Distribución y falta de espacios, ‘talón de Aquiles’ del cine mexicano: Imcine

ACAPULCO, Gro. (apro).- La directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), Marina Stavenhagen, aseguró que en los últimos seis años se consolidó la producción fílmica mexicana, y parte de ello, dijo, “se debe en gran medida a la articulación de diversos mecanismos de fomento a la industria”.

No obstante, reconoció que la distribución y la falta de espacios para los filmes nacionales sigue siendo el “talón de Aquiles” del sector.

De acuerdo con Stavenhagen, es urgente modificar el marco normativo de la Ley Federal de Cinematografía para buscar nuevos modelos de distribución y alianzas con televisión. También, dijo, se hace necesario el uso de las redes sociales para la divulgación y promoción de los filmes de México.

En su informe de labores transmitido por Internet desde el Centro Nacional de las Artes, dentro de la Octava Edición del Festival Internacional del Cine (FICA), la directora del Imcine sostuvo que el primer factor indiscutible en el repunte de la producción fílmica nacional fue la creación, en 2005, del estímulo fiscal conocido como Eficine, mediante el cual las empresas privadas pueden destinar 10% del pago del impuesto sobre la renta a la producción cinematográfica local.

“Gracias a este mecanismo –dijo– en sólo seis años se logró revertir la tendencia a la baja que mostraba la industria fílmica en el país, que registró su punto más crítico en 1997, cuando sólo se produjeron nueve películas”.

A través del Eficine, prosiguió, se realizaron 285 largometrajes de ficción, documental y animación de 2007 a 2012.

Stavenhagen destacó, asimismo, que el Imcine apoya la producción de películas de largometraje por medio de dos fideicomisos: el Fondo de Inversión y Estímulo al Cine (Fidecine) y el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine).

Además, la guionista subrayó el interés del Imcine por tender puentes y estrechar lazos para fomentar la producción de cine mexicano y su exhibición en diversas ventanas. Ejemplo de ello, dijo, es su participación en el programa multilateral Ibermedia y la alianza con Canal 22 para la realización de telefilmes.

La funcionaria detalló que Imcine, Foprocine, Fidecine y Eficine apoyaron alrededor de 76 proyectos por año de 2007 a 2012,  aunque aclaró que fomentar la producción cinematográfica no era el único reto al que se enfrentaba el organismo a su cargo. El gran problema del cine nacional es, subrayó, la distribución.

“Con la finalidad de buscar una solución a la distribución del cine surge el Estímulo a la Promoción de Cine Mexicano (Eprocine), que incentiva el esfuerzo de la distribución cinematográfica en la inserción de cintas mexicanas enfocado a dos circuitos: comercial y no comercial”, apuntó.

Además, mencionó que en este año, de los 214 millones de personas que asistieron a las salas de cine, sólo siete millones vieron películas nacionales financiadas con fondos públicos, a pesar de que se produjeron cerca de 90  títulos.

La directora de Imcine señaló que durante su gestión se buscó consolidar la producción, posicionar el cine mexicano al exterior, recuperar las audiencias e iniciar una transición digital.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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