El Pacto por México “tendrá que negociar” con el Legislativo

El coordinador de los senadores perredistas, Miguel Barbosa, señala en entrevista que la próxima reforma constitucional en materia política será un asunto de aritmética legislativa, ya que tanto él y su bancada como los senadores “corderistas” tratarán de impulsar cambios basados en criterios legislativos, y no necesariamente dictados por el Consejo Rector del Pacto por México. Confía en que pese a la división en el PAN el nuevo bloque podrá influir en los cambios mediante los 30 puntos de su propuesta, por incómoda que le parezca al PRI, al gobierno federal y al presidente del PAN, Gustavo Madero.

A diferencia de lo sucedido con las reformas constitucionales en materia educativa y de telecomunicaciones, es probable que el Pacto por México tenga que negociar con un bloque legislativo que se ha formado en el Senado y que ya planteó 30 puntos de una “agenda mínima” para esta reforma.

En el Senado, el bloque está formado por 48 legisladores –22 del PRD y 26 del PAN– que suman poco más de un tercio de esta cámara. Sus propuestas más destacadas son que los integrantes del gabinete presidencial sean ratificados por el Senado, reglamentar mecanismos de participación ciudadana, como la revocación de mandato, incluir la segunda vuelta electoral en comicios para gobernadores y presidente de la República, establecer como causal de nulidad de las elecciones y de pérdida del registro de los partidos el rebase de tope de gastos de campaña y que se anule el “secreto bancario” al fiscalizar los fondos de las campañas de manera simultánea y no posterior a los comicios, entre otros puntos.

Impulsor de esta agenda, el coordinador de los senadores del PRD, Miguel Barbosa, advierte que este bloque de legisladores tiene “un valor estratégico” porque configura un tercio de los senadores, necesario para impedir o impulsar una reforma constitucional en esta materia. “Es un bloque que obligará a negociar a los impulsores del Pacto por México”, sentenció el legislador de origen poblano.

Perteneciente a la corriente Nueva Izquierda (NI), mejor conocida como Los Chuchos, Barbosa admite en entrevista con Proceso que la presentación de los 30 puntos de la alianza PAN y PRD, el pasado 27 de mayo, generó incomodidad en el seno del Pacto por México, pero defiende la posibilidad de construir “una reforma política negociada”.

“No veo al Consejo Rector del Pacto por México consiguiendo una mayoría legislativa para aprobar sus reformas sin tomar en cuenta a este grupo –advirtió–… Queremos construir juntos un modelo para la reforma política. Queremos armonizar lo que hagamos los senadores con la iniciativa del pacto. Estamos listos para enfrentar un proceso legislativo en el que influyamos.”

La conformación del bloque se agudizó debido a la crisis interna en la bancada panista. A raíz de la decisión de su presidente nacional, Gustavo Madero, de remover a Ernesto Cordero de la coordinación y nombrar a José Luis Preciado, en franca minoría, se reforzó el acercamiento entre perredistas y “corderistas”.

De los 38 senadores del PAN, 26 apoyan a Cordero en esta iniciativa de reforma política, ocho más podrían incorporarse y sólo cuatro están con la nueva coordinación de Preciado, quien apoya la línea de Gustavo Madero de negociar en el seno del Pacto por México.

Durante la presentación de los 30 puntos “para defender y profundizar la democracia”, el panista Roberto Gil Zuarth, al lado de Ernesto Cordero, advirtió: “No podemos aceptar que la iniciativa del cambio político provenga de una mesa que sustituya la responsabilidad del Congreso y que la reforma política tenga como único propósito la legitimación del gobierno”.

Con un discurso menos duro que el de los corderistas, Barbosa afirma que no se trata de confrontarse con el Pacto por México, sino de obligar a sus integrantes a negociar una reforma política con “metas más altas” que las planteadas en el documento original, firmado por los presidentes del PAN, PRI y PRD con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

–Algunos políticos han señalado que al presentar los 30 puntos ustedes se fueron por la libre o quieren protagonismo –plantea el reportero.

