De Campeche a Cuernavaca, obispo protector de curas “cuestionables”

CAMPECHE, Camp. (apro).- El obispo Ramón Castro Castro anunció hoy que fue transferido por el Papa Francisco a la diócesis de Cuernavaca, de la que tomará posesión el próximo 10 de julio.

En conferencia de prensa a la que convocó este mediodía, el prelado dijo que el suyo es el primer movimiento que realiza en México el nuevo pontífice, y que será el quinto obispo que deje en vida la diócesis de Campeche.

Cuestionado por su gusto por el lujo –que incluso lo llevó a construir una nueva residencia obispal, cuyo costo fue estimado en 10 millones de pesos– y por cobijar sacerdotes que salieron de otras diócesis con manchada reputación, Castro Castro, quien llegó a Campeche el 25 de mayo de 2006, dijo: “En mi conciencia habrá muchas cosas que se puedan criticar de mi persona, pero no podrán decir que soy flojo”.

Argumentó que durante su periodo en esta diócesis se contuvo el avance de las sectas en la entidad, además de que el número de parroquias pasó de 34 a 61 y, el de sacerdotes, de 54 a 114.

Castro nació en Teocuitatlán de Corona, Jalisco, el 27 de enero de 1956. Realizó estudios de filosofía y teología en el Seminario Mayor de Tijuana.

Obtuvo el doctorado en espiritualidad en el Teresianum y el título en derecho canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal el 13 de mayo de 1982 por la diócesis de Tijuana. Lo ordenó el obispo Juan Jesús Posadas Ocampo.

En 1985 ingresó a la Pontificia Academia Eclesiástica. De 1989 al 2004 desarrolló su actividad en las representaciones pontificias de Zambia, Malawi, Angola, São Tomé y Príncipe, Ucrania, Venezuela, Paraguay y en la Secretaría de Estado.

El 2 de abril de 2004 fue nombrado obispo titular de Suelli y auxiliar de la arquidiócesis de Yucatán. Recibió la ordenación episcopal el 2 de junio siguiente.

El 8 de abril de 2006 fue nombrado obispo de Campeche. En la Conferencia Episcopal Mexicana, en el período 2012-2015, fue responsable de la Dimensión Justicia, Paz y Reconciliación de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social.

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