Protesta Caravana por la Paz frente a la Escuela de las Américas

ATLANTA, Georgia (apro).- Los gritos de justicia retumbaron en la entrada de la afamada Escuela de las Américas, en el Fuerte de Benning. Nunca antes se había realizado una manifestación pacífica mexicana a las puertas de este centro de adiestramiento militar antiinsurgente.

Hace seis años el gobierno norteamericano le cambió el nombre a Instituto Hemisférico para la Cooperación de Seguridad, en un intento de borrar su negro historial.

Sin embargo, Javier Sicilia, el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que recorre el país con un grupo de familias, se encargó de refrescar la memoria al afirmar que “esta escuela es el rostro de los criminales legalizados”.

Vigilado por un grupo de policías, el contingente mexicano apoyado por asociaciones sociales estadunidenses, encabezó la protesta en el acceso principal del Fuerte de Benning.

Ahí, Javier Sicilia denunció que la escuela ha generado criminales legales que luego se han vuelto ilegales.

“Según la Secretaría de la Defensa, en México 33% de esos desertores fueron instruidos en la Escuela de las Américas. Son ésos los que destazan, decapitan, desaparecen gente. Esta es la realidad de esta escuela, una realidad que se conjunta con el crimen para humillar a las naciones, para humillar a su gente, para destruirla”.

El poeta hizo un llamado a las Fuerzas Armadas de México y a los gobiernos de otros países para que retiren a sus estudiantes de esta escuela porque, dijo, “van a producir más crimen en el país, si desertan y no tienen ética, van a formar parte, como Los Zetas de las fuerzas delincuenciales del país”.

Sicilia mencionó que en México al menos 13 mandos implicados en la violencia se graduaron en esta escuela, entre ellos el general José Rubén Rivas, autor del Plan Chiapas en 1994 y principal promotor de la militarización de ese estado sureño.

Luego de recordar que pese a que los gobiernos creían que el EZLN y los grupos indígenas balcanizarían el país, fueron los criminales los que lo hicieron y un ejemplo de esto, dijo, es la contratación del cártel de Juárez de 31 militares que se convirtieron en “zetas”.

Según Sicilia, esta escuela es la humillación de la ética de los ejércitos porque es el rostro de los criminales legalizados, lo contrario de lo que han sido los ejércitos en todo el mundo.

Antes de llegar al Fuerte Benning, la Caravana por la Paz fue recibida por un grupo de integrantes de la iglesia Presbiteriana Trinity a quienes pidió ayuda para detener la guerra contra las drogas.

En su alocución, el dirigente de la Caravana recordó las recientes matanzas en este país, como la de Colorado, y dejó en claro que no vienen a tratar de imponer una agenda, sino a pedir que se responsabilicen por el apoyo que están dando al gobierno mexicano en la guerra contra las drogas.

“Esta es la responsabilidad de los Estados Unidos, venimos a pedirles ayuda, tenemos que parar esta guerra, porque lo único que está haciendo es matar y destruir, hacer ganar a los capitales más perversos, los capitales de la violencia y beneficiando a las mafias”, afirmó ante los pastores blancos presbiterianos que ofrecieron un desayuno a la Caravana.

Uno de los pastores reconoció que Estados Unidos se ha mantenido al margen de la violencia en México.

“En este país no hemos tenido el valor de enfrentarnos a la verdad. Hemos dado dinero para la destrucción de México y la muerte de muchos aquí. Por muchos años tenemos una guerra contra las drogas que ha fallado desde el comienzo”, expresó.

Y sostuvo que cada vez que muere un capo surgen decenas porque se pueden hacer negocios y hay pobres que buscan tener dinero. “Estamos generando nuestra propia destrucción y la de México”.

Acerca del autor

José Gil Olmos, reportero desde 1998. Colaboró en el periódico El Nacional y en el diario La Jornada. Desde el 2001 es reportero de la revista Proceso. Es autor de Los Brujos del Poder, La Santa Muerte la virgen de los olvidados, Los reporteros mexicanos en la guerra de Chiapas y Batallas de Michoacán.

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