“Abrir a México a la competencia”, el remedio contra monopolios: Banco Mundial

MÉXICO, D.F. (apro).- Ante el control que ejerce el Estado en la economía mexicana, la existencia de oligopolios y monopolios, y la responsabilidad de éstos en los precios altos y en la baja “competitividad” del trabajador mexicano, el Banco Mundial propone “abrir el país a la competencia”.

En su más reciente informe, publicado este lunes 26 con el título Agenda de Reformas en México para un Crecimiento Sostenible e Inclusivo, el organismo internacional con sede en Washington constata que 42.6% de los mexicanos vive en una situación de pobreza y que la mayoría de ellos tiene ingresos de uno a dos salarios mínimos.

No obstante, deplora que “el costo de los empleados formales es elevado a causa a las regulaciones rígidas del mercado laboral”.

El informe precisa que los artículos 5 y 123 de la Constitución establecen una jornada laboral de ocho horas y un pago completo de las horas extras. “La rigidez del sector formal hace crecer la informalidad e impide el crecimiento económico”, asevera.

Y afirma que al aumentar la flexibilidad del sector laboral, la tasa de desempleo en México tendría una disminución de 2.4%.

Según el documento, el costo de despido de un empleado mexicano puede alcanzar hasta 22 semanas de sueldo, “mucho más que en Brasil o Chile”. Apunta que reducir la remuneración de despido “podría” favorecer la creación de empleos.

El Banco Mundial recomienda al gobierno mexicano acompañar la disminución de las liquidaciones por despido con un sistema de protección al recién desempleado. Este sistema, señala, debe incentivar al trabajador desempleado a buscar trabajo, por ejemplo, manteniendo sus ingresos suficientemente bajos.

El documento recomienda “reducir la incertidumbre” que provocan las cortes a la hora de resolver los casos de despidos laborales.

Asimismo, deplora la “poca competitividad” del trabajador mexicano, “a pesar de grandes logros en la ampliación de la cobertura escolar”.

Según el informe, las escuelas y centros de entrenamiento –el organismo internacional los llama “instituciones de desarrollo de competencias”– fallaron en preparar alumnos para entrar en el mercado laboral.

Precisa que estas instituciones reconocieron los retos y empezaron a reformar sus políticas y métodos de enseñanza para favorecer la “inclusión de los grupos más vulnerables”.

El documento afirma que el sector privado tiene que jugar un papel en la preparación de los trabajadores a su entrada en el mercado laboral. Toma el ejemplo de Corea del Sur, Malasia y Tailandia, que –a diferencia de México– cuentan con un mayor número de jóvenes que estudian en Estados Unidos.

“Los empleadores reportan que el nivel y el tipo de competencias cognitivas, técnicas y socio-emocionales (sic) en el mercado laboral no corresponden con sus esperanzas”, agrega.

Más de la mitad de los mexicanos de todos los niveles educativos reportaron haber encontrado un empleo gracias a familiares, amigos o conocidos, según el reporte.

Endeudarse

El Banco Mundial deplora que la mitad de la población mexicana, así como 68% de las empresas, carezca de acceso a servicios financieros o créditos.

Para corregir este “problema” a largo plazo, el documento propone “formular una estrategia para incentivar la literatura financiera” en el país. También exhorta al gobierno a emprender reformas que “fortalezcan el acceso y la competencia al desarrollo de mercados de capital”.

A pesar de felicitar los “progresos significativos al simplificar las regulaciones federales en el ámbito comercial”, el Banco Mundial señala dos factores que crean problemas potenciales en el sistema financiero mexicano: las excesivas regulaciones del Estado y la concentración del sector en pocas manos.

El Banco Mundial critica las regulaciones gubernamentales que, según él, restringen la competencia –especialmente en los sectores no comerciales– y aumentan los costos para hacer negocios y ofrecer bienes y servicios esenciales, lo que reduce la competitividad de México. Eliminar las restricciones a la propiedad extranjera permitirá una mayor competitividad, analiza.

“El sistema financiero mexicano está dominado por conglomerados que controlan a los bancos y los canales de distribución. Los siete mayores grupos financieros controlan 75% del total de los activos financieros y debilitan los esfuerzos para incrementar la competencia en los proveedores de servicios financieros. Los conflictos de intereses pervierten las transacciones”, denuncia el reporte.

Por lo tanto, el Banco Mundial propone transformar el sistema bancario mexicano en un “mercado equitativo público” (libre mercado), lo que podría incrementar a gran escala el suministro de  mercados de capitalización, y “dinamizar la participación de los inversionistas extranjeros y domésticos”.

