Madres de desaparecidas en Chihuahua marchan a diez grados bajo cero

CHIHUAHUA, Chih. (proceso.com.mx).- Entre indignación, dolor y coraje y con una temperatura de hasta 10 grados Centígrados bajo cero, tres madres y un padre de mujeres desaparecidas iniciaron anoche la “Caminata por la vida” de Juárez a Chihuahua (aproximadamente 350 kilómetros), con el fin de reclamar al gobernador César Duarte Jáquez quien les ha mentido sistemáticamente porque no hay investigación en ninguno de los casos.

Los inconformes emprendieron el camino la tarde de este martes luego de asistir al funeral de Beatriz Alejandra Hernández Trejo, una mujer identificada un año después de haberse encontrado su cuerpo –junto con otras víctimas– en el Valle de Juárez.

Las madres pasaron la noche en el poblado de Samalayuca, donde el presidente seccional, Javier Meléndez, les ofreció cena y un lugar donde quedarse, ya que esta madrugada se registró la temperatura más baja en lo que va de la temporada invernal.

Durante esta tarde se sumaron más madres de desaparecidas, con lo que en total son 15 personas las que conforman la caminata.

Karla Castañeda, madre de Cinthia Jocabed Castañeda Alvarado, explicó esta mañana que caminan para exigir justicia al gobernador, “ya que él no pudo venir a acá, nosotros vamos y si no nos puede recibir, de ahí nos vamos a México para buscar a Peña Nieto y exigirle resultados porque estamos hartos de que nos den atole con el dedo y Duarte no cumple nada, no hay nada de resultados”.

Agregó que para ellos no es fácil caminar con el frío congelante que azota a la entidad.

Castañeda aseguró que trae un dolor en el pecho, pero que la voluntad y el ánimo de buscar justicia es más fuerte, “ya estamos muertos en vida, ¿qué más podemos perder?”, cuestionó.

Y agregó:

“Con las desapariciones de nuestras hijas, las madres nos convertimos en abogadas, investigadoras y hasta psicólogas porque ni para eso sirve la Fiscalía, nosotros terminamos sabiendo más que ellos”.

Señaló que les han llevado evidencias a las autoridades para que investiguen los casos, en los que incluso hay indicios de trata de personas, pero no les han hecho caso.

“A ver: ¿Qué están esperando para rescatar a Berenice? Ya se les dijo dónde está y la quieren ubicar un mes después de que se les dijo dónde estaba. ¿Quieren que se las llevemos así, de la mano?”, manifestó Castañeda.

Su hija, Cinthia Jocabed, desapareció el 24 de octubre de 2008, a los 13 años. Era estudiante de secundaria. El día que desapareció, la menor avisó que iba a cambiar unos zapatos para su hermana y un material para hacer una tarea.

Al no encontrarla, su mamá se integró al Comité Madres de Jóvenes Desaparecidas en Ciudad Juárez.

En tanto, la coordinadora de la asociación Justicia para Nuestras Hijas, Norma Ledezma Ortega, denunció que las autoridades han sido indiferentes, ya que ellas han señalado que la investigación debe apuntar al crimen organizado, a la trata de personas y a la complicidad de funcionarios.

“La Fiscalía ha sido indiferente ante la hipótesis y se han negado a realizar la investigación correspondiente con efectividad. Los recientes crímenes de las 12 jóvenes que se han identificado en esa zona (Valle de Juárez), permanecen impunes”, afirmó.

Recordó que entre enero y febrero de 2012 se encontraron múltiples restos óseos, entre los cuales han sido identificadas 12 mujeres que contaban con reporte de desaparición en distintas fechas, entre ellas Jessica Leticia Peña García y Perla Ivonne Aguirre González.

Sin embargo, un número indeterminado de restos de mujeres continúa sin ser identificado, aseguró.

El primer cuerpo encontrado en la zona del Valle de Juárez fue el de Adriana Sarmiento, el 5 de noviembre de 2009 y Ledezma Ortega denunció que la Fiscalía mostró un retraso injustificable en el cotejo de ADN con la familia de la víctima.

“Escondió durante meses los resultados de las pruebas. Fue hasta casi dos años después, en noviembre de 2011, que notificaron a la familia que se trataba de Adriana”, recriminó.

De acuerdo con Justicia para Nuestras Hijas, entre 2009 y 2011, grupos del crimen organizado habrían utilizado la zona del Valle de Juárez para abandonar los cuerpos de jovencitas.

A las 8:00 horas el grupo salió de Samalayuca para reanudar la caminata y pedir además que las autoridades les entreguen los restos que aún tienen en el Servicio Médico Forense (Semefo).

Las madres y el padre de las jóvenes son escoltadas por elementos de la Policía Estatal Única y una ambulancia que envió este martes la Fiscalía General del estado, luego de que anoche rechazaron ser trasladados a la capital y hospedados en un hotel para esperar la entrevista con Duarte.

Durante la mañana llegó el titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer, Ernesto Jáuregui Venegas, quien ofreció trasladar a los inconformes, pero ellos continuaron con sus planes de trasladarse a pie a Chihuahua.

En la caminata participan Juana Ibarra, mamá de Gabriela Espinoza Ibarra; Bertha Alicia García, madre de Brenda Berenice Castillo; Karla García, mamá de Jocabed Castañeda; la mamá de Jésica Ivonne Padilla Cuéllar y José Luis Castillo Carreón, padre de Esmeralda Castillo Rincón.

Esmeralda desapareció a los 15 años, en mayo de 2008 y a la fecha no hay avances en la investigación. Ella iba a la escuela cuando desapareció.

José Carrillo Carrión, su padre, fue aprehendido en abril del año pasado, acusado de robo con violencia a una casa de masajes, junto con su hijo.

La mamá de Esmeralda, Martha Alicia Rincón Márquez, acusó a las autoridades de haber fabricado el delito contra su esposo e hijo, ya que José Luis Castillo confrontó al gobernador César Duarte Jáquez en un acto público y se ha dedicado a investigar el caso de su hija.

Marta Alicia explicó que las detenciones se dieron mediante engaños de los agentes ministeriales, pues les hicieron creer que los requerían en la Fiscalía para firmar un documento por el caso de su hija desaparecida.

Ambos quedaron en libertad poco tiempo después.

Otro de los casos es el de Brenda Berenice Castillo García, quien desapareció en 2009 cuando iba a buscar trabajo.

Su madre, Bertha García, acusó a la Procuraduría General de la República de inacción porque a su hija la vieron en una audiencia en un programa de Los Ángeles, California, según un video que fue analizado y en el que se comprobó que era Brenda.

Sin embargo, las autoridades no han hecho nada.

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