En malas compañías

En los negocios no hay moral, parece ser la divisa del Ipejal, que arriesga el dinero de los fondos de pensión de los trabajadores del Estado en la bolsa y financia proyectos faraónicos por consigna política. Y como si quisiera quitarse toda posible restricción inherente a su carácter público, el instituto también se asocia con empresarios insistentemente señalados por transgredir normas fiscales y ambientales.

 

El Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco (Ipejal) hace negocios con empresarios de dudosa honorabilidad o considerados depredadores ambientales y evasores de impuestos.

En documentos obtenidos por este semanario se comprueba que el Ipejal se asoció, por ejemplo, con el exsecretario de Turismo, Jesús Álvarez Gallegos, quien fue asesinado a los nueve días de asumir el cargo y que en varios testimonios recogidos por este semanario aparece como un personaje oscuro, que movía dinero a raudales, hizo aportaciones a la campaña de Aristóteles Sandoval para gobernador y tenía fuertes problemas con sus socios.

Fernando Espinoza de los Monteros, experto en asuntos penales y catedrático de la Universidad de Guadalajara, sostuvo que la principal línea de investigación para aclarar el asesinato de Jesús Gallegos debía ser el lavado de dinero; en tanto que el empresario Manuel Villagómez Rodríguez declaró que Gallegos aportó fuertes sumas a la campaña del priista Aristóteles Sandoval (Proceso 1989).

Otro de los socios del Ipejal son los empresarios Juan José Errejón Hernández y Pedro Martínez Martínez, dueños de Grupo Inmobiliario Mendelssohn y Amadeus de Occidente. Los empresarios están asociados con otras constructoras en el proyecto Mirasierra para edificar alrededor de 22 mil viviendas junto al bosque El Nixticuil, un área natural protegida. Además, Errejón y Martínez intentaron evadir con mentiras el pago del impuesto predial que les cobraba el ayuntamiento zapopano.

El 2 de febrero de 2012, en sesión extraordinaria, el consejo directivo del Ipejal aprobó que el organismo se asociara a través de un fideicomiso con la empresa Seprogal, S.A. de C.V para urbanizar un predio de 178 mil 645 metros cuadrados en la avenida Valle Real, en Zapopan, y que colinda al poniente con el fraccionamiento Valle Real, cerca del Trompo Mágico y la Secretaría de Hacienda.

Formaban parte del consejo directivo del Ipejal su consejero presidente, José Serrano Leyzaola, su director Salvador Sánchez Guerrero, su secretario Gustavo Romero Mora, y los siguientes representantes: del Ejecutivo estatal, Martín Guadalupe Mendoza López; de Guadalajara, Francisco de Jesús Ayón López; de los servidores públicos de la Sección 47 del SNTE, José Guadalupe Madera Godoy; del sindicato mayoritario de los burócratas (FESEJ), Juan Pelayo Ruelas.

En esa ocasión se informó al consejo de Ipejal que el costo del predio de Valle Real por metro cuadrado era de mil 549 pesos, “lo que nos da un costo de 276 millones 642 mil 532 pesos, de acuerdo a un avalúo interno de Ipejal”, se lee en el acta de la sesión.

Según este documento, el plan era “dividir el predio en 47 macro lotes de una superficie promedio de 3 mil 70 metros cuadrados cada uno, por los cuales se pretende obtener un ingreso total de 989 millones 215 mil 22 pesos en un plazo de 5 años, por lo que el Ipejal obtendría el 53% del total de las ventas de 524 millones 284 mil 67 pesos, que representa una TIR (Tasa Interna Real) de 32.17%”.

En el análisis financiero se desglosa la inversión en millones de pesos: terreno, 276.6; permisos, 6.5; pagos de agua y CFE, 12 y 18, respectivamente; proyecto e ingenierías, 1.9; dirección y supervisión, 6.4; comisión por ventas, 68.8; administrativo, 4.9; publicidad y folletería, 19.7; costo de mantenimiento, 2.9. Es decir, un total de 490 millones 987 mil 87 pesos.

Además, de los ingresos brutos, estimados en 989.2 millones de pesos, se previó que el 53% sería para el Ipejal y el 47% para la empresa.

