Filme y serie de tv sobre el 68, de Carlos Bolado

Tras 44 años de la masacre estudiantil del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, llega a la pantalla grande la película del cineasta veracruzano Carlos Bolado. Se trata de una ficción cinematográfica producida por Fernando Sariñana en torno a uno de los crímenes de Estado más repudiados en la historia reciente de México. Bolado, quien en 2010 realizó el documental de Canal Once TV, prepara además una serie televisiva de 12 capítulos sobre el mismo tema, que estrenará el próximo año, donde el actor Rodrigo Murray personifica al periodista Julio Scherer García, fundador de Proceso.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- A Carlos Bolado le llevó casi cinco años realizar el largometraje de ficción sobre el movimiento estudiantil de 1968, que estrena en cines comerciales el próximo 30 de noviembre, y cree que pueda servir para que los jóvenes entiendan mejor aquel fenómeno histórico.

Apenas en junio pasado el realizador veracruzano estrenó durante plena efervescencia electoral (Proceso, 1853), por lo cual le hubiera gustado que se proyectara el 2 de octubre en salas, afirma:

“Pero no llegamos, desgraciadamente, y me dio mucha pena. Así lo habíamos platicado mucho con la distribuidora Corazón Films, pero también influyó el apoyo de distribución del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), pues queríamos que se lanzara al mercado de la mejor manera.”

Agrega que con la ayuda económica de Imcine, a la que tuvo acceso a través de una convocatoria, “era la oportunidad de organizar una mejor campaña y bajo esos argumentos, ya fue difícil determinar su lanzamiento para este mero 2 de octubre y el trailer de saldrá al mismo tiempo que la proyección de la saga”.

Bolado aborda en su película el movimiento del 68 la historia de amor entre una estudiante de la Universidad Iberoamericana y uno de arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. En la sinopsis, leemos:

“Propuesto como el primer país del Tercer Mundo en ser anfitrión de los Juegos Olímpicos, la Ciudad de México se encuentra bajo la mirada microscópica del resto del mundo. La tensión aumenta. El gobierno se esmera por embellecer la metrópoli y por darle al mundo una imagen de estabilidad; pero la capital está más inquieta que nunca. El movimiento estudiantil confronta al gobierno con marchas y plantones…”

Los protagonistas son Cassandra Ciangherotti y Christian Vásquez. El ex presidente Gustavo Díaz Ordaz es interpretado por el actor Roberto Sosa, mientras que a Luis Echeverría Álvarez lo recrea Ricardo Kleimbaum.

Carlos Bolado inició el rodaje en diciembre de 2009 y lo terminó el 15 de febrero de 2010 (Proceso, 1737).

Además, filmó para una serie televisiva de 12 capítulos de media hora que, según él, ya compró el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA) y se halla en la etapa final de la edición para ser transmitida a principios del año que entra, justo cuando dicho movimiento cumple 45 años.

Cabe señalar que en 2010 el cineasta realizó el documental para Once TV, donde hace un recuento de la masacre.

 

Odisea fílmica y serie de TV

 

Entrevistado un día antes de partir a Bolivia (donde rodará el filme sobre la Operación Cóndor, filmando también en Chile, Argentina y Nueva York), Bolado habla sobre su largometraje acerca del 68:

“Primero, es una gran responsabilidad. Y segundo, me siento muy orgulloso de haberla hecho yo. Realizar una película de época siempre es interesante; pero aun más emocionante, que todo sucedió en la década en la que nací y hacerla sobre el movimiento estudiantil del 68, que fue con lo que crecí pues cuando era adolescente asistí a algunas de las marchas del 2 de octubre, es como un sueño… Al instante me interesó rodarla, dije: ‘¡Adelante!’, y me lancé.”

Tlatelolco es producida por Elisa Salinas y Fernando Sariñana. Intervienen Maíz Producciones, de Argentina; la Universidad Nacional Autónoma de México (a través de la Fundación UNAM, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, la Filmoteca de la UNAM, TV UNAM), y el Centro Cultural Hermanos Bilbatúa. En el guión de Carolina Rivera, colaboraron Luis Felipe Ibarra y el propio Bolado.

–En estos momentos existe otro movimiento estudiantil, el YoSoy132, ¿cree que su filme del 68 pueda aportar algo ahora?

–Sí. Quiere decir que no están solos los del YoSoy132. Que el movimiento estudiantil es una larga historia y hay una cierta continuidad.

“Que también es para que los jóvenes analicen y entiendan cómo estuvieron otros estudiantes quienes vivieron una circunstancia similar, como fueron la manipulación de la información y la tergiversación de lo que los jóvenes decían con un manejo de su discurso a través de la prensa, descalificándolos.

“Por eso ellos gritaban: ‘¡Prensa vendida!, ¡prensa vendida!…’, porque la televisión, la radio y prensa escrita estaban muy controladas y cambiaban todo. Acusaron a los estudiantes de comunistas y de que estaban financiados por ahí… Hay cosas muy similares. Pueden ver las analogías que existen. Es muy similar la manera de intentar descalificar al actual movimiento.”