–Las cosas hay que verlas desde su naturaleza. Si hay un partido de futbol, yo quiero que lo protagonicen los futbolistas; si es de box, que sean los boxeadores. Y si es un proceso legislativo, que sean los legisladores los protagonistas. Lo que queremos es que se cree un ambiente adecuado para que haya una buena reforma política.

–Sin embargo, hay dos visiones distintas del modelo de reforma política. Por lo menos, algunos defienden la necesidad de restaurar el sistema presidencialista y ustedes proponen introducir mecanismos parlamentarios.

–Sí, pero, ¿dónde dice en la Constitución que el sistema es inamovible? ¿Dónde dice que nuestro régimen es presidencialista? Lo que nuestra Constitución prevé es un ejercicio del poder conforme a la norma. Seguirá habiendo un presidente de la República electo por voto universal, directo y secreto, pero su gabinete será ratificado por el Congreso mexicano, donde haya moción de censura, donde establezcamos mecanismos constitucionales de control político.

–¿Hay consenso con el PRI y el gobierno para lograr esto?

–Espero voluntad política del gobierno y de todas las fuerzas para construir una reforma de este tipo, pero no creo que el PRI vaya con esta propuesta.

–¿Y dónde están los espacios para la participación ciudadana?

–Los mecanismos de participación ciudadana no son ni siquiera una novedad. Hay que regularlos para que sean posibles el plebiscito, el referéndum y otros mecanismos, como la revocación de mandato.

“Todo esto está contenido en los 30 puntos que presentamos. Ponemos las metas altas. Ese es el valor de la propuesta del Senado, no nos limitaremos solamente a los asuntos en donde existan consensos, sino donde haya discusión, donde haya opinión de la sociedad.

“Además, los consensos de quienes vamos a defender. La sociedad siempre será vanguardista, apostará a reformas profundas. Quienes limitan la profundidad de las reformas son los políticos, por cálculos derivados de sus posiciones públicas.”

 

“Habilidad y otra cosita”

 

Como Barbosa pertenece a la corriente NI y es público que ésta impulsa las iniciativas del Pacto por México, se le cuestiona si su posición implica una ruptura con Los Chuchos. Responde:

“Yo pertenezco a un partido, que es el PRD, y a una corriente, que es NI, pero yo tengo que actuar como el coordinador de los 22 senadores, que no son todos de NI. Para lograrlo, me baso en una regla principal: hablo y actúo en representación de los 22 senadores, no por ellos. Apoyo la labor que hace el presidente del partido, Jesús Zambrano, en el Consejo Rector del Pacto por México, pero también actúo como coordinador del grupo parlamentario, que es un grupo plural.

–¿No debilita la posibilidad de articular un tercio de senadores lo que está sucediendo en la bancada del PAN, la fractura entre quienes apoyan la línea de Gustavo Madero y quienes están a favor de Ernesto Cordero?

–No son las mejores condiciones con las que se puede transitar, pero espero que la bancada del PAN pueda tener una posición única en este asunto. Ahorita permanece un bloque mayoritario de los integrantes del grupo panista: son 26 de un total de 38 senadores del PAN que apoyan los 30 puntos. Estos 26 más los 22 del PRD suman 48. Para formar un tercio en el Senado se necesitan 43.

A decir de Barbosa, estos 43 legisladores, sumados a los cinco del PT y a una senadora de Movimiento Ciudadano pueden alcanzar 49 votos en la reforma política. A diferencia del PAN, los 22 senadores del PRD se presentan “sin fisuras”.

–¿Cómo ha logrado este apoyo de los 22 senadores?

–Con un poquito de habilidad y otra cosita –señala, sonriente.

Barbosa indica que, a diferencia de lo que marcan los estatutos del  PAN, el coordinador de los senadores del PRD no es designado por el presidente del partido sino por los integrantes de la bancada.

