Se estrena Peña en la Conago; urge a destrabar reforma penal

CHIHUAHUA, Chih. (apro).- En medio de una ciudad sitiada literalmente por cientos de policías federales, estatales y municipales y por elementos del Ejército, el presidente Enrique Peña Nieto encabezó la XLIV reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), en la que llamó al Congreso de la Unión a acelerar la instrumentación de la reforma penal, estancada desde 2008.

Ante los gobernadores del país, incluido el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, el mandatario priista destacó la necesidad de fortalecer a las instituciones encargadas de procuración y administración de justicia para aplicar el sistema penal acusatorio, por lo que dio instrucciones al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de revisar los mecanismos legales para destrabar su implementación.

Durante la reunión, los gobernadores acordaron apoyar la instrumentación de un mando estatal único, así como el Pacto por México y la reforma energética.

Luego de asegurar que existen avances en materia de seguridad, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, presentó, a nombre de sus colegas y del jefe de Gobierno del Distrito Federal, la propuesta para crear mandos únicos en las entidades para absorber a las policías municipales y mejorar la capacidad de respuesta.

Pidió que los cabildos aprueben otorgar la facultad de seguridad pública a los gobiernos estatales para concentrar la fuerza del Estado en un mando único, dentro de las facultades que les otorga el artículo 115 de la Constitución mexicana.

La propuesta será analizada en la próxima reunión de la Conago, que se realizará en Mazatlán, Sinaloa. Durante el encuentro, el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, dejó la presidencia de la Conago, misma que recayó en Mario López Valdez, de Sinaloa.

Osorio Chong dio a conocer las asignaciones que cada secretario de Estado tiene para atender 12 regiones del país, y que sean el enlace entre las entidades con la federación. “No excluye el compromiso que tienen todos los funcionarios para atender los distintos temas”, advirtió Peña Nieto.

A la XLIV reunión acudieron 29 gobernadores, el jefe de Gobierno del DF y el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval,  lo que representó para César Duarte un logro, pues desde septiembre de 2006, cuando asistieron 28, no se habían reunido tantos mandatarios locales.

Para realizar ese evento, las autoridades de Chihuahua ensancharon el cerco policial y militar, con el fin de evitar manifestaciones en torno del Palacio de Gobierno, donde se efectuó la reunión, y el Palacio Federal –ubicado enfrente-, asignado como restaurante de los invitados.

El despliegue del operativo inició desde el domingo en la mañana. En las calles aledañas al Palacio de Gobierno, colocaron un cerco de seguridad con detectores de metales. Una estructura blanca tapó la cruz de clavos, signo y monumento de los feminicidios y masacres conmemorativas en Chihuahua. Horas más tarde la redescubrieron para evitar reclamos de las organizaciones civiles.

Las calles cerradas bloquearon el acceso, al norte, alrededor de cuatro cuadras del Palacio de Gobierno; al este, siete cuadras; al oeste, siete cuadras; y al sur, tres cuadras. Un grupo de exbraceros logró colarse y se manifestó a unos cien metros de la reunión.

Además de las corporaciones mencionadas, decenas de agentes de Vialidad se encargaron de impedir el acceso a los automovilistas. El Estado Mayor, el Ejército y la Policía Federal, se encargaron de reforzar la seguridad alrededor del Palacio de Gobierno.

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