En el acta se detalló que la superficie vendible es de 144 mil 143 metros cuadrados; las vialidades representarían 20 mil 36 metros cuadrados y para la reserva quedarían 14 mil 466 metros.

El 24 de mayo de 2012, el Ipejal y Seprogal firmaron un contrato privado de asociación, en el cual establecieron las bases de la negociación: el instituto aportaría el terreno y la empresa llevaría a cabo la urbanización, lotificación, equipamiento y comercialización del desarrollo inmobiliario en un plazo que no exceda de 24 meses a partir de la firma del fideicomiso, bajo pena de rescisión.

En el contrato de fideicomiso se menciona como representante de Seprogal a Jesús Gallegos Álvarez, cuya empresa fue constituida el 26 de mayo de 2006 (escritura pública 6250) ante el notario público 32 de Zapopan, Francisco Javier Macías Vázquez. Además se acordó que el fiduciario fuera Banamex, representado por Irán León Cárdenas como delegado y Carlos Arellano Clement como apoderado legal.

También se estipuló que los integrantes del comité técnico del fideicomiso por el Ipejal serían Sánchez Guerrero, Luis Adrián Jarero Figueroa y Romero Mora como titulares, y Lucía Yedid Sepúlveda Sánchez, Francisco Javier Ramos Alvarado y Martha Beatriz Martín Gómez como suplentes. Por Seprogal serían titulares Jesús Gallegos Álvarez, Jorge Valencia Gallegos y Jorge Ernesto Rodríguez Orozco, y los suplentes Clara Ivette Ornelas Barajas, Juan Pablo Gallegos Cárdenas y Ricardo Miguel Yerena Cortés.

Seprogal manifestó por escrito su interés por urbanizar el predio el 1 de diciembre de 2010. El día 13, el director del Ipejal, Sánchez Guerrero, le respondió al representante de la empresa, Rodríguez Orozco, que se le concede “realizar ante las autoridades municipales, estatales o federales, según corresponda, gestiones de consultas acerca de las características y posibilidades de desarrollo e intervención” del predio ubicado en Paseo Valle Real “a efecto presentar ante este Instituto un proyecto de desarrollo inmobiliario”.

Proceso Jalisco acudió al predio, donde aún no comienzan las obras. Un velador indicó que “ya mero inician”.

Evasión y depredación

 

El 24 de noviembre de 2011, en la décima primera reunión ordinaria del consejo directivo del Ipejal, se aprobó por unanimidad que la dependencia se asociara con las inmobiliarias Mendelssohn y Amadeus de Occidente para construir en el predio que se ubica en la confluencia de las avenidas Central Oriente y Santa Margarita, a fin de venderlo.

También se recurrió al esquema de asociación en fideicomiso. Se acordó que el Ipejal aportaría el predio de 166. 49 hectáreas; las empresas se harían cargo de la urbanización y la comercialización. En ese tiempo el terreno se valuó en 339 millones 88 mil 450 pesos. Se calculó que los ingresos totales por el negocio serían de 817.4 millones de pesos, de los cuales 435.9 millones le corresponderían al instituto.

El 30 de noviembre de 2011, el Ipejal y las inmobiliarias firmaron el contrato de asociación, según el cual se destinarían 71 mil metros cuadrados a las áreas habitacionales, 31 mil metros a las comerciales y 13 mil 500 metros a los “macro lotes”. El Ipejal retendría 53% de los ingresos derivados de la venta de los lotes habitacionales y 54% en el caso de los lotes comerciales.

El 21 de diciembre de 2011 se constituyó el fideicomiso F/9375 (escritura pública 34903) con carácter de irrevocable y con derecho de reversión ante el notario público 119, Diego Olivares Quiroz. Como representante del Grupo Inmobiliario Mendelssohn firmó Juan José Errejón Hernández y por Amadeus de Occidente lo hizo Mauricio Martínez Camarena. El fiduciario fue el Banco Interacciones.

Ambas inmobiliarias se constituyeron el 1 de septiembre de 2010 ante el notario 22 de Tlaquepaque, Diego Robles Farías.

