Malvinas: referéndum por soberanía

LONDRES (apro).- En un nuevo capítulo de la saga por el futuro de las Islas Malvinas, el gobierno de ese archipiélago anunció el pasado 12 de junio que realizará un referendo en la primera mitad de 2013 para que sus habitantes se manifiesten sobre el “status político” de ese territorio, que Argentina reclama desde que fue ocupado por el Reino Unido en 1833 y que cuenta con enormes reservas de hidrocarburos.

El anuncio fue realizado a dos días del 30 aniversario del fin de la guerra entre ambos países por las islas, conflicto bélico que terminó con la muerte de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.

El gobierno malvinense –designado desde Londres–, informó que las islas “desean enviar un mensaje firme a Argentina de que los isleños quieren seguir siendo británicos”.

Naciones Unidas demanda desde 1965 a las partes que se sienten a negociar sobre la soberanía de las Islas Malvinas y no reconoce la autodeterminación de sus habitantes, dado que no los considera población originaria, sino implantada.

El primer ministro británico, David Cameron, afirmó minutos después del anuncio que Gran Bretaña “respetará y defenderá” el resultado de la consulta, que será organizada por el gobierno de las islas en Puerto Stanley (Puerto Argentino) para los primeros meses de 2013.

“Siempre he dicho que depende de los isleños elegir si quieren ser británicos y que el mundo debe escuchar lo que piensan”, declaró Cameron. “Hace 30 años dejaron en claro que querían seguir siendo británicos. Es por ello que las fuerzas británicas valientemente liberaron las islas de los invasores argentinos”, agregó.

Según Cameron “ahora el gobierno argentino quiere poner de nuevo esa opción en duda, al desestimar a gritos la habilidad de los isleños de hablar por ellos mismos y penarlos por ejercitar su propia elección libre (…) Es por ello que es absolutamente correcto que los isleños hayan establecido hoy cómo tienen intención de hacer escuchar sus voces una vez más. Y Gran Bretaña estará resuelta a apoyar sus voces”.

El primer ministro británico dijo que el referéndum del próximo año “determinará sin ponerse en duda las opiniones de los habitantes de las Falklands (Malvinas, para Argentina). Gran Bretaña respetará y defenderá esa opción. Esperamos que todos los integrantes de la ONU cumplan con sus responsabilidad bajo la Carta Orgánica de la ONU y acepten la decisión de los isleños acerca de cómo quieren vivir”, concluyó.

El canciller británico, William Hague, también sostuvo que su país fue “consecuente” en su posición y se mostró esperanzado que Argentina y toda la comunidad internacional, “se sumen al Reino Unido para escuchar cuidadosamente lo que ellos (los isleños) tienen que decir”.

Para el diputado conservador británico Andrew Rosindell, secretario del Grupo Parlamentario Pluri-Partidario de las Islas Malvinas, la consulta “es una decisión extremadamente importante”; en tanto que Gavin Short, presidente de la Asamblea Legislativa de las Malvinas, manifestó que la consulta se realizará “para mostrarle al mundo cuán seguros estamos (acerca de su futuro)”.

“No tengo dudas que permanecerán los deseos de los habitantes de las Falklands para que las islas sigan siendo un territorio de ultramar autogobernado del Reino Unido. Ciertamente, nosotros no tenemos deseo alguno de ser gobernados por el gobierno de Buenos Aires, un hecho claramente obvio para cualquiera que haya visitado las islas o nos haya escuchado”, subrayó.

Según Short, el gobierno argentino “despliega una retórica mentirosa que implica equivocadamente que no tenemos una posición firme o que somos rehenes de los militares británicos. Esto es simplemente absurdo”.

Desde Puerto Stanley, donde se encontraba para conmemorar el 30 aniversario del fin de la guerra, El secretario británico para América Latina, Jeremy Brown, calificó el referendo como un momento “verdaderamente importante”; y afirmó que “sólo los isleños” podrán decidir sobre el futuro del archipiélago.

Brown, quien a comienzos del mes rechazó una invitación del gobierno argentino para visitar Buenos Aires, dijo que “apoya mucho” la iniciativa de la consulta impulsada por el gobierno de las islas. “Sólo los isleños pueden determinar cómo desean ser gobernados”, declaró.