–¿Por qué Tlatelolco tardó tanto tiempo en estrenarse?

–Primero, porque fue muy difícil la labor ya que al mismo tiempo filmamos una miniserie, entonces no hicimos un guión de noventa páginas, sino que aquí hicimos muchos guiones, y realizamos seis horas más de película para el proyecto de televisión.

“Había muchas posibilidades de montaje para el filme: de estructura, qué parte de la historia entraba y qué salía; entonces, ponerse de acuerdo en ese sentido era más complicado. Luego, nos tardamos en el asunto de los contratos y en clasificar los derechos del material documentado, porque hay mucho acerca de este movimiento del que mucha gente dice ser la autora.”

Pero “no existe un real poseedor de los derechos”, sostiene.

–Usted también hizo el documental para Once TV, ¿por qué?

–Quería conocer muy bien el tema para poder hacer lo mejor posible mi película. Acumulé como un año de material de archivo, fotografías y demás, que luego se usaron en la película, encontrar los originales y decidir: ‘éste es el mejor formato en el que existe’. Y ver quién tenía los derechos…

“Lo otro fue ponernos de acuerdo sobre qué queríamos contar en la película. A mí me llamó Fernando Sariñana para dirigir esta cinta, teníamos que ponernos de acuerdo en la clase de largometraje que queríamos él siendo productor y que consiguió la mayor parte del dinero, y yo siendo director y coescritor. Así que fue complicado ponernos de acuerdo en el filme teniendo tantas posibilidades, tantas vertientes y tantas líneas narrativas, porque de repente yo quería hacer algo más político o más documental y por parte de la producción querían una película que llegara a más público, y que la serie televisiva fuera más una historia del movimiento estudiantil, mucho más analítica, con más personajes; más crítica y con mayor información.

“Sentían que la ficción para cine era una manera de atraer al público, sobre todo a los jóvenes. Eeso lo conversamos mucho, para que se interesaran en el tema y entendieran la historia del 68.”

–¿Cómo fue la edición de Tlatelolco?

–Nos sentamos a editar conjuntamente. Hice una versión y después empezamos a charlar y a decidir. Es una película de ambos, en el sentido de que Sariñana la produjo y yo la dirigí.

–¿Eso pasa también con la serie?

–No, a la serie no hay mucho más que hacerle porque hay que poner todo lo que filmamos. No puedes dejar nada fuera, porque son doce capítulos y necesitas el tiempo en pantalla. En ese sentido lo que hago es nada más poner en orden todo lo cronológico, aunque empieza con el 2 de octubre; pero después viene una cuenta regresiva. Como está basada en hechos reales, teníamos que darle un orden tal y cómo sucedió.

En el proyecto de televisión, el realizador hace énfasis en el papel del gobierno y los periodistas. Bolado rinde homenaje al reportero Julio Scherer García, fundador y presidente del consejo de administración de este semanario, interpretado por Rodrigo Murray (Proceso, 1737).

–¿Por qué surgió la idea de un filme y una serie con el material filmado?

–La serie lleva más material. Se me ocurrió. Platicando con Sariñana, cuando me mostraron el guión, yo sentía que le faltaba a la película más contexto de lo que había sucedido, que en una película de 90 minutos iba a ser difícil poder contar todo el movimiento. Sentía que con una miniserie histórica podíamos llegar mucho más lejos, tener más personajes…

Pero “no hay ninguna diferencia entre la película y la serie”, apunta, “sólo que hay personajes en el proyecto para televisión que no salen en la cinta, como don Julio Scherer García. Fue complicado porque en el rodaje no sabíamos, aparte de los estelares, qué otros personajes podían entrar o salir”.

–¿Está satisfecho con Tlatelolco?

–Estuve más contento con la película de Colosio… En cuanto resultado, sentí que tenía más libertad de acción, pero también en las otras cintas que he hecho hay un cierto grado de insatisfacción. Creo que tiene que ver con la parte creativa, al final uno se dice: ‘Lo pude haber hecho mejor’.

“Porque siempre en las condiciones en las que filmamos en México son difíciles, son pocas semanas de rodaje, siempre estamos a cinco minutos tarde y diez pesos debajo del presupuesto. Mi primera propuesta de película para Tlatelolco me gustaba más, porque tenía una parte más política, más elaborada y estaba la parte periodística.

Sin embargo, asiente hallarse satisfecho con el resultado.

“La mezcla la hice en Buenos Aires y la disfruté mucho. El filme tuvo otra dirección de repente, otra influencia, otra opinión; pero ya estaba en ese proceso de construcción y armando el montaje como yo quería.”

–Este 2012 fue bueno para usted, ¿verdad?

–Es muy bonito estrenar dos películas el mismo año y enseguida, una serie de televisión.

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