El informe asevera que la ausencia de competencia agrava las desigualdades existentes en México, al afectar desproporcionadamente a los hogares de escasos ingresos. Precisa que 31% de los gastos de los hogares se destinan a la compra productos y servicios de mercados controlados por oligopolios o monopolios.

“América Móvil ingresó 6 mil millones de dólares anuales entre 2005 y 2009, manteniendo su dominación sobre el mercado con escasa inversión e innovación mínima”, denuncia.

Protección social desigual

“A pesar de progresos recientes, el sistema de protección social mexicano enfrenta retos de igualdad y eficiencia”, estima el informe.

Asevera que al sumar los subsidios al consumo y a la agricultura con el costo del régimen especial de impuestos en algunos bienes de consumo y medicinas, se alcanza un monto cuatro veces superior al de todos los programas sociales.

Destaca dos programas exitosos en México, Oportunidades y 70 y más. Sin embargo remarca que la alta desigualdad en México se debe en parte al fracaso de la política fiscal para ejercer su función de redistribución.

Constata que si bien en la Unión Europea el pago de impuestos reduce el coeficiente de Gini –que mide la desigualdad– de 0.46 a 0.34 después de la recaudación fiscal, en México este coeficiente se reduce de 0.515 a apenas 0.509.

Declara que México cuenta con una recaudación fiscal baja –de 13.8%–, mientras el impuesto a la propiedad equivale solamente a 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB).

Sin embargo, el organismo sostiene que el sistema de pago de impuestos con el que cuenta el país no sólo reduce los ingresos sino también favorece la evasión fiscal. Exhorta por lo tanto reducir estos impuestos y ampliar la base de contribuyentes.

“Algunos programas en México benefician desproporcionadamente a la población de mayor ingresos y empeora la desigualdad” agrega. Por ejemplo, el programa 70 y Más establece una pensión mínima de 500 pesos, mientras los jubilados del Régimen de Jubilaciones y Pensiones y Luz y Fuerza del Centro reciben ingresos de hasta 17 mil 500 pesos.

La poca recaudación fiscal, destaca el documento, reside en parte en la administración fiscal “generalmente débil” de los Estados y los municipios, que incrementaron la deuda subnacional 20% desde 2008, hasta alcanzar 390 mil millones de pesos en 2011.

El Banco Mundial exhorta a los Estados a aumentar sus ingresos mediante sus propios impuestos y en paralelo promover la transparencia y la eficacia de sus gastos.

Importador de petróleo

El documento se alarma del sistema de recaudación fiscal mexicano al imaginar el escenario en el cual México se vuelva importador de petróleo, ya que, según el organismo internacional, el país está “cerrado” en materia energética.

“El sector energético mexicano se encuentra en un círculo vicioso en el cual el presupuesto reducido y las escasas capacidades de pedir préstamos restringen las inversiones, lo que a  su vez limita la expansión de la producción y de los ingresos del gobierno”, afirma.

Ante ello, se inclina por la creación de “compañías de servicios de energía” para ayudar a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El informe exhorta el gobierno mexicano a eliminar los subsidios a la energía con el objetivo de redistribuir el dinero. Así, afirma que los precios de la gasolina seguirán los cursos mundiales e incentivarán el ahorro de energía o la transición hacia energías renovables, como el viento o el sol (energías que, por cierto, han sido olvidadas en la reforma energética actualmente en discusión).

Una cantidad equivalente a las importaciones de gas que realiza México en un año se escapa de los pozos petroleros, critica el reporte.

El informe promueve un desarrollo urbano “más eficiente y verde”, ya que constata que los daños al medio ambiente representan un costo de 6.3% del PIB mexicano.

El documento estima la producción de residuos sólidos en México en 38.9 millones de toneladas cada año entre 2009 y 2012.  Recuerda las promesas del expresidente Felipe Calderón de crear 50 nuevos centros de tratamiento, pero remarca que “sólo unos pocos se empezaron a construir”. En 2008, señala, sólo 3.3% de los residuos en México fueron reciclados.

Estima que la cantidad de agua disponible por cada mexicano se redujo 75% en los últimos 50 años  debido al crecimiento demográfico, las actividades económicas, así como al mal uso de recursos en las ciudades y en el sector de la agricultura.

A pesar de su discurso ecologista, así como del hecho que cada pozo de  fracturación hidráulica consume –y contamina– en promedio 30 mil metros cúbicos de agua, el Banco Mundial se alegra que “el potencial en el desarrollo del gas shale es vasto” en México. Pero precisa que “quedan muchos retos que sobrepasar para alcanzarlo”.

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