Chile: Bachelet, la favorita

VALPARAÍSO, Chile (apro).- La expresidenta Michelle Bachelet (2006-2010) arrasó en las primarias del Pacto Nueva Mayoría registradas el pasado 30 de junio. Obtuvo un millón 561 mil votos, equivalentes a 73% de los sufragios, con lo que se convirtió en la candidata única de este bloque político de cara a la primera vuelta presidencial del próximo 17 de noviembre.

Quedaron fuera de carrera el independiente de centroderecha Andrés Velasco (13%); el representante de la Democracia Cristiana, Claudio Orrego (9%); y el radical José Antonio Gómez (5%).

Bachelet, que ha prometido responder a la demanda estudiantil de educación gratuita universal y de promover una nueva Constitución, cuenta con el respaldo de los partidos Socialista (PS), Por la Democracia (PPD), Comunista (PC) y Movimiento Amplio Social (MAS). Estos dos últimos acordaron aliarse a la Concertación por la Democracia y de esa unión surgió Nueva Mayoría.

Por su parte, la oficialista Coalición por el Cambio –que sostiene la administración presidencial del derechista Sebastián Piñera- eligió al exministro de Economía y senador Pablo Longueira, quien milita en la Unión Demócrata Independiente (UDI). Éste derrotó por un estrecho 51.3% contra 48.6% al exministro de Defensa y representante de Renovación Nacional (RN), Andrés Allamand.

Cabe destacar que a las primarias de Nueva Mayoría asistieron cerca de tres veces más personas que a las de la derecha: 2 millones 137 mil, contra 806 mil. El oficialismo ya había sufrido un gran retroceso en las elecciones municipales de octubre, circunstancia en que perdió emblemáticas plazas como Santiago, Providencia y Concepción, entre muchas otras.

El 17 de noviembre debe renovarse también la totalidad de la Cámara de Diputados y la mitad del Senado. Además, se elegirán consejeros regionales (especie de congresos estatales).

Nuevas voces

Estas primarias son las primeras que se desarrollan al abrigo de la nueva Ley de Primarias promulgada el 29 de noviembre pasado. El gobierno y las principales empresas encuestadoras habían pronosticado que participarían en torno a 10% de los 13.3 millones de inscritos en el padrón electoral. Sin embargo, fueron más de 3 millones las personas que votaron, lo que representa 22.6% del padrón electoral.

Debido a esta alta participación, tanto el gobierno como los voceros de la oposición coincidieron en señalar que había sido un éxito este proceso electoral. Otras voces destacaron, sin embargo, que quienes mayoritariamente votaron fueron adultos y ancianos.

Este desinterés de los jóvenes podría cambiar en noviembre debido a que entonces competirán tres candidatos que concitan la atención de este sector de la población. Se trata de los economistas Franco Parisi y Marcel Claude, y del director de televisión y licenciado en filosofía Marco Enríquez Ominami.

Parisi tiene la particularidad de que, identificándose con posiciones de centroderecha (votó por Piñera el 2009), plantea cambios importantes al sistema de pensiones y a las normas que regulan la actividad de los bancos, denunciando en numerosos programas de televisión (de La Red TV) los abusos que cometen estas instituciones.

Claude es el candidato del Partido Humanista y la izquierda radical. Plantea la convocatoria a una asamblea constituyente, la renacionalización del cobre y el agua, y la constitución de una sociedad de derechos. Su mayor llegada está entre los estudiantes de las universidades estatales, movilizados desde 2011 por cambios profundos al modelo social, político y económico que rige al país.

Enríquez Ominami, que es hijo del desaparecido líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) Miguel Enríquez, compitió como independiente en las presidenciales de 2009, ocasión en la que obtuvo un sorprendente 20% de los sufragios. Ahora va con el respaldo del recién formado Partido Progresista (Pro), que se agrupa en torno a su figura.

También participarán en la contienda la presidenta del Partido Igualdad, Roxana Miranda, que cuenta con respaldo entre el movimiento de pobladores y de deudores habitacionales, y Alfredo Sfeir, del Partido Ecologista.

Dado el importante apoyo que están concitando entre los jóvenes las postulaciones de Claude y Parisi, se estima que por primera vez desde el plebiscito de 1988, estos saldrán a votar masivamente en esta elección. Si lo hacen podrían provocar una sorpresa.

La derecha

El triunfo de Longueira, a quien BBC Mundo definió como “el consentido de Pinochet”, implica la imposición de posturas radicalmente derechistas en la Coalición por el Cambio.

