“Mujeres y letras”

En la pantalla chica lo que falta es diversidad. Al revisar géneros y formatos se nota un estancamiento en el desarrollo de propuestas creativas, de temáticas originales y de nuevas figuras. La forma ha evolucionado quizá en mayor medida que los contenidos, que se han vuelto repetitivos.  Incluso en las televisoras culturales. La necesidad de apartar lo real de lo ficticio, de cernir las circunstancias políticas, de blanquear lo doloroso, lo corrupto, lo indigno aparentando que con ocultarlo desaparece, ha devenido en pobreza conceptual, en falta de densidad. Sin embargo en la vida cotidiana el movimiento no se detiene, la gente sigue activa y hay muchos más creadores que los escasos que aparecen en la televisión.

El canal cultural de los universitarios, TVUNAM, está produciendo una serie de media hora destinada a dar la voz a las mujeres poetas y escritoras. Por la pantalla han aparecido, entre otras, Elsa Cross, Elba Macías y Mónica Lavín. Se trata de una entrevista en donde no se ve ni oye al entrevistador y ellas permanecen a cuadro hablando sin más pausas que el envío a identificaciones de canal y al anuncio de otros programas de la emisora o bien a negros instantáneos durante los cuales la cámara modifica levemente el encuadre. Su imagen se mantiene en el mismo escenario evidenciando que grabaron la plática en una sola sesión. Está muy bien armada con fotos escogidas de distintas etapas de su vida.

El tema de la entrevista gira en torno al oficio de estas mujeres, no se inquiere sobre su existencia cotidiana o personal. Bordan sobre el concepto de poesía, los detonadores de la escritura, tiempos y modos en que producen su obra, los elementos externos que las llevaron a dedicarse a trabajar con las palabras. En el relato de su formación aparece su infancia, las motivaciones familiares y el camino recorrido en una breve semblanza elaborada en el curso de la charla por ellas mismas. Así también los autores favoritos, definitorios, sus influencias y las lecturas con las cuales se identifican.

Hay denominadores comunes entre ellas: las vocaciones se definieron en la infancia al influjo de los hábitos de lectura aunque en algunos casos la dedicación total a la escritura resultó tardía. Han pasado por distintas etapas que reconocen como momentos de su labor, la cual puede combinarse con otras tareas como la de ser promotoras de la cultura, periodistas, o incluso la de ejercer una actividad alejada de la escritura. Algunas han pasado de un género a otro, pero su definición esencial permanece: poeta, cuentista, novelista.

El programa reseñado resulta interesante para conocer el trabajo de autoras mexicanas, aunque es muy breve y en su forma se parece mucho a una obra que se produce en Canal 22, también con creadores mexicanos, en este caso de distintas áreas.

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