El último recurso de Vázquez Mota: la guerra sucia

Propios y extraños se han cansado de advertirle a la candidata del PAN que enfrente de ella está el abismo, aunque lo niega. Por su estrategia actual, parece confiada en que la “guerra sucia” contra López Obrador le va a funcionar como no lo han hecho sus desvaídos señalamientos contra los dinosaurios que rodean a Enrique Peña Nieto. En entrevista, Vázquez Mota machaca en que sí considera a su rival de la izquierda un “peligro” para el país.

Tras el caótico inicio de su campaña, que la forzó a un prematuro “golpe de timón” para recomponer su equipo, Josefina Vázquez Mota se reunió en privado con empresarios encabezados por el rector del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE), Alfonso Bolio, y les confesó: “Yo estoy dispuesta a todo con tal de ganar”.

Pero enseguida, con sonrisa nerviosa, la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) matizó: “Bueno, casi todo. Ya rectifico frente al doctor Bolio, casi todo. Pero sí, díganme cómo y de verdad (sic).”

Mes y medio después del encuentro en esa institución del Opus Dei, celebrado el 23 de abril, Vázquez Mota acató el consejo de varios empresarios de modificar su campaña: colocada ya en tercer sitio de las preferencias electorales, reactivó la misma estrategia de “guerra sucia” de Felipe Calderón en 2006.

Al igual que ese año, el adversario principal es el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, y los operadores de la estrategia que incluye generar miedo entre los mexicanos son también los mismos del equipo de campaña de Calderón, de la que Vázquez Mota fue coordinadora general.

Este grupo está integrado por Juan Ignacio Zavala, Maximiliano Cortázar, Rafael Giménez, Ernesto Cordero, Germán Martínez Cázares, Juan Molinar Horcasitas, Luisa María Calderón, Alejandra Sota y Javier Lozano Alarcón, entre otros miembros del círculo íntimo de Calderón.

Aunque a la distancia por sus continuos viajes, también se ha reincorporado al equipo el consultor hispano-mexicano Antonio Solá Reche, amigo íntimo de Vázquez Mota y quien se atribuye el lema “un peligro para México”.

Salvo a Martínez y Solá, a todos los integrantes de ese grupo los derrotó Vázquez Mota en la contienda interna por la candidatura presidencial del PAN, pero ya no sólo retomaron el control de la campaña, sino que la persuadieron de reactivar la “guerra sucia” de 2006, a la que ella aseguró públicamente que se opuso.

(Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1858, ya en circulación)

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