A los 12 años Guillermo Tovar “ya era un sabio”: Sergio Zaldívar

MÉXICO, D.F. (apro).- El arquitecto Sergio Zaldívar y el antropólogo Bolfy Cottom lamentaron la muerte del historiador Guillermo Tovar y de Teresa, a quien calificaron como un hombre de “precoz sabiduría”.

Ante la inesperada muerte del historiador, el pasado domingo 10, Zaldívar –extitular de la Dirección de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)– recordó que cuando él fue nombrado director de Monumentos en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Tovar y de Teresa tendría apenas 14 años “y ya era un maestro distinguido”.

Era reconocido por investigadores como Francisco de la Maza, quien, dijo, “nos inducía a los entendidos en la historia del arte novohispano para que oyéramos al niño Guillermo, quien ya había dictado sus primeras conferencias en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM”.

Pronto, agregó, el autor de La ciudad de México y la utopía en el siglo XVI, Censura y revolución, y Crónica de una familia entre dos mundos, fue objeto del reconocimiento de otros investigadores como Xavier Moyssén, Jorge Alberto Manrique, Beatriz de la Fuente, Carlos Flores Marini, Luis Ortiz Macedo y Efraín Castro Morales, entre otros.

“Incluso los muy mayores, como Federico Sescosse, primero con asombro por su juventud y luego con reconocimiento a su bagaje y sabiduría, nos inclinamos a abrevar de su conocimiento, no sin discrepancias, álgidas algunas, pero es innegable que Guillermo llegó a ser un referente luminoso en las tareas de la conservación del patrimonio, sobre todo del periodo novohispano”, puntualizó Zaldívar, quien dirigió el proyecto de rescate de la Catedral Metropolitana.

También recordó la relación del especialista con investigadores como George Kubler, o el hecho de que hubiera sido distinguido por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, España, a muy temprana edad.

“A los 12 o 13 años (Tovar de Teresa) ya era un sabio” y siempre había que estar atento a “su derrama de información y conocimiento, pues era un cúmulo de memoria, de archivos. No pasaba un mes, una semana, sin que cualquier asunto concerniente a las tareas de conservación no tuvieran su opinión, su réplica, su discusión”, subrayó.

Y lamentó:

“Es una perdida que gravita y golpea porque será muy difícil encontrar una fuente tan rica de información como la que él fue.”

De su lado, el antropólogo Bolfy Cottom, especialista en legislación del patrimonio, manifestó que la muerte del historiador, a los 57 años de edad, es “una lamentable pérdida para el país, para la educación y para la cultura del México que tanto anhelamos. Las instituciones del país no serán lo  mismo sin la influencia de Guillermo Tovar”.

Añadió:

“Se extrañarán sus batallas, la última de ellas por la intervención de El Caballito, aunque también participó en la defensa de instituciones como el INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes), el INAH y el marco jurídico del Conaculta. Personalmente, fue un amigo de muchas batallas”.

 

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