El atraco taquillero del América

Los abusos y arbitrariedades son moneda de cambio en el futbol nacional, donde los dueños imponen su voluntad. Prueba de ello es que a comienzos de mes la directiva del club América decidió elevar en mil por ciento el precio de los boletos para el encuentro que sostendría en el estadio Azteca con los Tigres de la Universidad de Nuevo León. Ante esto, la Procuraduría Federal del Consumidor intervino con las manos atadas: El precio de los boletos de los estadios está fuera de toda regulación.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) prepara una sanción económica contra el club América, ya que el miércoles 1 éste ordenó a la empresa Ticketmaster incrementar en mil por ciento el precio de los boletos para su encuentro con los Tigres de la Universidad de Nuevo León en el estadio Azteca.

El castigo ni siquiera considera el incremento en los precios de las entradas, sino la confusión que el aumento produjo entre los aficionados, toda vez que no hubo información veraz sobre el espectáculo. “La falta que vamos a sancionar es que ellos salen a la venta con un precio y sobre la marcha lo cambiaron sin avisarle al consumidor. Ese es el punto central de nuestra intervención”, afirma el director general de Verificación y Vigilancia de la Profeco, Jesús Rolando Rangel.

En entrevista con Proceso realizada el martes 7, Rangel comenta que la dependencia también investiga al América por el hecho de que “los espectadores se sienten discriminados por un lado y engañados por el otro”. Añade: “La discriminación tiene otros elementos que buscaremos se acrediten en caso de que sólo en Monterrey se hayan vendido los boletos a ese precio.”

La multa que se aplicará a las Águilas no es tan alta como para disuadir al club de que incurra de nuevo en esta práctica que lesiona el bolsillo de los aficionados. La Ley Federal de Protección al Consumidor contempla sanciones que van de 600 pesos hasta 3 millones 460 mil pesos. Incluso esta última cifra resulta ínfima si se consideran los millones de pesos que ingresó la empresa de Emilio Azcárraga Jean sólo por concepto de taquilla.

El América o cualquier otra empresa, admite Rangel, está en su derecho de incrementar cuantas veces quiera y en los montos que desee los precios de acceso a sus espectáculos, pues no existe en el país ninguna autoridad que los regule.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1906 de la revista Proceso, ya en circulación.

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