López Miarnau

López Miarnau
La de teatro, política de buena fe, con muchos peros
Armando Ponce
Preocupación fundamental Rafael López Miarnau es el destino inmediato que se les dará a los teatros del Estado y cómo se van a administrar Porque en ellos los empresarios independientes han sostenido las “corrientes libres” de la dramaturgia universal

Estos, junto con el teatro universitario, “somos los que buscamos las obras que no hacen concesiones comerciales”, dice Miarnau, “obras de Gorki, Sartre, Miller, Camus, teatro de ideas”
Pero las dificultades para conseguir un teatro, los largos trámites que hay que pasar, los altos costos de la producción, la poca publicidad proporcionada por el Estado en las carteleras, hacen que en México este teatro de ideas no tenga censura ideológica, “pero sí económica”, señala
Miarnau reconoce la “pequeñísima generosidad” del Estado al prestar los locales del IMSS, ya que ello “no es suficiente, no provoca desarrollo, pero evita la agonía” Y el Estado, que no ha construido nuevos locales en muchos años, “no ha tenido una política coherente con nosotros como empresarios independientes” López Miarnau señala que necesitan un local permanente, “y así podríamos producir un teatro de mayor calidad y crearíamos un público, porque de otra manera la gente nos pierde de vista, no nos puede andar siguiendo”
El director teatral propone también que el Estado se convierta en empresario artístico y que compita con la iniciativa privada:
“No veo por qué el Estado no deba aceptar esta función Si produce ópera, sinfónica, por qué no teatro: que se trace una trayectoria, que persiga metas y que sirva de las obras que necesite”
De esa manera, López Miarnau cree que se ganará público que hoy asiste a las comedias “que con buen gusto monta la iniciativa privada” Se podría en escena a Shakespeare, Chejov, Molière, piensa, “obras que se conocen de oídas, que se estudian en la secundaria, pero que las nuevas generaciones no conocen vivas, en el escenario para lo que fueron creadas”
Y señala su importancia social:
—Obras que hacen un llamado a los sentimientos más elevados del hombre
—Rescate humano de la vulgaridad ambiental, presentado durante un espectáculo de belleza plástica, de belleza de pensamientos, conocimiento del hombre y de sus pasiones
Ambas son razones suficientes, explica López Miarnau, para pensar “que esta medicina la necesita el pueblo, porque estamos enfermos, contaminados”
El productor bilbaíno nacionalizado mexicano demanda del Estado metas concretas y, para ello, un estudio a fondo, porque hasta ahora “ha actuado de buena fe”, pero utilizando mal algunos recursos, por ejemplo, en el Conacourt, cuyo trabajo no se ha notado En cuanto a la Compañía Nacional de Teatro, sus apariciones han sido limitadísimas Y la Compañía de Teatro Popular es más una fuente de trabajo
¿Qué debería hacer el Estado?
Tres cosas, responde López Miarnau:
—Creación de más locales de teatro, aquí y en provincia
—Que mejore la política a seguir en torno a los teatros
—Dar un local permanente para el teatro mexicano, aunque fuera poco público, con talleres de investigación teatral, de estudio, de búsqueda de conjunto hacia metas muy concretas
Nombra la situación de los teatros de la Unidad del bosque: algunos cerrados, otros en poco funcionamiento: el Orientación, en manos de la escuela de teatro, a pesar de que tiene la Sala Villaurrutia A teatros del IMSS, como el Independencia, el Cuauhtémoc, o el Santa Fe, no va la gente, lo mismo que a los de la Unidad Tlatelolco, que “son una catástrofe, nadie sabe donde están”, dice, “lo mismo que el Jiménez Rueda, al que le falta una marquesina” Pregunta dónde están las 10 carpas que se compraron
Autodidacta, López Miarnau empezó en el teatro cerrando cortinas, conociendo “desde las tripas, al teatro” Le duele que la gente piense que el trabajo de los realizadores mexicanos es inferior al de los extranjeros “Tenemos grandes creadores, actores, escenógrafos, con concepciones escénicas muy dinámicas, atrevidas: y lo que más me duele es que hay mucho público, que ve teatro en Nueva York y que aquí, a priori, lo desprecia”
Le duele también que en los teatros de sindicatos se haga un teatro vacío, de división por diversión, porque “el movimiento obrero es también inquietud estética” Teatro de diversión, intrascendente, porque la idea de teatro de Rafael López Miarnau es otra:
“Pensé siempre que el teatro podría ser una tribuna tan magnífica o más que la que ustedes tienen en el periodismo, para expresar y mostrar a la sociedad desde el arte, interrogar desde ahí por las leyes del comportamiento humano”
El 3 de marzo, Miarnau presentará el espectáculo “Mística y erótica del barroco”, recopilación de poesía española hecha por el profesor Luis Rius Será dramatizada por Emma Teresa Armendáriz y Lorenzo de Rodas, y bailada por Pilar Rioja

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