Por la alcaldía arderá París

Por la alcaldía arderá París
Es costumbre del presidente de Francia, Valery Giscard D’Estaing, presentar la política francesa con serenidad Y así fue como presentó la semana pasada, ante la prensa, a la mayoría electoral como “el pluralismo que se organiza”, y a Michel D’Ornano como el candidato de esa mayoría para la alcaldía de París, a dos meses de las elecciones municipales
Es costumbre de Jacques Chirac —cuyo apoyo electoral a la candidatura presidencial de Giscard fue decisivo para su elección— atacar siempre que puede A dos días de la presentación de Giscard, Chirac se desprendió del pluralismo que se organiza y, en abierto desafío, presentó su propia candidatura a la alcaldía de París
Al día siguiente, Michel D’Ornano confirmó su candidatura como la única procedente de la mayoría Pero ya se había transformado el tablero político Y los parisienses, que, por primera vez en su historia tienen la posibilidad de elegir a un verdadero funcionario que gobierne su ciudad (según ley de 31 de diciembre de 1975), se enfrentan a un juego que puede muy bien pasar sobre sus cabezas

La lucha política de París se reducía a dos opciones: la izquierda y la derecha Ahora los votos irán en tres direcciones disparadas Unos votarán para que D’Ornano sea alcalde Otros votarán para que la izquierda suba al poder Y otros votarán para que Chirac le dé un golpe político a Giscard
El desafío de Chirac presenta incógnitas a los seguidores del presidente ¿Qué busca? ¿Quiere provocar elecciones legislativas anticipadas, como quiso hacer siendo primer ministro? ¿Quiere forzar al presidente a abandonar sus funciones antes del término de su mandato? ¿Quiere desequilibrar las instituciones? Chirac niega todo Giscard se preocupa por este nuevo enfrentamiento político, cuando empiezan a aparecer signos alentadores de recuperación económica
Chirac explica su candidatura Según los cómputos de la elección presidencial pasada, Francois Mitterrand ganó París, y probablemente volvería a ganarlo ahora Chirac quiere impedir el peligro socialista-comunista La izquierda es fuerte en París, pero Chirac cuenta con el aburguesamiento paulatino de los parisienses, gracias al alza del nivel general de vida, y con el miedo de perderlo Los socialistas lanzan la candidatura de Georges Sarre, y los comunistas se oponen, no en razón de la persona No quieren personalizar la lucha electoral, sino que la campaña sea por la elevación al poder de la izquierda El candidato deberá designarse después de las elecciones, no antes
El voto deberá ser por la izquierda, no por la persona Pero ya es tarde La lucha será personalizada Sin embargo, hay observadores que creen que el golpe espectacular de Chirac favorecerá a la izquierda y sólo le quitará votos a D’Ornano
Los problemas políticos que estarían en debate serían la política económica del gobierno, que ya ha suscitado manifestaciones de protesta; las negociaciones salariales en el sector público, que ya han provocado huelgas, inclusive de correos, de limpia y de aerotransporte; la política internacional de Francia, sobre todo en cuanto a los árabes, el terrorismo, la liberación de Abu Daud y la venta de armas y aun de tecnología nuclear; y los problemas de la gran ciudad, como la seguridad, las leyes de prohibición, las escuelas, el desempleo y otros

Comentarios