A explorar Acolman sin perder el tino ni el camino

ACOLMAN, Edomex (proceso.com.mx).- “¡Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino…”. ¿Quién no recuerda esa popular canción al romper la piñata en la época navideña?

El municipio de Acolman, Estado de México es la cuna de las piñatas pero además representa una de las mayores reliquias culturales del Estado de México.

Este pueblo con encanto, pletórico de historia virreinal, también aportó un gran legado a lo que se convirtió en una de las más preciadas tradiciones mexicanas: las posadas.

Para visitar Acolman sobran los pretextos, pero si hablamos de descubrir sus tesoros uno de ellos es, indudablemente, el Exconvento de San Agustín, una obra arquitectónica que guarda celosamente los secretos del pasado entre sus muros.

Este impresionante templo con fachada de estilo plateresco y capilla abierta fue erigido en el siglo 16 por los frailes agustinos, quienes se encargaban de evangelizar a los nativos de la región.

El lugar ha sufrido grandes inundaciones en diferentes periodos, pero en 1772 fue abandonado totalmente por ese motivo. La más reciente anegación sucedió en 1925.

El 6 de abril de 1933 el exconvento fue declarado Monumento Nacional y desde entonces opera como Museo de Arte Colonial, ya que cuenta con una rica colección de pinturas con escenas bíblicas. También se exhiben diversas piezas de arte prehispánico.

En uno de los patios hay una cruz del siglo 16 tallada en piedra, única en su género.

Las anchas paredes y su arquitectura hacen ver a este lugar como una verdadera fortaleza.

Al explorar los laberintos del exconvento es posible evocar perfectamente el modo de vida y costumbres de los frailes agustinos, como en un viaje al pasado.

También quedan vestigios de las celdas de los monjes, especialmente acondicionadas para que se dedicaran a la contemplación, meditación y escritura.

En las habitaciones predominaban la sencillez y austeridad, pues los frailes sólo disponían de un duro camastro de madera sin colchón, una mesa y un baúl.

¿Más motivos para ir a Acolman?

El Exconvento de Acolman fue el primer lugar del mundo donde se inició la tradición de las posadas y donde se elaboró la primera piñata.

Los frailes agustinos invitaban a los nativos a romper la piñata como una manera de evangelización; su colorido les llamaba la atención.

La olla de barro vistosamente adornada con papel de china representa los placeres superfluos, en tanto que los siete picos de la piñata simbolizan los siete pecados capitales. Los colores representan la tentación.

La colación y fruta representan los placeres que se ofrecen y la persona con los ojos cubiertos es la fe ciega guiada por el espíritu cristiano; las golosinas y caramelos simbolizan las riquezas del reino de los cielos.

Acolman conserva una arraigada tradición en la elaboración de piñatas y en diciembre se realiza una feria anual donde se ofrecen miles de ellas en todas las formas, tamaños y colores, además de danzas, cabalgatas, carreras de caballos, exposiciones y espectáculos.

El tour gastronómico, con o sin feria, incluye mixiotes, mole de guajolote, consomé de carnero, barbacoa y para beber, pulque. De postre, son recomendables las frutas en almíbar.

Qué tal una visita al parque ecoturístico La Rinconada, en San Mateo Chipiltepec, para hacer caminatas entre la naturaleza y comer con la familia bajo las palapas.

En este punto el atractivo principal es el mirador desde donde se observan las pirámides de Teotihuacan, los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y todo el Valle de México.

Otra opción son las Cuevas de la Amistad que cuentan con amplios andadores, juegos infantiles y orificios subterráneos que pueden explorarse sin riesgos, además de campos deportivos y asadores.

Un sitio interesante lo es también la Exhacienda de San Antonio, construida en el siglo 16, donde se pueden practicar diferentes deportes.

Cómo llegar

En automóvil, desde la Ciudad de México tomar la avenida de los Insurgentes hacia Indios Verdes. Al llegar a Ecatepec, Estado de México seguir por la autopista número 132 rumbo a Tulancingo-Pirámides. Proseguir hasta llegar a Acolman.

En autobús, la salida es en la Central del Norte, por la línea Teotihuacanos.


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Twitter: @armandogtzrdz

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