Niega Vallejo ingobernabilidad en Michoacán

MÉXICO, D.F., (apro).- El gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, minimizó los hechos de violencia ocurridos el pasado fin de semana en la entidad al asegurar que se trata de actos vandálicos.

Además, rechazó que la entidad sea un Estado fallido, como aseguró el obispo de Apatzingán, Miguel Patiño Velázquez, y pidió a los diputados de oposición no “minimizar” a las instituciones con la propuesta de desaparecer poderes en Michoacán.

En entrevista con Carmen Aristegui en Noticias MVS, el mandatario dijo que no desestima los brotes de violencia, pero subrayó que ésta no impera en los 113 municipios, sino que está focalizada en cinco de ellos: Apatzingán, Aguililla, Tepalcatepec, Buenavista Tomatlán y Chinicuila.

Añadió que al ataque a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el pasado domingo 27, “son actos vandálicos indiscutiblemente, vengan de donde vengan, los haya realizado quien los haya realizado”.

Esos hechos violentos, apuntó, son una respuesta de un grupo delictivo, “no quiero decir cual”, a la manifestación de los grupos de autodefensa de los municipios de Tierra Caliente que se han armado ante la constante violencia que padecen.

En distintas declaraciones, líderes de las guardias comunitarias señalaron que los ataques eran parte del crimen organizado y aseguraron que se trataba de una estrategia de intimidación para desarmar a las autodefensas.

Al respecto, Vallejo Figueroa –quien el pasado miércoles 23 volvió al gobierno estatal, del que se separó el pasado 23 de abril para atender problemas de salud– aseguró que la violencia del fin de semana en Michoacán fue causada por el Cártel Jalisco Nueva Generación y Los Caballeros Templarios.

Los grupos de autodefensa de Michoacán, “unos de buena fe, otros por desesperación”, han sido armados por el cártel Jalisco Nueva Generación y ellos son los que generaron el enfrentamiento del pasado fin de semana con Los Caballeros Templarios, manifestó ayer, en entrevista con 24 Horas.

Según dijo, ese grupo criminal fue rechazado y reaccionó con violencia extrema dinamitando torres y subestaciones de la CFE en Tierra Caliente e incendiando gasolineras en la ciudad de Morelia.

“Lo que pasó fue un enfrentamiento entre grupos delictivos. Hay gente que, por desesperación o buena fe, se ha sumado a uno de esos grupos. Y los Templarios, desesperados, tratan de jalar para su causa”, precisó.

De acuerdo con Vallejo, el riesgo se veía venir de antemano, y “por eso el Ejército, la Policía Federal y la policía estatal hicieron filtros. Revisaron a quienes ingresaban a Apatzingán, pero no se detectó gente armada. Estuvieron muy al pendiente para evitar un enfrentamiento o cuestiones muy delicadas”, subrayó.

Añadió:

“A las autodefensas se les resguardó para que no los fueran literalmente a cazar y eso derivó en la desesperación de los Templarios. Así se dieron los ataques a instalaciones de la CFE y a gasolineras de Morelia”.

Señaló que a la zona del conflicto, que “esta vez se centró en Apatzingán, pero bajó gente de Buenavista Tomatlán y Tepalcatepec”, ha llegado el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

“Quieren ganar territorio y para ello arman a guardias comunitarias. Son gente bien, gente buena, cansada de la violencia, pero armada”, afirmó.

Durante la entrevista con 24 Horas, el exalcalde de Morelia insistió en repetidas ocasiones sobre el apoyo de las autoridades federales “en todo momento, si no quién sabe qué hubiera sucedido”.

Subrayó:

“Por los indicios que teníamos antes de la fiesta de Uruapan (el 21 de octubre) y la de Apatzingán (el 22), pudo ser muy grave, pero con la vigilancia se logró que todo transcurriese sin víctimas”.

Insistió que la presencia del Cártel de Jalisco “es intensa”, sobre todo, dijo, en los límites de Michoacán con Colima, Jalisco y Guanajuato. “Eso es evidente”, concluyó.

La madrugada del domingo 27, artefactos de fabricación casera conocidos como “bombas molotov” fueron lanzados contra instalaciones de la CFE, lo que provocó apagones en Buenavista Tomatlán, La Piedad, Tepalcatepec, Aguililla, Apatzingán, Sahuayo, Zinapécuaro, Uruapan, Zamora, Ciudad Hidalgo y Tuxpan.

Un día antes, integrantes de las guardias comunitarias que se manifestaban en Apatzingán fueron atacados. El saldo fue de dos muertos, confirmó la víspera la Secretaría de Gobernación.

Luego de los hechos violentos, elementos del Ejército mexicano y la Policía Federal tomaron ayer el control de la seguridad en ese municipio.

Pese a la presencia de militares y policías, esta mañana fue hallado en la región de Tierra Caliente un camión incinerado que bloqueaba un tramo carretero.

 

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