Longueira, que es ingeniero civil, es un férreo defensor de la Constitución de 1980 y se opone a cualquier cambio en el modelo económico neoliberal instaurado durante el régimen militar y consolidado en los gobiernos de la Concertación (1990-2010).

En su calidad de ministro de Economía, Longueira consiguió aprobar el proyecto de Ley de Pesca, promulgado en enero pasado, que entrega la casi totalidad de los recursos del mar a siete poderosas familias. Para conseguirlo utilizó cuestionables métodos como la entrega de proyectos económicos a dirigentes de pescadores con el fin de que apoyaran su plan. Sin ser empresario, Longueira ha logrado amasar una cuantiosa fortuna que le permite vivir en San Damián, el condominio más exclusivo de Santiago.

Augusto Pinochet Molina, nieto del dictador, reveló al semanario The Clinic que Longueira tenía una relación estrecha con su abuelo. “Yo vi cómo lo abrazaba y lo besaba” cuando lo visitaba, declaró.

La UDI, el partido de este candidato, es conducido y financiado por un pequeño grupo de importantes funcionarios de la dictadura militar, muchos de los cuales se enriquecieron con las privatizaciones realizadas en aquel periodo. Entre estos se cuenta al yerno del dictador Pinochet, Julio Ponce Lerou, que se hizo de la propiedad de la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), habiendo sido su gerente antes de que fuera privatizada; y el economista José Yuraszeck, quien de ser empleado de las empresas energéticas estatales Chilectra y Endesa se convirtió en uno de los principales dueños de esta última.

El triunfo de Longueira preocupa en Renovación Nacional y en sectores de la derecha económica por los previsibles malos resultados que tendrá en su opción presidencial. Y porque esto derivará en perjuicios para su sector en la contienda parlamentaria.

Expresión de esta sensación son las declaraciones vertidas por el vicepresidente de este partido y candidato a senador por la circunscripción Santiago Poniente, Manuel José Ossandón, a radio Cooperativa el pasado 1 de julio: “Es cosa de leer lo que pasó ayer: todos los sectores dicen ganamos, pero yo creo que no ganamos. Si una candidata saca una diferencia de tres a uno es que estamos muy mal”.

Ossandón dice que el gobierno fue el gran perdedor de las primarias y advierte que si Longueira no se abre a reformas políticas “nos van a arrasar”.

La favorita

El exdirector de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Claudio Fuentes, en entrevista con Apro, hizo un balance de las primarias.

“Lo primero que cabe resaltar es la alta participación en estas primarias, contrariamente a lo que se pensaba, lo que nos lleva a pensar que hay un gran interés en respaldar a la candidata que ganó y de participar en las elecciones”, dice.

Fuentes, que actualmente dirige el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales, de la Universidad Diego Portales, estima que otro elemento llamativo de estas primarias “es que a la Democracia Cristiana, un partido considerado grande, le haya ido tan mal”.

Para este intelectual la apuesta de su candidato Orrego de enfatizar los aspectos de la agenda valórica no prendió en la ciudadanía. Cabe señalar que el lema de la campaña del aspirante democratacristiano fue: “Creo en Dios, ¿y qué?”.

Respecto de las posibilidades que puedan tener en la primera vuelta presidencial de noviembre próximo los candidatos Parisi, Claude y Enríquez Ominami, Fuentes piensa que “es difícil que por el lado de la izquierda alguien pueda ocupar el espacio electoral que está ocupando Michelle Bachelet. Creo que es muy improbable que Enríquez Ominami, que sacó 20% en las elecciones de 2009, pueda obtener esta vez una cifra significativa”.

Para Fuentes el espacio que abre más posibilidades es el centro político dado que tres candidatos que tenían influencia sobre este sector fueron derrotados en las primarias. Se refiere a Velasco, Allamand y Orrego. “En un contexto mucho más polarizado con Bachelet por la izquierda y Longueira por la derecha conservadora, lo que pasa es que el centro se vacía”.

El politólogo cree que es muy difícil que Parisi ocupe este espacio. Según su parecer, el éxito en captar este electorado va a depender de la forma en que se acercan al centro los candidatos de las coaliciones principales.

Fuentes expresa que “para la derecha va a ser muy difícil ganarle a Bachelet. Ya les fue muy mal en las elecciones municipales pasadas, y le fue muy mal en la primaria, por lo que lo más probable, a menos que ocurra un cataclismo político, es que la próxima presidenta sea Michelle Bachelet”.

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