Miles de profesores marchan, protestan y anuncian paro nacional

MÉXICO, D.F. (apro).- Miles de docentes conmemoraron el Día del Maestro con marchas en diversos estados del país, en las que protestaron contra la reforma educativa impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto y el incremento al salario pactado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Maestros de Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Chihuahua, Puebla, Morelos, Quintana Roo, Jalisco, Nuevo León y Baja California, entre otros, advirtieron que el movimiento magisterial está “en alerta máxima” para estallar un paro nacional indefinido una vez que las leyes reglamentarias se den a conocer en el Congreso de la Unión.

Sobre el incremento de 3.9% directo a salario y 2.05% en prestaciones acordado entre la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el SNTE, manifestaron que de ninguna manera soluciona de fondo las raíces de la inconformidad magisterial.

En Chiapas, alrededor de siete mil maestros de la Sección 7 del SNTE marcharon desde distintos puntos al parque central de Tuxtla Gutiérrez, donde instalaron un plantón que dio inicio a un paro indefinido de labores.

Según el líder del bloque democrático, Adelfo Alejandro Gómez, la medida es para exigir al gobierno de Manuel Velasco Coello que suspenda los descuentos a los maestros por las movilizaciones que han realizado.

Señaló que fue necesario tomar las calles y las plazas públicas del país en defensa de la educación pública gratuita y para protestar contra la reforma educativa, como lo han hecho desde enero pasado.

De acuerdo con Gómez, el gobierno de Chiapas pretendió boicotear la movilización de este día, haciendo pública una supuesta mesa de negociaciones donde ya se había llegado a algunos acuerdos, pero eso –añadió– es completamente falso. No obstante, subrayó, están dispuestos a sentarse a dialogar.

En Oaxaca, con cuatro marchas multitudinarias que desquiciaron la capital del estado, la Sección 22 del SNTE advirtió que el “paro indefinido es inminente”, aunque todavía no hay una fecha específica porque depende del Congreso de la Unión.

Como una advertencia a los gobiernos federal y estatal, el dirigente magisterial Rubén Núñez Ginez lanzó: “No claudicaremos en nuestra lucha”.

Subrayó:

“Desde Oaxaca le decimos a Peña Nieto y a Gabino Cué que en el movimiento magisterial y social no daremos ni un paso atrás en la defensa de la educación pública, de las escuelas normales rurales y de los derechos de todos los trabajadores”.

Y aclaró que el paro indefinido se pospuso hasta que el Congreso de la Unión dé a conocer las leyes reglamentarias de la reforma educativa.

El Zócalo de la capital oaxaqueña fue tomado por aproximadamente 70 mil maestros, luego de realizar cuatro marchas que partieron del Monumento a Benito Juárez, la Experimental, Xoxocotlán y Santa Rosa, donde se pronunciaron por el rechazo al aumento salarial.

En el mitin que los mentores realizaron frente a Palacio de Gobierno, Núñez Ginez dijo que el “movimiento magisterial está en alerta máxima” para estallar el paro nacional indefinido en por lo menos 20 estados.

No descartó que los legisladores federales sesionen en el período de vacaciones del magisterio, sin embargo, adelantó, “estamos en alerta máxima y la respuesta se dará de manera unificada y contundente”.

Sobre las reuniones que han sostenido con el titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, manifestó que “hoy tenemos la certeza de que son las autoridades de más alto nivel en el país” las que atienden sus demandas, como la abrogación de los artículos 3 y 73.

El líder de la Sección 22 insistió que el movimiento democrático hace presencia en las calles de la capital “para refrendar el compromiso con el pueblo y la clase trabajadora del país, porque hoy, Día del Maestro, es un día de lucha, día de hacer un llamado a todas las organizaciones sociales, sindicatos, padres de familia y estudiantes para enfrentar las reformas estructurales de Peña Nieto y del gobierno del estado encabezado por Gabino Cué”.

Al grito de “si quieren evaluar por Peña hay que empezar”, alrededor de 500 maestros marcharon en dos contingentes distintos por las principales calles de la capital veracruzana para fustigar los lineamientos de la reforma educativa y recordarle al gobierno federal y a la administración de Javier Duarte que hoy, 15 de mayo, no hay nada que celebrar.

