El PAN ya no es oposición, “Peña sí cumple”

Administrador político de la ruina del PAN, el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, no tiene empacho en relatar cómo a base de diálogos afables Enrique Peña Nieto lo fascinó, lo convenció, lo hizo virar de la desconfianza más absoluta hasta llegar al apoyo irrestricto al Pacto por México, respaldo que le ha concitado críticas aun dentro de su instituto político. La  indignación del PAN por el uso de programas sociales con fines electorales en el estado de Veracruz, hecho que supuestamente puso en jaque al Pacto, en realidad fue un golpe calculado, dice en entrevista con Proceso, para decirle al PRI que no aceptará la restauración del antiguo modelo.  

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Gustavo Madero, nunca había visto personalmente a Enrique Peña Nieto cuando tras la elección presidencial de 2012 lo acusó de haber ganado “a billetazos” la Presidencia de la República. Pero cuando lo trató, en las negociaciones del Pacto por México, se sintió cautivado.

–¿Cómo eran las pláticas con Peña Nieto?

–Es afable. Busca siempre la afabilidad, busca tender puentes. No lo conocía y yo venía de un momento en que estaba diciendo que el bato ganó a billetazos y con engaños. Y después de eso, siéntate a platicar. Estuvo bueno. Pero hicimos a un lado la desconfianza.

La esposa de Madero le advertía que Peña Nieto y los priistas no eran de fiar: “Me decía: ‘¿Les crees a estos batos?’ Yo respondía: ‘Es que está para no creerles, pero también lo que está de por medio es mucho, es muy grande’. ‘No. Nomás te están sopeando, nomás te están sacando la sopa’. Pero decidimos correr ese riesgo. Fue una apuesta muy dura.”

–¿Qué le convenció de Peña Nieto en esas reuniones, antes de la toma de posesión?

–¿Antes de la toma de posesión? Cuando me dice que como presidente entiende que las cosas tiene que verlas con esta visión de Estado y que él quiere sorprender. Cuando te dice “los voy a sorprender” alguien a quien no conoces, no sabes si te va a sorprender para dónde. “No. Sorprender a la buena”, me aclaró. “Los quiero sorprender”. Y era abonarle a esta confianza.

En medio de las negociaciones el dilema de Madero era creerle o no a los negociadores Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray, a quienes tampoco conocía porque, aclara, “una cosa es Peña y otra cosa es todo el aparato que lo rodea, lo que está detrás”.

–¿Peña Nieto sí es de fiar?

–Je je je –ríe como respuesta…

(Fragmento de la entrevista que se publica en Proceso 1906, ya en circulación)

 

Comentarios

Reportero de Proceso desde 1994, Premio Nacional de Periodismo en periodismo de investigación y autor de tres libros.

Load More