Empresarios se dan cuenta que reforma laboral no incentiva empleo

Sindicalistas protestan contra la Reforma Laboral en el Senado. Foto: Xinhua / Rodrigo Oropeza Sindicalistas protestan contra la Reforma Laboral en el Senado. Foto: Xinhua / Rodrigo Oropeza

MÉXICO, D.F. (apro).- La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reconoció que la reforma laboral, aprobada a finales del año pasado, no incentiva la creación de empleos formales en el país.

Al participar en la presentación del Programa para la Formalización del Empleo 2013, el presidente del organismo patronal, Juan Pablo Castañón, señaló: “En noviembre pasado logramos la promulgación de una nueva Ley Federal del Trabajo, fue un logro porque las diferentes partes del sector productivo mostramos la capacidad de generar acuerdos. Sin embargo, hay que reconocer que los costos asociados a la generación del empleo formal no fueron atendidos en la reforma y siguen siendo altos”.

En Palacio Nacional y ante la presencia del presidente Enrique Peña Nieto, de los miembros de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), así como empresarios, el líder de la Coparmex continuó su discurso asegurando que “tan altos (costos) que le dificultan a las micro y pequeñas empresas, la creación de empleo formal, generando un círculo de simulación que no nos conviene como país”.

De acuerdo con Juan Pablo Castañón , los elevados niveles de informalidad (seis de cada 10 mexicanos labora en esas condiciones) atenta principalmente contra la dignidad de los trabajadores.

“Por definición, el empleo y la empresa informal no pagan impuestos, se caracterizan por bajos niveles de inversión y escasa productividad, trabajo poco calificado, mal pagado y sin seguridad social; por ello, además de la evidente afectación a empresas y al Estado de derecho, la informalidad atenta principalmente contra la dignidad de los trabajadores”.

Para la cámara empresarial,  la informalidad está incentivada por la excesiva regulación del sistema económico, los altos costos que implica la generación de empleo formal, sobre todo para las micros y pequeñas empresas, y al nivel de impunidad que históricamente ha impedido que apliquen y se cumplan.

Aún más, el problema de la informalidad está estrechamente vinculado con el de la pobreza ya que casi el 70% de los trabajadores informales ganan entre uno y tres salarios mínimos al día; por ello, el sector empresarial propone enfrentar la informalidad desde una perspectiva integral.

La Coparmex propuso utilizar los esquemas fiscales, de salud, vivienda y crédito como incentivos para la formalidad, buscando evitar siempre, cualquier tipo de sesgo populista, que pueda poner en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas o la salud productiva de las empresas.

“No hay solución única; por ello el diálogo social es indispensable para establecer estrategias focalizadas, que abarquen desde el diseño de programas de capacitación, hasta las reformas para un nuevo sistema económico”, enfatizó.

Por separado, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) sugirió elevar la competitividad general de la economía, tomando en cuenta que las mejores tecnologías y los más elevados estándares de productividad se encuentran en el sector formal, y que las empresas que operan en la informalidad no invierten en capacitación ni en nuevas tecnologías.

El organismo presidido por Francisco Funtanet expresó mediante un comunicado que es necesario aprovechar mejor el talento y la vocación productiva de quienes buscan una oportunidad laboral tras haber culminado su formación académica o aspiran a empleos que les permitan disponer de incentivos para mejorar su nivel de bienestar y de la seguridad social necesaria para sus familias.

Además de combatir la ilegalidad y la violación de los derechos sociales y laborales prevalecientes en el sector informal de la economía.

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