Concentra gobierno atención en Acapulco y olvida a poblaciones indígenas

ACAPULCO, Gro., (proceso.com.mx).- El Centro de Derechos Humanos Tlachinollan denunció que en Guerrero la ayuda se ha concentrado en Acapulco, mientras que el gobierno ha olvidado a las poblaciones indígenas de la zona de la montaña, la región más marginada de todo el país.

Al respecto, el gobernador del estado, Ángel Aguirre, justificó que no se ha brindado ayuda a las regiones maginadas por “cuestiones de carácter meteorológico”.

En un comunicado,  el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan señaló que “es apremiante” atender la crisis que enfrentan las comunidades Na’savi y Me’phaa de los municipios de Malinaltepec, Atlamajalcingo del Monte, Iliatenco, Cochoapa el Grande Metlatonoc, Tlacoapa, Acatepec y Copanatoyac, donde los pobladores están incomunicados y abandonados a su suerte.

Las autoridades tradicionales que han llegado a Tlapa caminando se han topado con la indiferencia y el trato discriminatorio de los funcionarios del gobierno estatal, denunció la organización.

Prevalece una total descoordinación de los tres niveles de gobierno y no existe una representación política que atienda con presteza los planteamientos y demandas de los damnificados, advirtió la asociación.

Es “sumamente frustrante” que la población indígena que con muchos esfuerzos llegó a Tlapa deba regresar sin asegurar que las autoridades les acompañen a sus comunidades a constatar los daños, advirtió la organización.

En tanto, en conferencia de prensa ayer por la noche, Aguirre respondió: “En aquellos municipios más apartados no hemos llegado con la suficiente presencia como en Acapulco, derivado de las cuestiones de carácter meteorológico”. A su vez, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, resaltó: “Tan importante es el que vive en una comunidad que fue arrasada por el agua, como el turista que vino a pasar unos días aquí, todos tienen la misma importancia”.

Respondió también así a las críticas sobre el trato privilegiado que se ha dado a los turistas hijos de funcionarios y empresarios  quienes han sido  desalojados del puerto sin necesidad de hacer filas de hasta 17 horas bajo el sol, como sí ocurrió con las clases populares.

Tlachinollan estableció que “se han reportado graves accidentes y muertes de menores y personas adultas en Mixtecapa, municipio de San Luis Acatlán, a causa del desgajamiento del cerro donde se encuentra asentada la comunidad”.

Señaló que en las comunidades de Moyotepec y El Tejocote, del municipio de Malinaltepec, las autoridades han reportado más de diez muertes.  En Tilapa y su anexo El Salto, pertenecientes al mismo municipio, se denunciaron accidentes, hundimientos y daños a centenares de viviendas  así como destrucción de cultivos.

En Huehuetepec, perteneciente al municipio de de Atlamajalcingo del Monte, el Cerro del Ixtle ha empezado a desgajarse y sus pobladores han salido de sus viviendas para refugiarse en los cerros aledaños, pues no hay más caminos o espacios alternos. Se teme que alrededor de 70 familias enfrenten el grave riesgo de que sus viviendas sean sepultadas.

“Para Tlachinollan, los estragos causados por las lluvias en la montaña son incuantificables por el momento, pues además de que no se han logrado precisar los fallecimientos y accidentes, al perderse la cosecha del maíz sembrado para la autosubsistencia en este ciclo agrícola, la mayoría de las comunidades de la región enfrentarán en el futuro inmediato una preocupante escasez de alimentos. Aunado a ello, las viviendas han sido arrasadas en muchas comunidades. La garantía de los derechos humanos a la alimentación y a la vivienda digna mediante acciones emergentes, en este contexto, resulta urgente”, estableció la organización asentada en Tlapa, Guerrero.

Por otro lado, Tlachinollan informó que en centros semiurbanos como la cabecera municipal de Tlapa la situación comienza a ser preocupante pues la incomunicación de esta ciudad, causada por los daños que presentan las vías de comunicación con Chilpancingo, Puebla y Marquelia, ya se traduce en escasez de gasolina y alimentos, al tiempo que varias colonias siguen sin teléfono y sin luz.

“Frente a esta situación, el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan denuncia que a la fecha las y los damnificados de la Montaña no reciben suficiente atención por parte de las instancias gubernamentales, siendo que en la población en extrema pobreza de la región recaen las peores consecuencias de estos desastres naturales. Una vez más, las y los más marginados son también las y los más olvidados. Por ello, Tlachinollan urge a que se tomen medidas emergentes para atender la situación de las personas damnificadas en la Montaña y exige que los fondos extraordinarios que se entreguen a las autoridades guerrerenses incorporen mecanismos de transparencia y rendición de cuentas a efecto de evitar su uso discrecional con fines políticos, pues tales desvíos son lamentablemente frecuentes en la entidad”, estableció.

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