“Opera Prima, la banda”

Canal 22 estrenó la cuarta temporada de Ópera Prima, programa diseñado en términos de “reality show”, pero con tintes culturales. Inició con música y canto clásicos, vino luego danza del mismo tenor, enseguida la contemporánea, y ahora arreglos musicales populares, de banda.

Opera Prima nació en 2010 cuando Jorge Volpi era director de la emisora, y se continuó bajo la breve administración de Irma Pía González y hoy sigue con la de Magdalena Acosta.

La idea es novedosa para un canal cultural aunque se apoya en un formato comercial surgido en Holanda en la empresa Endemol.

Las tres emisiones anteriores de Ópera Prima cargaban con el vicio de origen de las series mercantilizadas: el centro del objetivo era el pique entre los participantes. La camaradería que se iba estableciendo en las semanas de convivencia siempre estuvo teñida por el celo de ser el mejor, y sobre todo por no salir del programa. Y aunque no eran ellos mismos los que seleccionaban a los perdedores de la semana, sino el jurado establecido para calificarlos, corregir sus fallas e ir eliminándolos, de cualquier manera esa tensión propia de un sistema competitivo marcaba el programa.

El gran cambio de esta emisión es que eso está ausente. Como en el programa Parabajitos de Susana Cato en Imevisión a mediados de los 80 (donde el jurado infantil levantaba sus paletas de colores sin número calificatorio), no hay concurso; se trata de seleccionar previamente a 500 niños y jóvenes que tocan algún instrumento y que cantan para integrar una enorme banda que irá afinando sus habilidades hasta llegar a la gran final.  Nadie sale, nadie es desechado. Por el solo hecho de haberse integrado al grupo ya son ganadores, y el estar concentrados en un campamento en Oaxtepec, Morelos, con múltiples compañeros de distintas regiones, les confiere un primer premio.

La producción se despliega. Se recorren varios estados de la República de donde los participantes proceden, lo hacen en grupo y al aire libre ensayan, aprenden, se solazan con la naturaleza. Un personaje más es el paisaje de nuestro país que, pese al descuido, la basura y los cambios en el uso del suelo sigue conservando una belleza particular, especialmente cuando se recorta en una cámara televisiva. Emotivas son las entrevistas a los pequeños músicos que definen ya sus inclinaciones, que están orgullosos de sus logros y reivindican su legado familiar, de su ciudad, estado o país. Aparece también el asombro antes escenarios nuevos que los fascinan. Contagian al auditorio sus risas y lo bien que se divierten en sus ratos libres, tanto en el mar como en la montaña o en las piscinas.

Son realizadores Enrique Strauss y Claudia D’Agostino, de Emergente Producciones. La labor de anfitriones corre a cargo de Sasha Sokol, Eugenia León, Natalia Lafourcade, Fernando de la Mora y Daniel Giménez Cacho, quien conducirá la gran final a ser llevada a cabo en el Auditorio Nacional. El inicio de los programas que se presentan todos los domingos a las 19.30 y se repiten los jueves a las 23 sucedió el 14 de octubre.

Comentarios

Load More