El de 2013 será el primer referendo de soberanía en la historia de las Islas Malvinas, aunque en un sondeo realizado en el archipiélago a mediados de los años ochenta, el 94.5% dijo que quería mantener la ciudadanía británica.

Encuentro inesperado

Las islas del Atlántico Sur, ubicadas a 464 kilómetros al este del continente americano y a 940 kilómetros al norte de la isla Elefante en la Antártida, tienen, además, un enorme potencial por hidrocarburos.

En 1993, el British Geological Survey anunció la presencia de una zona de exploración de petróleo de 200 millas alrededor de las islas y los primeros sondeos sísmicos indicaron la posibilidad de reservas substanciales capaces de producir 500 mil barriles diarios de petróleo. Desde 2011 se han descubierto cuencas petroleras al sur y al norte del archipiélago.

La respuesta argentina al anuncio por el referéndum fue inmediata. El vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo argentino, Amado Boudou, aseguró que el referéndum de las Malvinas “es un absurdo y no tiene ningún asidero, porque participan colonos y es un resultado cantado”, al tiempo que reafirmó que Argentina seguirá reclamando la soberanía “con las herramientas democráticas y de la paz”.

Boudou, en una entrevista realizada por CN23 el pasado 19 de junio, indicó, además, que Argentina cuenta “con la razón histórica, geográfica, jurídica y política”, y agregó que “al gobierno británico lo único que se le pide es sentarse a discutir, pero esto es rechazado una y otra vez”.

El vicepresidente también resaltó el discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el Comité de Descolonización de la ONU, y en ese marco se esperanzó en que el reclamo manifestado por la jefa de Estado “tenga un efecto rápido”.

La polémica generó más tensiones entre Gran Bretaña y Argentina, debido a que el pasado 19 de junio y en un encuentro al margen de la cumbre del G-20 en Los Cabos, Baja California Sur, Cristina Fernández y Cameron se enfrentaron por las Malvinas.

El encuentro, el primero entre ambos, no previsto y sorpresivo, se produjo cuando Cameron se acercó a la comitiva argentina encabezada por la presidenta, quien preparaba su discurso ante el G-20 en el centro de convenciones de Los Cabos.

Durante el breve diálogo, el británico le pidió a Argentina que “respete” el referéndum del año próximo y se negó a aceptar un sobre que la presidenta le quiso entregar con “las 40 resoluciones de la ONU” en las que se insta al diálogo bilateral para abordar la cuestión del archipiélago.

Luego de ese encuentro con Cristina, el primir ministro británico cuestionó durante una conferencia de prensa el proteccionismo de Argentina. Éste, dijo “no es aceptable”. Y señaló que el referéndum convocado por los kelpers (isleños) conlleva la necesidad de “poner fin a la propaganda argentina” sobre el asunto.

“No estoy proponiendo una discusión completa sobre las Falklands (Malvinas) ahora, pero espero que usted haya notado que ellos (los isleños) harán un referéndum, y usted debería respetar sus puntos de vista. Debemos creer en la autodeterminación y actuar como democracias que somos aquí en el G-20”, planteó Cameron.

Luego y en declaraciones a la prensa internacional, el titular de la cancillería argentina, Héctor Timerman, fue consultado por la guerra de 1982, y replicó: “Hace 30 años hubo una guerra, pero hace 180 años hubo una invasión. El Reino Unido trató cuatro veces de invadir Argentina”, señaló.

El hecho provocó que un día después, el 20 de junio, la prensa británica calificara el cruce como una “emboscada argie” (término despectivo para referirse a los argentinos) que “sufrió” el primer ministro británico por parte de la presidenta Fernández.

El periódico The Independent tituló “Emboscada de Argentina en el G20 enfureció a Cameron”; y afirmó que la pelea por las Malvinas “tomó un nuevo giro”. El diario The Sun fue incluso más sensacionalista. Tituló su nota: “Primer Ministro en guerra con presidenta Argie”.

Para la cadena de radio y televisión BBC, Cameron “confrontó a Fernández de Kirchner” por el tema de las Malvinas, mientras que el diario The Mirror se mofó del episodio. Señaló: “Bargy Argie: Presidente argentina trata de emboscar al Primer Ministro al reclamarle por las Falklands”.

“Ella trató de forzar a que el primer ministro recibiera en sus manos un sobre en el que se leí “Malvinas, fuera del principal centro de conferencias de la cumbre del G-20”, agregó.

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