformismo priísta cuando, por ejemplo, alude a la Constitución usada para, entre otras cosas, evitar “la desenfrenada explotación de las clases laborantes” De lo que se implica que tutela la explotación considerada, a lo cual se enmascara con el nombre de economía mixta Ciertamente que González Guevara contradice la teoría y la práctica revolucionarias auténticas, cuando propone una transformación social con apoyo en una “clase capitalista patriótica (sic), nacionalista, que tenga fe en su propio pueblo, que aplique sus recursos no a enriquecerse y a luchar sin medida, a no celebrar alianzas innobles que sea una clase capitalista que esté de acuerdo en trabajar junto con las clases populares por el desarrollo revolucionario, independiente y de justicia social de nuestro pueblo”
Aquí se evidencia lo que el político Rafael Segovia (Vuelta, 3) colige como la esquizofrenia priísta Apenas si es posible advertir las declaraciones citadas aquí primero, la sociedad mexicana como una sociedad de lucha de clases, para luego decir que se trata de formar una clase capitalista con la gama de virtudes que la acabarían como tal
Más de una de las personas asistentes al encuentro, ni de lejos confrontación, del Polyforum, sufrió sonrojos y vergüenzas ajenas al oír a los priístas Hubo algunos que todavía padecen dependencia colonial intelectualizada y que creen que todo extranjero es mejor, o que se tiene que quedar bien con ellos
Ciertamente que conviene tener crédito con otros países; no está mal la negociación y los vínculos, asó sea pagados con dineros grandes, con los socialistas, que no revolucionarios, de Francia o de donde fuere Pero nada se ganará con mentiras, con tergiversaciones, con autoengaños, o creyendo y diciendo que es posible la instauración de una ideología y de una relación social sui géneris, en donde los lobos no se coman a los corderos, en donde los creadores de la miseria y explotación depongan, por las buenas y convencidos, sus sistemas de lucro inicuo, amparados por el PRI con sus retóricos

Comentarios