Notas impropias para laud

NOTAS IMPROPIAS PARA LAUD
Daniel Sada
Tzvetan Todorov, en un estudio sobre preceptiva poética, refiere la existencia de dos elementos oníricos en los que frecuentemente incurre el innovador: el capricho y la simulación; ambos, tan distanciados uno del otro, pueden ser el báculo del fracaso o éxito de una obra, según la mesura con que se empleen Por ello, Todorov precisa: “la continencia es la mejor arma para crear”
Independientemente de estos aciertos, siempre expuestos a algunas refutaciones, es bien claro que toda creación está sujeta a un orden, aunque no intransferible ni estricto, por razón de que cada hombre (cualquiera) se agencia “una voluntad de estilo” que lo distingue y lo convierte en “nuevo descubridor de los desastres”
En Las primeras notas del laúd: título del poemario elaborado a dúo por el nicaragüense Julio Valle y el chileno Miguel Flores, en la reciente edición de la revista Punto de partida, se advierten varios declives estructurales, sobre todo en lo correspondiente al mal uso de los intersticios poéticos: claves accidentales que separan a un concepto de otro y que por lo común ayudan a eslabonar las partes del desarrollo integral del conjunto, lo que además permite no caer en una arbitraria mezcla del lenguaje en prosa y el lenguaje poético
Tanto en los poemas de Julio Valle como en los de Miguel Flores, existe un germen de “carácter social” que no va más allá de la simple alegoría y el “funcionalismo ideológico”, porque el lenguaje se diluye en alusiones dispersas e inconexas con los propósitos iniciales de los poemas Abundancia de juegos satíricos que tienden a complacer, más no a comunicar cosas concretas que sugieran mayores significados Poesía que pretende ser masiva siendo incoherente y descuidada Ezra Pound escribió alguna vez: “prefiero la sátira que nace de una emoción, a cualquier simulación emotiva”
En Las armas iniciales (1968-1972): subtítulo del poemario de Julio Valle, el poeta se limita a presentar ambientes a base de anécdotas y descripciones en los cuales los móviles creativos nunca encuentran punto de equilibrio No hay plan preestablecido en la mayoría de los poemas El capricho y la simulación de que hablábamos estriban en la ausencia de la más elemental idea de conjunto Valle concluye los poemas cuando todavía no se ha cumplido un desarrollo, cuando los elementos intrínsecos que ofrece la estructura del poema aún no se han agotado, o por el contrario, los prolonga innecesariamente
El poemario de Miguel Flores, denominado Domingo ya eres lunes, se destaca por su ludibrio exacerbado: artificios sin culminación, tolerancia de calificativos que provocan congestionamiento verbal Los giros utilizados por Flores hacen decrecer la coyuntura de los temas El poeta chileno, tal como se muestra, se ve afectado y hasta sorprendido directamente por la eventualidad de las modas literarias No obstante, hay un ordenamiento que subyace y que en ocasiones logra manifestarse con plenitud, como es el ejemplo del poema Muñecos de trapo, donde los intervalos fonéticos y las imágenes auxiliares ponderan la vivacidad de los conceptos
Los poemas de Julio Valle y Miguel Flores no tienen vida propia Sus valores, si los hay: son resultado de justificaciones extraordinarias a los cometidos últimos de la literatura El abuso de la mofa, es, en cierta forma, resultado de la inercia que produce la pobreza creativa
Las primeras notas del laúd, es un libro que desaparecerá con la misma rapidez con que apareció Coincidimos con lo expresado por Etienne Souriau hace algunas décadas: “en la literatura no importan los temas, importa la eficiencia de los temas”

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