Según la escritura 29,825, el Grupo Inmobiliario Mendelssohn es escindida de las S.A. de C.V. Inmobiliaria Mendelssohn, Inmobiliaria Real de la Hacienda y Cumbres de la Bahía de Banderas. Como presidente de la empresa quedó Juan José Errejón Hernández, y como vocales Beatriz Eugenia Alfaro Méndez de Errejón así como sus hijos Juan José, Pedro, Beatriz y Pablo Errejón Alfaro.

Amadeus de Occidente (escritura 29,824) proviene de la escisión de las S.A. de C.V. Creaciones Inmobiliarias de la Bahía, Desarrollos de Prestigio, Famaca, Marcam Desarrolladora, Fuego y Armonía, Mar y Armonía, y Urbanizadora y Constructora Amadeus. Sus socios son Pedro Martínez Martínez, Isabel Camarena de Font Reaulx y sus hijos, Pedro, Juan Pablo y Mauricio Martínez Camarena.

Tanto Errejón Hernández como Martínez Martínez tienen antecedentes de no respetar las áreas naturales protegidas. En Zapopan pretenden construir 22 mil viviendas en 970 hectáreas del norte del municipio, adjunto al bosque El Nixticuil.

Aunque el nombre inicial del proyecto era Mirasierra, después cambió a Altavista Residencial y ahora se conoce como Sendas Residencial. Las licencias de urbanización salieron a nombre del fideicomiso creado por las constructoras GIG (de los hermanos Gómez Flores), GVA (Gómez Vázquez Aldana), Tierra y Armonía (Errejón y Martínez) y el banco BBVA Bancomer, como se publicó en este semanario el 10 de febrero de 2013 (Proceso Jalisco 431).

En el blog que crearon para manifestar su oposición al proyecto Alta Vista Residencial (altavistaresidencial.blogspot.mx), organizaciones defensoras del medio ambiente difunden documentos e información de medios que muestran que esos empresarios “tienen deshonestos historiales, están ligados con poderes fácticos y a la clase política, y han construido un memorial de despojo, destrucción y privatización de áreas naturales a nivel nacional”.

Por ejemplo, el Semanario de Nayarit del 12 de abril de 2011 publicó una nota sobre un proyecto del Grupo Real del Mar y Anida para privatizar la Playa Manzanilla, en la Cruz de Huanacaxtle, “con la construcción de tres escolleras”. La publicación agrega que en febrero de 2008, con el respaldo del gobierno estatal y del alcalde de Bahía de Banderas, Jaime Cuevas, la Urbanizadora y Constructora Amadeus consiguió permisos para construir 15 torres de 10 pisos cada una, con lo cual se violó el plan de Desarrollo Urbano.

El 28 de enero de 2010, el contralor del municipio de Zapopan, José Tomás de Jesús Torres Fragoso, ordenó que se auditara el programa de Apoyo de Predial a Agricultores, de la Dirección de Desarrollo Agropecuario, y específicamente a los beneficiarios que obtuvieron el 90% de descuento.

En el informe de la auditoría se indica que el 23 de febrero siguiente, el representante legal de Mendelssohn, Sergio Joel Olmedo Orozco, solicitó 90% de descuento para cinco cuentas “manifestando que los predios se encuentran en condiciones de cultivo”. La autoridad consideró que la petición era improcedente, por lo que ordenó el pago de casi 1.5 millones de pesos de impuesto predial. Los auditores incluso sugirieron que se abriera un procedimiento legal, pues ahí se estaba construyendo el fraccionamiento de lujo Solares.

El fraccionamiento que construyeron Mendelssohn y Amadeus en el predio de Santa Margarita y avenida Central se nombró Zona Real La Toscana. La zona residencial tiene 74 mil 577 metros cuadrados, el área verde, 14 mil 960, y para vialidades se destinaron 33 mil 544, mientras que el área comercial es de 30 mil 847 metros cuadrados.

El 15 de marzo de 2012, durante la segunda reunión del comité técnico del fideicomiso del Ipejal y las Inmobiliarias, se acordó que los primeros cuatros meses a partir del inicio de las ventas, el precio de lista de éstos por metro cuadrado sería de 7 mil 500 pesos y se venderían de contado por un mínimo de 6 mil 750 pesos por metro.

Actualmente los predios ya están en venta.

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