Los verdaderos ganones

Si hubo un perdedor en el proceso electoral que culminó el domingo 1 fue el PAN, cuyo proyecto se agotó en tres sexenios. En contraparte, los grandes triunfadores fueron los medios de comunicación, que se llevaron carretadas de dinero, según explican analistas consultados por Proceso Jalisco y algunos candidatos. En Zapopan, el alcalde priista Héctor Vielma puso el canal Ocho TV, propiedad de su familia, a disposición de sus correligionarios.

En la zona metropolitana de Guadalajara, el proceso electoral recién concluido no estuvo exento de irregularidades. Algunos candidatos burlaron la ley electoral y contrataron paquetes publicitarios con medios locales para la difusión de entrevistas y notas informativas simuladas con el propósito de resaltar su imagen, como lo hizo Televisa en el ámbito nacional.

En reciprocidad, los medios impresos, radio y televisión ofrecieron paquetes promocionales especiales a precios que oscilaron entre 50 mil y 22 millones de pesos, comentan a Proceso Jalisco aspirantes a cargos públicos a quienes les ofrecieron las tarifas, así como analistas políticos y comunicadores.

Y así como en las campañas electorales la imagen lo es todo y ser noticia es parte medular en cualquier estrategia de medios, eso tiene sus costos financieros… y políticos. Aun cuando los pagos se hicieron por debajo del agua, los entrevistados exponen que los “paquetes de cobertura total” que incluían entrevistas y notas diarias llegaron a cotizarse hasta en 22 millones de pesos.

Según ellos, a los candidatos municipales en la ZMG las televisoras les ofrecieron ese tipo de servicios por 10 millones de pesos, tarifa que aumentaba si además de la cobertura quería participar en foros o programas de entretenimiento. Por otra parte, si el aspirante deseaba una entrevista en vivo, ésta se cotizaba entre 50 y 500 mil pesos, según el partido, el candidato, el tiempo de transmisión y el medio.

Colocar como puntero a determinado candidato en las encuestas de los diarios locales también se ofrecía a un costo promedio de 1 millón de pesos; la publicidad como portada falsa se comercializaba en medio millón; los paquetes de continuidad, entre reportajes y notas informativas, se ofrecían entre 350 mil y 800 mil pesos, dependiendo de cada rotativo.

En radio, las tarifas de los paquetes fueron más económicas. Una entrevista en cabina, por ejemplo, costaba entre 10 mil y 30 mil pesos, dependiendo el programa y la duración de la “charla”.

Los paquetes también llegaron a municipios pequeños, como Yahualica de González Gallo y Arandas. Ahí, la publicación de un reportaje favorable en un periódico de distribución gratuita y de circulación limitada iba de mil a 7 mil pesos, según la página.

Facebook y Youtube también fueron utilizados por la mayoría de los candidatos. Algunos contrataron a jóvenes para posicionar su imagen en las redes sociales. Cada uno recibía 8 mil pesos por elevar la “cyber popularidad” y por contrarrestar los ataques. Hubo quienes recurrieron a los famosos Twitt Starts –usuarios populares en las redes sociales, sobre todo en Twitter–, quienes por 16 mil pesos al mes hacían propaganda a su favor.

Augusto Valencia López, excandidato de Movimiento Ciudadano al gobierno municipal de Zapopan y extitular del Instituto de Transparencia e Información Pública del estado, asegura que ante el control de las televisoras por parte del PRI, los partidos chicos y los candidatos desconocidos optaron por las redes sociales.

Asegura que el canal Ocho TV, la cuarta empresa cablera en el país perteneciente al Grupo Hevi, es propiedad de la familia Vielma. Hasta 2009 su presidente fue el priista Héctor Vielma Ordóñez, quien dejó ese cargo para ocupar la alcaldía. La familia del edil es dueña también del sistema de cable, telefonía e internet Telecable, cuyas transmisiones se pueden ver en 69 municipios de Jalisco y nueve entidades más.

Autocensura

 

Para el coordinador del Observatorio de Medios Quid del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Juan Larrosa Fuentes, el comportamiento de los medios carecieron de pluralidad y objetividad durante las campañas.

“Vimos mucha nota rosa, pocas primeras planas con contendido informativo veraz; poca profundización en las propuestas de los candidatos; poco análisis, y casi nulos perfiles detallados de los candidatos al gobierno del estado y a los gobiernos municipales. Los medios se enfocaron más en cuidar la imagen de los candidatos –sobre todo los del PRI– que a informar a la sociedad.”

Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información en Jalisco (Amedi), Larrosa sostiene que algunos medios cayeron en la autocensura impuesta por los dueños de las grandes editoras:

“Periodistas de prensa escrita y televisión me dijeron que sus jefes pidieron no difundir información negativa; algunas veces les cambiaron sus notas o las editaron para favorecer a determinado candidato, otras más de plano mejor ni las publicaron.”

Lo mismo comentan reporteros de medios locales a Proceso Jalisco. Dicen que “desde arriba” les pidieron no hablaran mal de Aristóteles Sandoval, incluso les dijeron que más que reporteros, tenían que ser voceros del candidato priista a la gubernatura. Varios se quejan porque, sus jefes les confiscaron todo el material relacionado con la reciente agresión del suegro de Aristóteles, Luis Arriaga Haro, a uno de los reporteros gráficos.

El investigador de la Universidad de Guadalajara Joaquín Galindo Díaz critica más bien a la autoridad electoral por la falta de vigilancia, lo que permitió la intromisión directa de los candidatos en los medios. Eso abrió “un canal de mercado negro en los medios de comunicación”, indica el académico especializado en estudios políticos.

Menciona la reforma electoral de 2007- 2008, según la cual en materia de regulación de la contratación de publicidad se “prohibió” a los partidos políticos contratar espacios en radio y televisión. En otras palabras, la autoridad electoral es la que ahora administra los tiempos oficiales, lo que creó un “nuevo modelo comunicacional” con entrevistas pagadas. “Eso – insiste– lesiona la democracia”.

Galindo Díaz explica que la compra de espacios en medios tradicionales representa un arma de doble filo: por un lado pueden recibir grandes aportes económicos o favores políticos a cambio de hablar bien de algún candidato, pero también arriesgan su credibilidad ante su audiencia.

“Ante esto, no es de sorprenderse que veamos ciudadanos empoderados protestando contra las televisoras por la falta de objetividad. De seguir así, es probable que la credibilidad de los medios se desplome y sea el público el que busque alternativas de información más imparciales”, dice.

Para él, en Jalisco las campañas fueron desgastadas y saturadas. La población terminó cansada y con gran hartazgo político:

“Hubo demasiada publicidad, lo cual, según demuestran los estudios de comunicación, es contraproducente, ya que satura al electorado y le provoca una sensación de hastío y rechazo. El caso local lo siento así, pues los dos candidatos más fuertes –Aristóteles Sandoval y Enrique Alfaro– estuvieron en campañas permanente desde hace dos años, desde que eran alcaldes de sus respectivos municipios.”

En el caso de Sandoval, destinó 193.5 millones de pesos del erario en 2010 y 2011 al pago de nómina de Comunicación Social y a los medios, en particular a las televisoras, cuando aun era alcalde de Guadalajara, de acuerdo con una nota publicada por Reporte Índigo el 21 de junio.

El mismo reportaje indica que el priista gastó 75 millones en este rubro como candidato a la gubernatura del estado. Aspirantes de oposición consultados por este semanario aseguran que Aristóteles destinó poco más de 5 millones de pesos diarios a medios de comunicación para promover su imagen.

En un estudio sobre monitoreo de medios de comunicación presentado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) días previos a la elección, admite que sí hubo saturación, aunque dice que la cobertura fue “objetiva”.

Realizado por la empresa Verificación y Monitoreo, S.A. de C.V., entre el 16 y el 31 mayo, el análisis destaca que en 15 días se emitieron 9 mil 245 notas relacionadas con la actividad electoral. El partido más mencionado fue el PRI, quien va en alianza con PVEM, con un total de 2 mil 671 notas informativas, seguido por el PAN, con 2 mil 549, y el Movimiento Ciudadano, con poco menos de 2 mil.

El monitoreo incluyó 220 medios –periódicos, radiodifusoras y televisoras– y se circunscribió a la ZMG, donde se concentra 70% del electorado. El candidato que recibió el mayor número de notas negativas fue Alfaro. De las más de mil alusiones, 86 fueron negativas; Aristóteles, a su vez, recibió 49.

De acuerdo con el monitoreo del IEPC, de los aspirante a las alcaldías, el que más impactos positivos tuvo fue al panista Alberto Cárdenas. A su vez, quien más veces apareció en la televisión zapopana fue Héctor Robles, más aun que el propio Ramiro Hernández, quien contendió por Guadalajara, La razón: el candidato zapopano fue apoyado por Héctor Vielma, propietario del canal Ocho TV.

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