Va Calderón al rescate del PAN… en días laborales, en giras y hasta en Los Pinos

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El presidente Felipe Calderón emprendió un intenso activismo al interior del Partido Acción Nacional (PAN) tras la derrota en las elecciones del 1 de julio, con el fin de iniciar un proceso de refundación de ese organismo político.

De acuerdo con una nota que publica este domingo el periódico Reforma, el cabildeo incluye reuniones con consejeros nacionales del partido, dirigentes locales, gobernadores, ex presidentes nacionales, “cuadros distinguidos” y legisladores electos.

Pero en el afán de reconstituir al PAN, Calderón aprovecha incluso las giras oficiales para sostener encuentros con decenas de panistas y analizar las causas de la derrota y el destino que deberá tomar el blanquiazul. Esto en días laborales y algunas veces hasta en Los Pinos, según el amplio reportaje que publica el diario en su edición dominical.

Por su parte, el líder nacional de ese partido, Gustavo Madero, no se quedó atrás y responde al activismo de Calderón con su propia gira por estados como Jalisco, Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango y Coahuila, para reunirse con los comités estatales, donde sostiene reuniones con los comités estatales.

Tras la derrota de su partido en los comicios presidenciales, Madero ha indicado que no dejará la dirigencia de Acción Nacional.

La “operación rescate” de Calderón arrancó precisamente un día después del domingo 1 de julio, cuando habló con decenas de candidatos a diputados y senadores ganadores; esa misma noche cenó en Los Pinos con expresidentes de Acción Nacional.

Continuó el martes 3, según Reforma, en una comida de casi cuatro horas con la excandidata Josefina Vázquez Mota; los gobernadores panistas de Baja California, Baja California Sur, Guanajuato, Jalisco, Morelos y Sonora; los exdirigentes Luis H. Álvarez, Luis Felipe Bravo Mena, Germán Martínez y César Nava; los líderes parlamentarios José González Morfín y Carlos Alberto Pérez Cuevas; el dirigente, Gustavo Madero; el excoordinador de la campaña Roberto Gil; el exprecandidato Ernesto Cordero; el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré; además de Diego Fernández de Cevallos, Pancho Barrio, Alberto Cárdenas, Juan Manuel Oliva y Tarcisio Rodríguez.

El jueves 5 de julio, durante una gira por Veracruz, Calderón se reunió con líderes locales que aseguran que repartió culpas, regañó y advirtió que refundará el partido con o sin ellos.

Pero ese no fue el final de la jornada de activismo del mandatario, pues por la noche, en Los Pinos, sostuvo otro encuentro con Luis Mejía y Rafael Morgan, panistas de su entera confianza.

Los cabildeos continuaron el viernes 6 y el sábado 7 en reuniones en las que participaron Juan Ignacio Zavala, Roberto Gil, Ernesto Cordero, entre otros, detalla el periódico.

Ese fin de semana el secretario particular del presidente, Tarcisio Rodríguez, hizo llegar a los exdirigentes nacionales del PAN una carta que entregaron al Comité Ejecutivo Nacional en su sesión del lunes 9 de julio.

La misiva firmada por Calderón, Álvarez, Bravo Mena, Martínez y Nava se titula Por la reconstrucción del PAN y llama a ejecutar con rapidez un cambio profundo.

Los exdirigentes plantean una reforma estatutaria de cinco puntos: una nueva manera de abrirse a la ciudadanía y renovar la membresía; una nueva forma de elegir a los candidatos; un nuevo modelo de organización para lograr un implante territorial efectivo; una nueva vía para sancionar y “excluir con rapidez y eficacia” a aquellos cuya conducta trastoquen la identidad del PAN, y una nueva manera de administrar el financiamiento público.

Posteriormente, en una gira por Sonora el viernes 13 de julio el mandatario tuvo una comida con consejeros nacionales sonorenses en la casa de gobierno. El gobernador Guillermo Padrés fungió como anfitrión.

En su gira por Guanajuato, el lunes 16 de julio, Calderón dedicó tres horas de su gira para reunirse con el gobernador interino, Héctor López, y consejeros nacionales, a los que manifestó su preocupación por la derrota en León, ciudad que era bastión panista desde 1988.

Lo mismo ocurrió en su gira por Morelos y en una reunión con consejeros nacional del Estado de México en Los Pinos, precisa Reforma.

Por su parte, Gustavo Madero prepara el Consejo Nacional del 11 de agosto, en el que deberá discutirse la propuesta de reforma estatutaria promovida por Calderón y la idea de celebrar una Asamblea Nacional extraordinaria antes de que termine el año.

Las recientes acciones del dirigente han desconcertado a muchos panistas, cuando el domingo 15 de julio el PAN difundió un documento de cuatro cuartillas en el que señala que las elecciones no fueron equitativas, pero promete que no pagarán al PRI “con la misma moneda de la obstrucción legislativa”.

Al día siguiente, en otro comunicado, Madero puso en la agenda pública el tema de la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, al asegurar que la asistencia de los legisladores del PAN está condicionada a que la aprueben los nuevos grupos parlamentarios.

El miércoles pasado creó un cargo inexistente en la estructura del CEN para dárselo a Vázquez Mota: la coordinación de Acción Política, que la excandidata aceptó, según el recuento que hace Reforma.

Y el jueves, dos días después de que Calderón recibió a Peña Nieto en Los Pinos, apareció con el líder del PRD, Jesús Zambrano, reviviendo el caso Monex y exigiendo al IFE esclarecer las irregularidades en el financiamiento de la campaña priista.

El mismo jueves anunció el nombramiento de dos nuevos voceros del partido: Juan Manuel Oliva y Juan Molinar Horcasitas, a quienes Vázquez Mota desconoció en su campaña.

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