Desde el Teatro del Estado y el parque recreativo Los Berros, docentes del movimiento magisterial y de sindicatos independientes, así como maestros disidentes de la Sección 32 y 56 del SNTE, marcharon al Centro Histórico de Xalapa, donde cerraron los tres carriles de la vialidad por más de cinco horas.

Mientras tanto, alrededor de 40 docentes “clausuraron” de manera simbólica el Palacio Legislativo para recriminar a diputados la aprobación de la reforma educativa, en medio de consignas como “líder callado, seguro diputado”, “maestro en silencio, seguro llega al Congreso”, en alusión a Ernesto Callejas Briones, exlíder de la Sección 56 del SNTE y hoy legislador de Nueva Alianza.

El vocero del contingente, David Rubio Cuevas, aseguró que las reformas a la educación laceran los derechos de los maestros, con sistemas de evaluación inequitativos.

Los docentes de Veracruz explicaron que esta marcha es apenas el inicio de una serie de movilizaciones en contra de la reforma educativa y que, al igual que en Guerrero y en Oaxaca, irán subiendo de tono, pues se encuentran en riesgo los derechos laborales y el patrimonio de la base trabajadora de la educación.

A la concentración se unieron docentes de Panuco, Orizaba, Acayucan, Cosamaloapan, Xalapa, Veracruz y otros municipios, quienes mostraron su respaldo moral a los maestros de Guerrero.

“Guerrero aguanta, Veracruz ya se levanta”, gritaron, e inmediatamente después levantaron cartulinas con leyendas de apoyo al profesorado de aquella entidad federativa.

En contraste, líderes magisteriales al gobierno desayunaron con  Javier Duarte en Casa Veracruz, donde el gobernador reconoció su labor y voluntad de diálogo.

Luego de reiterar que ya se depositaron dos mil 100 millones de pesos para que cada maestro veracruzano goce de un mes extra de salario este 15 de mayo, Duarte destacó los logros de su gobierno en materia educativa, entre ellos la construcción de nuevos planteles.

En Quintana Roo, miles de maestros marcharon en Cancún y Chetumal para protestar contra la reforma educativa, pero también para exigir que se abra una demanda penal por el desvío de las cuotas magisteriales aportadas al Fovissste.

En Chetumal, los maestros también cuestionaron los programas asistencialistas del gobernador Roberto Borge, como “reciclando basura con Alimentos”, y la alianza del PRI y Nueva Alianza en las elecciones locales de la entidad.

“Tenemos un gran problema en Quintana Roo con el desvío de recursos al Fovissste, aseguradoras y diversas empresas que firmaron convenios con la Secretaría de Educación. Todos esos recursos se han estado desviando, no se entregan ni al Fovissste ni a las empresas”, dijo en Cancún Eduardo Lara, vocero de los maestros.

Asimismo, mencionó que el intento del gobierno estatal de cambiar el día de asueto para el viernes 17, para que los maestros tuvieran “un fin de semana largo”, fue para acallar las protestas este miércoles.

“El viernes vamos a trabajar. Vamos a exigir que abran las escuelas”, advirtió.

En Puebla, integrantes del Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP) manifestaron su rechazo a la reforma educativa y demandaron la reinstalación de maestros cesados.

Al grito de “si alguien hay que evaluar, por Peña hay que empezar”, los  mentores, procedentes  de distintos municipios de la entidad, marcharon desde el Paseo Bravo hasta el Zócalo de la capital, y luego se dirigieron a la Junta de Conciliación y Arbitraje y a Casa Aguayo, sede del gobierno del estado.

En sus consignas y discursos, los integrantes del CDMP exigieron que se dé marcha atrás a la reforma educativa promovida por el gobierno de Enrique Peña Nieto, porque –dijeron– atenta contra la educación pública y contra los derechos laborales del magisterio.

“La reforma educativa tiene poco de reforma y nada de educativa”, señalaron. “Fue una reforma laboral  abiertamente  regresiva, punitiva, privatizadora, de orientación neoliberal”, insistieron.

Los manifestantes también exigieron la reinstalación de 41 maestros que fueron cesados el año pasado por el gobierno estatal, luego de que se negaron a aplicar a sus alumnos la prueba Enlace, por considerarla antipedagógica y sin congruencia con los planes y programas de estudio.

