PAN: gran fracaso, rebelión en ciernes

Panistas –sobre todo de viejo cuño– atestiguan el hundimiento de su partido luego de la derrota del pasado 1 de julio y hacen esfuerzos para evitar el naufragio total. En una jugada arriesgada proponen la renovación absoluta del Comité Ejecutivo y del Consejo Nacional del PAN y piden que el Presidente saque las manos de la vida partidista. Tienen pocas esperanzas de lograr esto, especialmente después de las señales que han mandado Felipe Calderón y Gustavo Madero, trabados en una lucha por el control del blanquiazul.

QUERÉTARO, Qro.- Tras hacer un balance de la derrota de su partido en las elecciones del 1 de julio, militantes del PAN –entre ellos Fauzi Hamdan, Francisco Ramírez Acuña y Ricardo García Cervantes– demandan la renuncia de los integrantes del Comité Ejecutivo y la renovación total del Consejo Nacional, además de que proponen frenar “una intromisión del presidente que no podemos aceptar” en las definiciones del futuro de Acción Nacional.

Con un documento avalado por poco más de 10% de los consejeros nacionales, el grupo de panistas trabajaba para llevar su posición a debate en la reunión del Consejo Nacional del sábado 11.

Este grupo –en el que también participan el alcalde de León, Ricardo Sheffield Padilla; el exprocurador de Guanajuato Juan Miguel Alcántara Soria; la exsenadora Elena Álvarez de Vicencio y el exsecretario de Agricultura Javier Usabiaga Arroyo– considera que en las condiciones actuales ni el CEN con Gustavo Madero al frente, ni el Consejo Nacional tienen autonomía, libertad ni principios para restructurar el PAN.

“La renuncia de Gustavo Madero por sí sola no resuelve nada. Todo quedaría igual y tanta responsabilidad tiene el CEN como la tiene Calderón. Sugerimos renuncias escalonadas para no dejar sin dirigencia al partido”, dice a Proceso uno de los miembros del grupo, quien pidió no ser identificado.

La fuente sostiene que tuvo reuniones antes y después del 1 de julio con otros militantes panistas y, después de muchas conversaciones e intercambio de reflexiones “sobre lo que ya se veía venir”, consensuó un documento que fue divulgado en la víspera de la reunión de consejeros del sábado 11.

El Mensaje a los miembros del Partido Acción Nacional de cara a la sociedad atribuye la derrota electoral directamente a la gestión de Felipe Calderón y a los gobiernos estatales y municipales, pero también a las fallas en la dirección y organización partidaria “y desde luego al desempeño del equipo de campaña y su deficiente estrategia”.

El grupo de consejeros panistas descontentos propone integrar una comisión especial con exgobernadores, exalcaldes, exlegisladores y militantes “de gran experiencia y autoridad moral”, que se encargaría de organizar y convocar a una convención en noviembre próximo para hacer diagnósticos y definir criterios para el futuro del partido.

También pide a los funcionarios públicos emanados del PAN hacer un ejercicio de autocrítica y propone al mismo tiempo que la comisión especial haga un diagnóstico claro sobre el ejercicio de gobierno de Calderón, de los gobernadores y alcaldes, como parte de los saldos que se deben evaluar tras la derrota del 1 de julio.

“No debemos dejar pasar la oportunidad de corregir los gravísimos errores que hubo en todas las etapas del proceso interno y externo. Es importante incluir en ese análisis las fallas que se han venido acumulando desde la elección presidencial de 2000”, asegura la fuente.

Además de consensuar con al menos 10% de los consejeros nacionales para que este debate llegara a la reunión del sábado 11, el grupo insiste en la necesidad de renovar a mediano plazo todos los cargos directivos del CEN y al propio Consejo Nacional, pues “actualmente no hay nadie con autonomía y sin compromisos de grupo para tomar decisiones: O están con el presidente o están con el Yunque”, expresó la fuente consultada por Proceso.

En la búsqueda de consensos para su firma el documento redactado por los inconformes llegó a manos de los senadores electos Javier Corral y Juan Carlos Romero Hicks, así como a los exgobernadores Ernesto Ruffo Appel y Carlos Medina, todos los cuales estuvieron de acuerdo en todo, excepto en las renuncias del pleno del CEN y del Consejo.

“Lo consideraron demasiado fuerte, pero si en el CEN está sobrerrepresentado el Yunque y en el Consejo lo está Calderón, no hay capacidad de autocrítica ni autonomía”.

Los exlegisladores que participan en el grupo también pidieron la opinión del excandidato presidencial Diego Fernández de Cevallos; al cierre de esta edición aún esperaban su respuesta.

“Diego no es proclive a incluirse en estas firmas y él ya le dejó muy clara su postura a Calderón en una reunión en Los Pinos. Le dijo que no debe verse en el futuro definiendo los cómos y los tiempos del partido”.

Reuniones en Los Pinos

Mientras tanto el encuentro nacional de legisladores electos del PAN terminó como otro capítulo de la lucha por el control del partido que sostienen Felipe Calderón y Gustavo Madero: en forcejeos públicos ante los futuros integrantes de las bancadas y los presidentes de los comités estatales.

En la reunión que tuvo lugar en Jurica el martes 7 y miércoles 8 los operadores y aliados de Calderón avanzaron al comprometer el respaldo mayoritario para Ernesto Cordero y Luis Alberto Villarreal como coordinadores en el Senado y la Cámara de Diputados.

Madero tuvo el espaldarazo de los dirigentes estatales en un intento por frenar las ansias presidenciales de tomar las decisiones que definan el rumbo del PAN antes de abandonar Los Pinos.

El balance pareció favorecer a Madero, quien logró reagrupar a los dirigentes estatales –en una jugada en la que fue su cabildero el exgobernador Juan Manuel Oliva, ahora distanciado del Presidente que se va– y recibió de Javier Corral un elogio poco ortodoxo: “Ya está mostrando la testosterona”, frase que el senador electo por Chihuahua usó al hablar de los saldos del agitado encuentro legislativo, en el que la agenda pasó a segundo término frente al ruido generado por Calderón y la llegada de los presidentes de los comités.

Algo dejó en claro el presidente en sus encuentros de las últimas semanas con consejeros de su partido: una vez que concluya su mandato pretende reinsertarse plenamente en la actividad partidaria.

(Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1867, ya en circulación)

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