IFE: Todo se resolverá… a su tiempo

Frente a las acusaciones que se le hacen desde la sociedad y sobre todo desde los partidos de izquierda, el IFE responde que ni se hace de la vista gorda ni deja pasar acontecimientos a los que la población puso lupa, como los casos de los monederos de Soriana y las tarjetas de Monex, los créditos de Afirme al PRD, los gastos excesivos de Enrique Peña Nieto y el presunto charolazo en dólares para Andrés Manuel López Obrador, entre otros.

“Ningún asunto se está durmiendo, ningún asunto quedará sin resolverse, pero tenemos que apegarnos a los tiempos que dicta la ley”, afirma en entrevista el contador público Alfredo Cristalinas Kaulitz, director general de la Unidad de Fiscalización de los Recursos de los Partidos Políticos (UFRPP), del IFE.

El funcionario reconoce la molestia que hay en la sociedad porque el instituto, a juicio de ésta, no actuó más rápido y enfrentó casos como los señalados, que le restan credibilidad a los resultados de la elección federal.

Explica Cristalinas que la UFRPP es más un área investigativa que revisora: “Las revisiones ya quedaron en el pasado, quedaron rebasadas”. Las investigaciones son complejas y llevan su tiempo:

“El hecho de llevar a cabo las investigaciones amerita un análisis profundo y una documentación exhaustiva. En el análisis profundo yo no puedo ser tan superficial como para quedarme en la primera línea de investigación, como es el caso del financiamiento paralelo, por citar el lado del ingreso y del origen del mismo.

“Debo identificar quiénes fondean cuentas. Primero, quiénes son partícipes de una denuncia, los sujetos, los elementos. Pues vienen y denuncian a fulanito de tal cosa, a perenganito de otra, pero para no cometer errores yo tengo que identificarlos con el Registro Federal de Contribuyentes, su domicilio, para eliminar al máximo el solicitar información y que me entreguen homonimias.

“Ese ejercicio primero lo hago con el Servicio de Administración Tributaria o con el propio IFE: quiero saber quién es esa persona, dónde nació, cuándo, cuál es su Registro Federal de Electores, para saber que estamos hablando del mismo sujeto que voy a investigar.

“Luego pido información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, le pido cuentas bancarias abiertas, tengo que esperar a que la CNBV reciba la solicitud, la disperse a todos los bancos y que luego los bancos me entreguen la información. Aun cuando lo hacen de manera muy rápida, toma su tiempo, hasta 15 días o más.

“Esas autoridades tienen hasta 30 días hábiles para contestarme, pero lo hacen en menos tiempo. Una vez que tengo esa información, tengo que analizar operaciones. Si fuera un depósito, sería muy fácil. Pero generalmente son miles de depósitos.

“¿Y qué pasa si me doy cuenta, en una investigación, que una persona física, cuando le pido información además al SAT, dice que no está registrado, que no tiene actividad o que los ingresos que tiene son sumamente menores a lo que él ha fondeado a un partido, a una organización o a lo que sea?

“Entonces tengo que identificar quién fondea esa cuenta. Y luego abro una siguiente etapa de investigación o colateral para saber quién fondea la cuenta del que fondea a un partido o a un candidato.”

En el caso de los gastos de campaña, dice Cristalinas, son varias las aristas que se abordan:

“Uno es: Hay que demostrar cómo se paga, a quién lo paga, para establecer que no haya un individuo para hacerlo, a quién se lo pagó, cuánto pagó. La cuantificación de los gastos de campaña tiene un elemento menos elaborado que la parte de investigación del ingreso.

“Pero aun siendo menos elaborado sí requiere tener certeza de los proveedores y de la forma de pago. No es lo mismo pagar en efectivo que con cheque o con una transferencia; no es lo mismo pagarle a una persona física que a una moral, y tampoco que lo hagan por la vía formal o de manera informal.

“En el primer caso, el de los financiamientos paralelos, lo que es origen del ingreso, vas escarbando tanto como te vaya llevando la investigación para llegar al origen de los recursos, no sólo a su tránsito.

“En cuanto al gasto, te enfrentas al gran problema de la informalidad en la economía.

“El tiempo para investigar una y otra es distinto para cada caso. Si vamos a investigar miles de tarjetas de monedero electrónico, yo tengo que identificar a quién se las dieron. Si ya tenemos identificado a los prestadores de los servicios, quién contrató, y ahora quiero saber cómo llegaron esas tarjetas allá, tengo que identificar una por una cuánto se fondeó, dónde han gastado, quiénes las tienen.

“Todo eso lleva su tiempo. Lo que sí puedo asegurar es que hacemos un trabajo estrictamente profesional, sin tratamiento político”, dice el funcionario.

Los límites del fiscalizador

 

Para evitar escándalos como los de Amigos de Fox y el Pemexgate, que proveyeron de recursos ilegales al PAN y al PRI en la elección presidencial de 2000, la autoridad electoral y el Poder Legislativo “determinaron que era necesario tener una unidad técnica, que fuera profesional, con acceso al secreto bancario, fiscal y fiduciario, y –lo más importante– que no dependiera de ninguna comisión del IFE, para que los consejeros electorales no tuvieran que estar participando en el diseño de los procedimientos y cayera en un sesgo político y no técnico”.

Así explica Cristalinas Kaulitz, quien cuenta con una experiencia de más de 15 años en materia de fiscalización –fue funcionario del SAT–, el origen de la UFRPP.

La unidad inició sus trabajos luego de la reforma electoral de 2007-2008. Para el proceso electoral de 2012, donde están en juego la presidencial, diputaciones y senadurías, se diseñó una serie de herramientas técnicas y procedimentales que le ayudan a los auditores de la UFRPP a obtener evidencia cuando se llevan a cabo los actos de campaña, lo cual “es algo que no se había hecho antes”. Y describe esas herramientas.

Primero, las visitas de verificación directa en los distritos electorales durante la campaña, que ya se habían practicado en las intermedias de 2009, pero que se incrementaron en esta ocasión.

“Para una visita de verificación armamos un equipo de auditores, previo a un sorteo sobre los distritos a los que vamos a llegar. Van los auditores y auditan a todas las fórmulas que se hallan en ese distrito; a todos los partidos, absolutamente a todos, para evitar la interpretación de que estamos favoreciendo o perjudicando a algún partido.

“El sorteo de los distritos es público, en presencia de los partidos políticos. En esta ocasión fueron 50 de los 300 distritos. Va un equipo de auditores, se instala uno, dos o tres días, depende del tamaño del distrito, para poder ir a casas de campaña, hacer recorridos, obtener evidencia de lo que en ese momento está gastando o poniendo como material o propaganda electoral el partido político o el candidato. Esto en el caso de diputados.

“En senadores fueron ocho entidades federativas. Imagínate abarcar geográficamente una entidad para poder realizar esos trabajos.

“En el caso de los presidenciables fueron más de 170 actos públicos a los que fueron los auditores de la UFRPP, incluidos los cierres de campaña. En éstos desplegamos a 220 auditores. Trajimos mucha evidencia, desde la identificación de los autobuses en que los candidatos trajeron a la gente, todo el material que se pudiera apreciar visualmente que se despliega para hacer propaganda electoral.

“La evidencia se trae a la UFRPP y se empieza a identificar quién provee de eso, con qué dinero lo paga… porque aquí el tema no sólo tiene que ver con el gasto, o de decir sí, esto es ostensible, o que puede ser que se haya rebasado el tope de gastos.

“Independientemente de la determinación del rebase, importa mucho saber quién fondea los recursos para comprar eso porque hay una serie de entes que tienen prohibido dar dinero, como las empresas de carácter mercantil, personas físicas y morales o partidos políticos del extranjero, poderes de la unión, niveles de gobierno, ministros de culto.”

Otra herramienta que se desarrolló para dar seguimiento al gasto en los  procesos electorales fue el sistema de monitoreo de espectaculares del IFE, dice el funcionario.

“A través de 45 dispositivos móviles marca Motorola ES 400, llamados handlets, que caben en la palma de la mano y tienen cámara y teléfono integrados, tomamos entre dos y cinco registros de cada espectacular, a través de las juntas locales y distritales, quienes libremente diseñaban una ruta, pero que además invitaban a los partidos políticos al recorrido, para que supieran que íbamos a hacer ese levantamiento.

“Tenemos 26 mil 55 registros de espectaculares. No es el 100%, pues no es ese el objetivo; si no, hubiéramos comprado 300 dispositivos. Solamente tenemos 45. En la etapa de campaña logramos levantar 26 mil 55 registros que, al ser aleatorio, buscamos generar una percepción de riesgo en los partidos y sus candidatos, para decirles que algunos de esos se van a reportar.

“Cuando los partidos presenten su informe y lo contrastamos, la diferencia entre lo reportado y lo no reportado se le da a conocer al partido, pero nosotros ya estamos haciendo en estos momentos una cotización para cuantificar el gasto de esos 26 mil 55 espectaculares, que están comprendidos en panorámicos, mantas, bardas y parabuses, entre otros.”

Otra herramienta –dice Cristalinas– es el monitoreo de medios impresos a nivel nacional y local para ver quién paga inserciones a favor de un partido y saber quién paga. Otra: compulsas a terceros. “Antes de que presenten información los partidos, nosotros ya tenemos información de quién les provee servicios de internet, anuncios en salas de cine, spots y otros. Toda esa información la vamos a contrastar con los informes definitivos de los partidos, que entregarán el 8 de octubre.”

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