Alistan festejos para el 80 aniversario de “Cri Cri” en 2014

MÉXICO, D.F. (apro).- A medio siglo de publicarse la compilación discográfica Cuentos y Canciones de Cri Cri, con 128 piezas y relatos infantiles de Francisco Gabilondo Soler (Orizaba, octubre 6, 1907-Texcoco, diciembre 14, 1990), este año apareció de nueva cuenta aquella antología en dos volúmenes de seis CDs remasterizados por Sony Music México, y la compañía Gabasol, heredera del archivo de El Grillito Cantor.

Fundada en 1991 por sus hijos Francisco, Andres, Florencia y Tuburcio, Gabsol anunció que para celebrar el 80 aniversario del nacimiento del personaje de Cri Crí, en 2014 será editada una colección de historietas con textos originales de su padre, dándose a conocer un nuevo disco de canciones suyas en España, y otra producción escénico musical Descubriendo a Cri Crí con el actor e intérprete Mario Iván Martínez.

Cuentos y canciones de Cri Crí se puso a la venta en 1963 por Selecciones de Reader’s Digest en una caja de nueve discos LPs grabados por RCA Víctor, con casi todas las canciones hasta esa fecha de Cri Crí en su programa radiofónico de la XEW, junto con las narraciones en cabina de sus relatos a cargo de Manuel Bernal, El tío Polito, y un libro ilustrado de 64 páginas, con dedicaroria del autor.

“A mis amigos desconocidos:

“Hace un tercio de siglo, cuando aún no sabía qué rumbo tomar en la vida, di en recordar mi infancia. Imagen tan dulce y grata que trajo consigo una cascada de musiquita alegre.

“Escribir aquellas lejanas impresiones me reportó primero, un difícil pasar; después, un vivir modesto. Pero olvidando el signo del dinero, la verdadera fortuna consistió en dar forma a cien pequeños detalles de la primera edad. Escribir cada canción, cada cuento, me ha causado tanto placer y emoción que no cambiaría mi montón de papeles por un tesoro rutilante y yerto.

“Gente hay que sabe de mis cantos; otros, por cosa de años, o de distancia, apenas van a conocerlos. A todos mis oyentes dedico esta parte de lo que llevo imaginando, con la esperanza de que tales pequeñeces también evoquen en ellos días lejanos de risas y juegos, con la misma intensidad que yo he sentido al hacerlo.

“De corazón, Cri Crí.”

Selecciones de Reader’s Digest siguió publicando y vendiendo el paquete de Canciones y cuentos de Cri Crí completos a sus suscriptores con los nueve acetatos originales de RCA y el libro ilustrado desde 1963; a partir de mediados de los setentas también en cassettes, y CDs en 1989.

Respetando el formato del programa radiofónico, la reciente colección Sony de dos CDs digitales alterna 73 canciones y 55 cuentos.

Grillito fabuloso

Como recuerda el capítulo “¿Quién es ese que anda ahí”, del libro XEW: 70 años en el aire (Editorial Clío, 2000), Francisco Gabilondo Soler comenzó llamándose El guasón del piano en un programa radiofónico (para otra estación, por 1931) donde componía canciones festivas para niños, como “Vengan turistas”, “Timoleón”, “Su majestad el chisme” y “Dorotea”.

Si me buscan Dorotea, por favor di que no estoy.
Ten cuidado en negarme, si viniera un cobrador.

“Lo de Cri Crí, eso se lo debo a don Emilio Azcárraga (Vidaurreta) … me dijo una vez aquí, en la puerta de la W: ‘Oiga, cuando usted está cantando esas tonterías los niños se pegan al radio. Usted debe tener algo que los atrae: agarre La Marcha de Zacatecas y póngale letra para chamacos.’ Le dije: ‘No, don Emilio, a ver si puedo hacer algo.’ Y… ése fue el pie, es decir, lo que me hizo pensar.

“Me empecé a acordar de la casa de mi abuela porque ahí pasaba yo todas las tardes. Y estaba lleno de recuerdos, ahí estaba, en el cuarto de los trebejos, la muñeca fea. Y las palomas de la casa de junto, en la torre de una capillita… Y el trenecito que se veía –en aquellos tiempos- desde el tejado de la casa de mi abuelita. El tren de Veracruz pasaba por Orizaba y se veía a lo lejos como juguete… todas esas cosas vinieron a dar a las canciones…”

El lunes 15 de octubre de 1934, a la una y cuarto de la tarde, el locutor Leopoldo Samaniego anunció por XEW: “Y ahora, escuchemos a Francisco Gabilondo que va a interpretar algo de su cosecha.” Interpretó el estribillo de “El chorrito”:

“Al terminar la canción, yo me dirigí al auditorio diciéndoles: ‘Bueno, ese es el recuerdo de una fuente que existe en mi pueblo, en la casa de mi abuela.’ Y yo veía que el chorrito de la fuente, en el tubo central, por algún defecto de fontanería se hacía grandote y se hacía chiquito… ¿Y por qué tenía calor? Porque yo recordaba que de niño, cuando hacía mucho calor –es muy del estado de Veracruz- yo me ponía de malas. Y entonces, di esa pequeña explicación.”