En Jalisco, alrededor de mil profesores de planteles públicos de primaria y secundaria provenientes de diversas partes del estado marcharon en Guadalajara para exigir la revocación de la reforma educativa, mientras en la Expo Guadalajara otros cientos de mentores celebraban el Día del Maestro.

Los inconformes llegaron primero a Palacio de Gobierno y posteriormente se dirigieron al Teatro Degollado, donde el mandatario de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval, entregaría reconocimientos a docentes con más de 30 años de trayectoria.

Un cercado de metal impidió a los profesores acercarse hasta la puerta del edificio, en el que poco a poco entraban los invitados de Aristóteles Sandoval: maestros de las secciones 16 y 47 del SNTE a los que el grupo de manifestantes llamó “traidores”.

Los docentes señalaron que la reforma educativa no pretende mejorar la enseñanza, sino arrebatar sus conquistas laborales y establecer las condiciones para privatizar la educación.

“La reforma educativa es una simulación, porque constituye un cambio en la Constitución Política que permite legalizar que los padres de familia sostengan, a través de sus cuotas, la escuela pública. En tanto, a las escuelas privadas les hacen válido el pago de la cuota como si fuera el pago de impuestos”, subrayaron.

Al contingente se sumó un grupo de maestros wixárika con su vestimenta típica, provenientes de la zona norte de Jalisco. A nombre de ellos habló Candelario Cosío, director de la escuela primaria de Pueblo Nuevo, que se ubica en el municipio de Mezquitic, quien refirió una serie de condiciones precarias en los planteles.

Dijo que el proyecto educativo trastoca la cultura de los pueblos indígenas y se toma atribuciones que son excluyentes.

“Vengo de una escuela que se llama Benito Juárez, tiene una certificación de escuela saludable. Hay 240 alumnos y no tenemos sanitarios. Vayamos a otras escuelas donde los niños caminan de dos a cuatro horas (para llegar)”, dijo.

Candelario, cuyo nombre wixárika es Raureme, manifestó que las comunidades de su región viven “fuera de la realidad” que se inventa el gobierno. Lamentó, además, que ni siquiera tengan los libros para enseñar su lengua materna.

Por su parte, José Casillas, maestro en la comunidad de San Francisco Ixcatán, mencionó que por mostrar simpatía con sus compañeros de Oaxaca y Guerrero, el gobierno estatal les ha dado trato de delincuentes.

En Baja California, un millar de maestros en la garita de San Ysidro, en contra de la reforma educativa.

El dirigente del movimiento de Resistencia de la sección 2 del SNTE, Marco Antonio Pacheco, manifestó que la reforma educativa impulsada por Peña Nieto abre la puerta para que la iniciativa privada invierta en la educación y se apropie de ella, lo que prende los focos amarillos, porque podría venir la privatización de la educación.

Se pretende acabar de un plumazo con los derechos laborales de los empleados del magisterio, por lo que en lugar de festejar y pedir incremento salarial, el magisterio está en pie de lucha, dijo.

En Morelos, cientos de maestros del Movimiento Magisterial de Bases (MMB) y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) manifestaron en Cuernavaca su rechazo a la reforma educativa, porque, aseguraron, acabará con sus derechos como trabajadores y con la educación pública.

En Ciudad Juárez, Chihuahua, maestros del movimiento Resssiste, que son parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, marcharon hasta el puente internacional de la avenida Santa Fe para protestar contra la reforma educativa y el bajo incremento al salario pactado por el SNTE.

En Nuevo León, alrededor de 200 maestros disidentes de la sección 50 y 21, quienes pidieron a sus correligionarios mantener su lucha, marcharon por las calles del centro de Monterrey para protesta contra la reforma educativa.

Rosario Ibarra de Piedra, presente en la marcha, dijo que la reforma, más que educativa, es una reforma laboral que pretende privar a los maestros de sus derechos.

El contingente, que arrancó en el Colegio Civil, marchó por las calles del centro de la ciudad, y al llegar al palacio de gobierno entregaron un escrito al gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, en el que manifestaron su rechazo a la reforma educativa.

Enseguida los manifestantes se dirigieron al sindicato de telefonistas, donde concluyeron la marcha con la presentación del libro No habrá recreo, del periodista Luis Hernández Navarro.

(Con información de Pedro Matías, Noé Zavaleta, Gabriela Hernández y Jorge Covarrubias)

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