Crece tensión en Guerrero: maestros lanzan piedras y huevos a sede legislativa

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Por segundo día consecutivo, miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) marcharon por calles de esta capital y protestaron frente a la sede del Congreso local, donde lanzaron piedras, huevos y jitomates, ante la mirada de policías antimotines que resguardaban los accesos del recinto legislativo.

En respuesta, el diputado perredista y presidente de la mesa directiva, Antonio Gaspar Beltrán, interpuso una denuncia penal ante el Ministerio Público en contra de “quien resulte responsable” por los daños causados al inmueble, cuantificados en 100 mil pesos, confirmaron a Apro fuentes oficiales.

Durante la protesta, los cetegistas detuvieron a un elemento de la Policía Federal (PF) que seguía la movilización vestido de civil y grababa a los maestros con su teléfono móvil. Dos horas después fue entregado al visitador general de la Comisión de Derechos Humanos del estado, Hipólito Lugo Cortés.

De acuerdo con las mismas fuentes, el policía retenido, Saulo González Ramírez, forma parte del Grupo de Operaciones Especiales de la PF que infiltró el movimiento magisterial.

El dirigente de la CETEG, Gonzalo Juárez Ocampo, informó que el agente federal reconoció que los policías infiltrados “operan en células de tres elementos” y tienen la consigna de documentar las acciones de los manifestantes y elaborar perfiles de los dirigentes magisteriales.

Añadió:

“Decidimos entregarlo públicamente a funcionarios de la Comisión de Derechos Humanos para evidenciar el acoso del gobierno estatal y federal contra el movimiento magisterial, y destacar que el tema de los infiltrados fue lo que provocó que la protesta frente al Congreso se volviera violenta para justificar un acto de presión en nuestra contra”.

Juárez Ocampo refirió que la protesta tenía como propósito quemar el dictamen aprobado ayer por el pleno del Congreso local, que rechazó modificar de fondo la Ley de Educación Estatal.

Y si bien admitió que los maestros lanzaron huevos contra la fachada del recinto legislativo, señaló que en la marcha hubo infiltrados que arrojaron piedras. La base se agitó y los secundó, agregó.

El agente infiltrado fue detenido cerca de las 13:00 horas, cuando el contingente se retiraba de la sede del Congreso y se dirigía a las instalaciones de la CETEG, donde mantienen un plantón.

“Tenemos compañeros que tienen la tarea de vigilar a los agentes de Gobernación. A esta persona la observaron grabando durante la marcha y nadie lo identificó como miembro del magisterio.

“Un compañero le hizo un reclamo e intentó quitarle su teléfono móvil, pero él respondió con una agresión; se optó por retenerlo e interrogarlo para saber qué hacía. En su teléfono tenía grabaciones de la marcha, el plantón y otros actos realizados anteriormente”, explicó el dirigente cetegista.

Por separado, miembros del magisterio disidente detallaron que el agente federal trató de escapar y se introdujo en un edificio público que alberga el Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa, ubicado sobre la avenida Lázaro Cárdenas.

Los cetegistas lo persiguieron y sometieron por la fuerza cuando trató de esconderse en uno de los baños del inmueble. Enseguida fue trasladado a la sede de la CETEG, donde fue interrogado por la masa enardecida.

Luego de reiterar que el policía reconoció que se había infiltrado en la marcha, junto con otros agentes, para extraer información del movimiento, Juárez Ocampo subrayó que ese hecho evidencia la intención de estigmatizar al movimiento magisterial mediante la infiltración de agentes policíacos para justificar una posible represión.

Poco antes de la detención de Saulo González Ramírez, un contingente de cetegistas se desplazó hacía la sede del Congreso local para manifestar su repudio a la clase política de la entidad.

Inmediatamente después, un grupo de policías estatales se apostó con sus equipos antimotines en los principales accesos del inmueble, ubicado al sur de la ciudad, para evitar que el edificio fuera tomado.

Los manifestantes, que superaban en número a los uniformados, rodearon el edificio y comenzaron a lanzar huevos y jitomates contra la fachada del edificio, en medio de consignas contra los diputados locales, a quienes calificaron de “traidores”.

En cierto momento, del lado de los manifestantes volaron piedras que se estrellaron contra los ventanales de la biblioteca del recinto legislativo. Los policías estatales no respondieron la agresión, simplemente mantuvieron la formación frente a los accesos. Después de una hora, los manifestantes se retiraron del lugar.

El dirigente de la CETEG advirtió que las protestas continuarán en los próximos días, mientras la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realiza sus propias acciones en la ciudad de México.

 

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