–¿Existe el riesgo de que se repita lo mismo que pasó con las reformas constitucionales en materia educativa y de telecomunicaciones? ¿Que el Pacto por México obligue a votar una iniciativa?

–Las iniciativas son modelos. Los modelos tienen características generales y particulares. Si uno quiere preservar el modelo, le hará modificaciones o adiciones que no alteren el mismo. Por ese rango transitaron las reformas educativa y de telecomunicaciones.

“Nosotros en el Senado le agregamos lo de calidad educativa a la reforma, además del sistema de evaluación. Este punto le da a la reforma constitucional un rasgo mucho más profundo. En el caso de la reforma de telecomunicaciones, le hicimos correcciones y adiciones importantes, pero preservándola.

“En la reforma política queremos construir un modelo juntos. Queremos armonizar lo que hagan los senadores con lo del pacto. Estamos listos para enfrentar un proceso legislativo en el que influyamos.”

–¿Hay incomodidad en el gobierno federal con esta alianza entre el PAN y el PRD?

–No lo sé. Vamos a verlo.

 

Los puntos difíciles

 

Los 30 puntos del bloque PRD-PAN, presentados en conferencia de prensa y de forma aún general el pasado 27 de mayo, serán aterrizados en una iniciativa que se formalizará el 2 de julio, un año después de las elecciones presidenciales de 2012.

Barbosa explicó que esta iniciativa tiene dos líneas generales: una nueva generación de reformas electorales y la reforma del poder político.

En materia electoral, se introducirán mecanismos para evitar el uso del dinero ilícito en campaña; para auditar el uso del dinero no de manera ex post (como actualmente se hace a través del IFE), sino simultánea a su gasto; proponer la anulación de la elección y la pérdida del registro y de la candidatura a quienes rebasen el tope de gastos de campaña, así como crear una “nueva generación de órganos electorales”.

“Vamos a renovar desde el IFE hasta la mesa directiva de casilla”, advierte.

–¿Están de acuerdo en la propuesta de crear un Instituto Nacional Electoral que desaparezca a los organismos estatales?

–Eso no está incluido en los 30 puntos. Nosotros reconocemos la enorme influencia de los gobernadores que controlan los órganos locales y que usan recursos públicos, pero hay que tener presente que la Constitución tiene principios rectores, como son el federalismo y la autonomía de los organismos electorales.

“¿Quién puede establecer garantías para que un instituto nacional no sea también un organismo dependiente de los partidos y del gobierno federal? Ese es el problema del IFE. La partidización de sus integrantes.”

–En materia de fiscalización de los recursos, ¿cómo evitar que se repitan fenómenos como el del Monexgate?

–El Monexgate fue la utilización de agentes financieros que diseminaron los fondos. El problema es averiguar cómo se fondean esas campañas. Hay que eliminar el secreto bancario para que no se vuelvan a repetir fenómenos como el Monexgate, ahí es donde está la ventaja de una auditoría in situ, en el momento.

La reforma que proponen los senadores busca impedir la triangulación de dinero por tres vías: aportaciones privadas (que ya están prohibidas en la Ley Electoral); dinero público a través de intermediarios, como fue el caso del Pemexgate, o del uso de programas sociales, como los de la Sedesol; y el dinero del crimen organizado.

Otro de los puntos donde no existe consenso con la propuesta general del Pacto por México es el de la segunda vuelta electoral. El pasado miércoles 5, el exjefe de gobierno capitalino y tres veces excandidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas se reunió con los 22 senadores del PRD. Argumentó a favor de ampliar la segunda vuelta no sólo a los Ejecutivos federal y estatales, sino también a los legisladores.

“Vamos a ampliar la propuesta de la segunda vuelta a los legisladores, tal como lo propuso el ingeniero Cárdenas. Es la mejor forma para que el titular de un gobierno llegue con toda la autoridad”, comenta Barbosa.

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso