La TV privada se incrusta en el Congreso

Entre los saldos perniciosos del 1 de julio está el hecho de que las televisoras –sobre todo Grupo Televisa– consolidaron su poder y tendrán gran influencia en el Congreso, pues gracias al Partido Verde en alianza con el PRI contarán con legisladores que velen por sus intereses. De acuerdo con Purificación Carpinteyro, exsubsecretaria de Comunicaciones y Transportes y diputada electa por el PRD, debe impedirse a toda costa que la presidencia de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía quede en manos de algún miembro de la telebancada, pues de ser así el duopolio podrá bloquear cualquier reforma orientada a la democratización de los medios.

La auténtica “boda política” entre Grupo Televisa y la coalición PVEM-PRI se concretó desde 2009, cuando el consorcio dirigido por Emilio Azcárraga Jean decidió que varios de sus actores participaran en una “campaña de personalidades” que promoviera las causas del Partido Verde. A cambio, el consorcio recibiría más de 10 millones de pesos por cada artista y se utilizaría a ese instituto político para llevar al Congreso a los integrantes de la llamada telebancada.

El proyecto impulsado por Televisa y el PVEM no se limitó a la contratación de actores, como Raúl Araiza y Maité Perroni, quienes participaron en 2009 en spots y en telenovelas –es el caso de Gancho al corazón– para promocionar a ese partido. La unión fue más ambiciosa: promover relaciones sentimentales entre los actores del grupo y futuros candidatos a puestos de elección popular. Fueron los casos de Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera, La Gaviota, y recientemente de Manuel Velasco Coello, candidato electo al gobierno de Chiapas por el PVEM-PRI, y la cantante y actriz Anahí.

Documentos obtenidos por Proceso revelan que desde 2009 Grupo Televisa marginó a la compañía Imagen y Talento Internacional (ITI), de su entonces socio Simón Charaf, propietario del Bar-Bar, para quedarse con el proyecto, venderlo a un mayor costo y privilegiar sólo al Partido Verde y al PRI.

El 5 de marzo de 2009, ITI le propuso a Jesús Sesma, representante del Partido Verde, iniciar una campaña de “personalidades” específicamente con Maité Perroni y Raúl Araiza, con un presupuesto de “entre 250 mil y 300 mil dólares”. Al mismo tiempo, negoció con el PRD otra campaña cuya opción sería el actor Arath de la Torre.

Alejandro Benítez, directivo de Grupo Televisa, desechó la propuesta de articular una campaña también con el PRD y sólo concretaron la promoción con el Partido Verde a través de los actores Perroni y Araiza, a un costo mucho más elevado que el propuesto por ITI. La compañía de Charaf, quien mantiene varias demandas en contra de Grupo Televisa a raíz de este asunto y de lo ocurrido en el Bar-Bar, quedó al margen de la negociación.

Los beneficios de la sociedad mediático-política entre Televisa y el Partido Verde han sido mayores que los perjuicios. A pesar de que en enero pasado el IFE le impuso a esta organización política una multa por 194.3 millones de pesos por violar la ley electoral al promoverse en la telenovela Un gancho al corazón, la estrategia continuó y planea proyectarse a nivel de los estados, especialmente en Chiapas, donde Manuel Velasco, senador del Partido Verde, copia ahora el “modelo Peña Nieto-La Gaviota”.

En julio de 2010, la Unidad de Fiscalización de Recursos Públicos del IFE le solicitó a ITI información relativa a su acuerdo inicial con el PVEM. El 26 de marzo de ese año, durante una entrevista con Carmen Aristegui en MVS, Charaf afirmó que un representante de su empresa fue “el autor del diseño de una campaña publicitaria para el PVEM”, en la cual personalidades del medio del espectáculo se constituirían en la imagen de ese partido durante 2009, lo que derivó en una relación contractual entre éste y Grupo Televisa.

El IFE confirmó esa relación contractual, de la que Imagen y Talento Internacional quedó al margen. La multa, inicialmente tasada en 225 millones de pesos, se redujo a 194.3 millones, la tercera más alta después de los escándalos del Pemexgate y Amigos de Fox.

El instituto determinó que el PVEM se promovió 569 veces en dos medios impresos, en 397 spots de la revista TV y Novelas, propiedad de Grupo Televisa, y en 172 spots de Vértigo, de TV Azteca. Asimismo, la leyenda “Soy Verde” apareció en 23 ocasiones en una telenovela de Canal 2, donde participaron Maité Perroni y Raúl Araiza.

La Unidad de Fiscalización del IFE determinó que el PVEM recurrió a la “integración del producto”; es decir, hizo campaña proselitista mediante la telenovela Un gancho al corazón, transmitida de agosto de 2008 a junio de 2009, violando abiertamente la prohibición de la compra de tiempo-aire en medios televisivos.

PVEM y Televisa fueron reincidentes. En marzo de 2009 el IFE multó con 9 millones 489 mil 168 pesos al PVEM por la compra de espacios en Televisa para difundir 206 veces un spot de sus diputados federales sobre la pena de muerte y el secuestro. El 6 de abril del mismo año le impusieron otra sanción de 10 millones 48 mil pesos por difundir un “informe de labores” de sus legisladores. En ambos casos aparece la actriz Maité Perroni, contratada por Televisa para hacer la labor de “vocera” y “promotora” del Partido Verde.

 

Personeros

 

La mayoría de los legisladores que integrarán la llamada telebancada en el Congreso fueron candidatos del Partido Verde, en coalición con el PRI, y tienen fuertes vínculos con Televisa.

Son los casos de Javier Orozco Gómez, exsenador que retorna a la Cámara de Diputados, identificado como uno de los principales impulsores de la Ley Televisa en 2005-2006; Rubén Acosta Montoya, exdirector general ejecutivo de la Cofetel, cuyo suplente, Humberto Sarkis, fue asesor de Javier Tejado Dondé, director de Información y estratega jurídico de Televisa para el área de telecomunicaciones.

Otros ejemplos son Antonio Cuéllar Steffan, exdirector jurídico de Televisa; Mónica García de la Fuente, exasesora del área jurídica de la televisora; Laura Ximena Martel, prosecretaria de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), así como Federico González Luna, exasesor de la CIRT, especialista en telecomunicaciones y defensor de las posiciones de las televisoras durante las negociaciones en 2004 del modelo de transición a la televisión digital terrestre.

A Luis Alejandro Capdeville Flores, suplente de Manlio Fabio Beltrones en el Senado y proveniente de Televisa, se le menciona como futuro coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados. De acuerdo con una investigación de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), Capdeville fue asesor del Consejo Consultivo de la CIRT.

No sólo en la Cámara de Diputados el Partido Verde sirvió para llevar a funcionarios que responden a los intereses de Televisa. En el Senado, directivos de TV Azteca y Televisa ocuparán una curul gracias al Partido Verde. Son los casos de Ninfa Salinas, hija de Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca; Juan Gerardo Flores, expresidente de la Comisión de RTC en San Lázaro y que trabajó en el área de regulación jurídica de Televisa; Luis Armando Melgar, exdirector de Proyecto 40 y presidente de la Fundación Azteca en Chiapas, principalmente.

Emilio Gamboa Patrón, mencionado como el futuro coordinador de la bancada del PRI en el Senado, tiene una amplia trayectoria como gestor de los intereses de las televisoras y de los consorcios mediáticos más importantes. Secretario de Comunicaciones y Transportes durante el sexenio de Carlos Salinas, Gamboa actuó como un firme respaldo para la Ley Televisa durante la discusión de 2006 en el Senado. También bloqueó una iniciativa de reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión presentada en 2004 por Javier Corral.

 

Presiones

 

La exsubsecretaria de Comunicaciones y Transportes Purificación Carpinteyro, electa como diputada federal por el PRD para la próxima legislatura, revela que la animadversión de Grupo Televisa en su contra provocó que el vicepresidente del consorcio, Alfonso de Angoitia, presionara al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, para que retiraran su candidatura.

“El problema no es sólo la telebancada. Televisa tiene cabilderos del tamaño de Javier Tejado Dondé o Alfonso de Angoitia, quien le llamó a Marcelo Ebrard para que me quitaran la candidatura, pero no lo aceptó. El verdadero problema son los partidos que están al servicio de las televisoras”, subraya Carpinteyro en entrevista con Proceso.

“El caso del Partido Verde es evidente”, sentencia. Recuerda que desde las elecciones federales de 2009 este partido se prestó para impulsar a los especialistas vinculados a las televisoras.

“El problema es que el Partido Verde vende sus curules a cambio de favores. Y mantiene una alianza clara con el PRI. Uno no acaba por saber si es el PVEM el que le hace el favor al PRI o a las televisoras”, apunta.

Carpinteyro, quien sostuvo una larga disputa jurídica con Luis Téllez cuando éste se desempeñaba como secretario de Comunicaciones y Transportes de Calderón, advierte que lo más importante es evitar que la presidencia de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados vuelva a quedar en manos de un representante de la telebancada a través del Partido Verde.

“Lo que sería imperdonable es que esta comisión clave quedara otra vez en manos de un diputado del Partido Verde o del PRI. No es posible. No lo vamos a permitir una vez más. Desde esta posición han bloqueado cualquier posibilidad de una reforma y una democratización al régimen de medios de comunicación”, insiste la abogada y especialista en telecomunicaciones.

Las presiones de Televisa para que en el reparto de la presidencia de las comisiones de la Cámara de Diputados quede uno de “sus diputados” que llegaron por la vía del Partido Verde ya comenzaron a sentirse en el equipo de transición que apenas se está conformando entre los legisladores electos.

Fuentes internas del PRI mencionan a Federico González Luna o a Mónica García de la Fuente, ambos del Partido Verde, como futuros responsables de esta comisión, encargada de dictaminar cualquier iniciativa de cambio a la Ley Federal de Radio y Televisión.

En esta misma comisión quedó pendiente el rechazo definitivo a la contrarreforma electoral que planteó el diputado perredista Armando Ríos Piter, al final del anterior periodo ordinario de sesiones. Esta iniciativa buscaba abrir una posibilidad para revertir la prohibición de compra de tiempo-aire en los medios electrónicos durante las campañas electorales. La redacción de esta iniciativa se hizo en las oficinas de Javier Tejado Dondé, funcionario de Grupo Televisa, tal y como acusó Javier Corral, futuro senador por el PAN.

De acuerdo con el último reporte del IFE, el PRI tendrá 207 diputados federales y el PVEM 33, de los cuales 14 son por la vía plurinominal y la mitad de ellos considerados como parte de la telebancada.

Comentarios

Load More