…pero diputado panista dice que investigación viene desde el sexenio pasado

MÉXICO, D.F. (apro).- El coordinador de los diputados del PRI, Manlio Fabio Beltrones, llamó a “conservar la serenidad” tras la detención de la presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.

El exgobernador de Sonora, quien en 2003 perdió ante la lideresa magisterial la coordinación de la bancada priista en la Cámara de Diputados, fijó su posición sobre el tema mediante un comunicado de prensa.

A casi 24 horas del encarcelamiento de Gordillo, demandó “confiar en la aplicación imparcial de la ley por parte de las autoridades judiciales”.

Y aclaró:

“Hay que distinguir entre el delito financiero que motiva la detención de estas personas (Nora Ugarte Ramírez, Isaías Gallardo Chávez y José Manuel Díaz Flores), y el respeto a la organización sindical y los derechos de sus trabajadores, que por supuesto están a salvo”.

El coordinador de los diputados del PRI –partido que requiere los 10 votos de Nueva Alianza para obtener la mayoría simple en San Lázaro y, de esa manera, aprobar leyes sin el apoyo del PAN u otras fuerzas políticas– evitó señalar cómo será, de ahora en adelante, la relación con los legisladores afines a Gordillo, y se limitó a pedir que se espere la resolución de las autoridades judiciales.

Por separado, el coordinador de la bancada perredista, Silvano Aureoles, exigió indagar a fondo el asunto, pero que no se repita, dijo, la historia de Carlos Jonguitud, a quien Carlos Salinas de Gortari quitó de la dirigencia del SNTE y puso a Gordillo en su lugar. “Es otra vez la misma historia, esperemos que no”, agregó.

De su lado, la dirigencia de la coordinación panista, que encabeza el diputado Luis Alberto Villarreal, pidió que la indagación se realice “con apego a derecho, seriedad y sin tintes políticos”.

Consideró que parte de las investigaciones “emanan de la administración del entonces secretario de Hacienda, José Antonio Meade”, actual secretario de Relaciones Exteriores.

Gordillo y Beltrones, quienes por varios años mantuvieron enfrentamientos políticos, hicieron las paces durante la legislatura pasada, cuando Mónica Arreola, entonces diputada federal e hija de la líder magisterial, tuvo un desencuentro personal y el priista la respaldó.

Días después, cuando falleció Roberto González Barrera, la maestra y el exsenador ratificaron su postura de no más agresiones políticas. Incluso Beltrones, quien se encontraba en el extremo opuesto, caminó hasta donde se encontraba la presidenta vitalicia del SNTE para saludarla.

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