Chocolates Larín le editó hacia 1937 su muy popular cancionero infantil; pero ya consolidado como El grillito cantor, Gabilondo Soler se perdería por Sudamérica entre 1939 y 1942.

“Cuando volví, y después de una termporada de no trabajar, se reanudó lo de Cri Crí. Entonces entró conmigo Manuelito Bernal para leer los cuentos… lo hacía muy bonito. Y además, como anillo al dedo, él ya había hecho el famoso Tío Polito (en “la W” de 1930). Pero él tenía que hacer el anuncio (del chocolate en polvo Milo) y leer lo que yo escribía. Les llamábamos textos a los cuentecillos que ligábamos a las canciones.”

En comparación del Tío Polito, “la calidad de esas historias era muy superior”, afirma Clío en el libro conmemorativo de la XEW. Y ejemplifica con el cuento leído antes de la canción “Lago de cristal”, por Bernal:

“Tres reyes, Melchor, Gaspar y Baltazar, son realmente unos grandes magos. Así, con la mayor facilidad del mundo, en miles de casas, anteayer hicieron aparecer otras tantas bicicletas. Y, claro, ahora en las calles de todas las colonias es una bicicletería que da gusto. Los que más gusto se dan son los camiones. En dos días ya van como 200 niños apachurrados. Pero basta telefonear a la Oficina de Reserva Infantil y enseguida le reponen a uno cualquier chamaco que se haya vuelto calcomanía. Y es que este año todos pidieron bicicletas. En otras ocasiones se han cargado los pedidos hacia los patines. Patines de ruedas, desde luego; porque con patines de hielo, a menos que patinar en el refrigerador… habría que irse al Polo Norte o a alguno de sus fraccionamientos.”

Nacido en Alamoyola de Juárez, Estado de México, un 3 de diciembre de 1901, Bernal fue llamado El mejor declamador de América por El brindis del bomehio (Guillermo Aguirre y Fierro), Mamá soy Paquito (Salvador Díaz Mirón), Los motivos del lobo (Rubén Darío) o Por qué me quité del vicio (Carlos Rivas Larrauri), entre muchos otros.

En el Palacio de las Bellas Artes y durante una transmisión de la XEW de un sorteo extraordinario de la Lotería Nacional, el 16 de septiembre de 1939, dijo por primera vez en público los versos del “Credo mexicano” que le dedicara El vate Ricardo López Méndez (Izamal,1903-Cuernavaca, 1989):

México, creo en ti

porque escribes tu nombre con la X

que algo tiene de cruz y de calvario

(Manuel Bernal falleció en 1975.)

Durante la emisión de la XEW en homenaje por 50 años de crear su legendario personaje, El grillito cantor declaró:

“El lunes 15 de octubre de 1934, mi sensación fue –me imagino-, la de un náufrago que está sentado en un peñasco en medio de un océano inmenso. Fue una soledad tremenda, no sabía ni a dónde iba ni qué iba a ser del futuro de esas canciones. A Enrique Escalante, que era un director de orquesta de Jerez, Zacatecas, le dije: ‘Oye, fíjate que se me ocurrió este numerito, a ver si me aguanta unos tres meses. Pues los tres meses se estiraron mucho.

“Cri Crí estuvo 27 años al aire, hasta que me corrieron. Pero fue el último programa en vivo que se hacía en la W (23 septiembre de 1961), porque todos fueron desapareciendo por fuerza de la televisión. No es que yo haya declinado, porque entiendo que ahora ganan más que antes. A mediados de 1961 yo estaba patrocinado por Nestlé, me dijeron: ‘Le vamos a hacer su fiestecita y vámonos.’ Y me hicieron aquí una fiesta muy bonita. Llegó mucha gente, fue con orquesta, vinieron artistas, en fin. Y después: ‘Bueno, señor Gabilondo, adiós.’

“Hoy es lunes. El 15 de octubre hace 50 años, también pero con una diferencia: que la Luna estaba en cuarto creciente y hoy está en cuarto menguante. Es una ilustración de mi propia historia, aquel fue el comienzo y hoy es la despedida.”

De 226 canciones documentadas por sus hijos en Gabsol, Francisco Gabilondo Soler unicamente grabó 121.
(Cfr: Tesis profesional de Esther Cuatzon Mora “‘En otro tiempo cuando estabas no sé donde…’: Francisco Gabilondo Soler, Cri Crí, 1934-1961”, Filosofía y Letras, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en https://hicu1.dosmildiez.net/marcov/wp-content/uploads/2009/08/45_Esther_11Mayo04.pdf)

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