Las andanzas mexicanas de un asesor político en aprietos

MÉXICO, D.F.  (apro).- Indiciado por el financiamiento ilegal de campañas políticas en San Diego, California, el consultor estadunidense Ravneed Ravi Singh asesoró a algunos políticos mexicanos en las elecciones de 2009 y 2012.

Cuando en 2005 empezó a visitar México con frecuencia, Singh, presidente y fundador de ElectionMall Inc., empresa basada en Washington, D.C., especializada en la venta de plataformas electrónicas para campañas electorales, ofreció, con poco éxito, sus servicios a candidatos de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD).

Consultores contactados por Apro relatan las andanzas de Singh por los pasillos de la política mexicana.

En 2009 tuvo varios encuentros con el entonces jefe de gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, a quien le interesaba contar con la asesoría y la plataforma electrónica para la construcción y fortalecimiento de la Red Ángel, que también utilizó para impulsar su imagen con miras al proceso electoral de julio de 2012.

Pero no acordaron nada debido a los altos honorarios del estadunidense, razón repetida de que no fuera contratado en las diferentes campañas y una queja reiterada de Singh.

En una entrevista concedida a la agencia española EFE en junio de 2009, el consultor dijo que “los partidos políticos mexicanos no toman aún en serio la revolución que supone Internet para conquistar elecciones” y sostuvo que “miran a la web como algo de la gente joven, como una moda, no ven el impacto que puede tener para lanzar su voz”.

La nota refiere que el estadunidense trabajaba en las campañas electrónicas de seis candidatos, sin mencionar sus nombres ni sus afiliaciones políticas.

Lo que sí hicieron los tres partidos fue adquirir el software diseñado por Singh, disponible en el sitio electrónico de ElectionMall y que permite el envío de correos para promover al candidato y el monitoreo de actividad en redes sociales como Facebook y Twitter.

Una forma de atraer clientes potenciales era un programa de pasantías ofrecido por la empresa para introducirlos en el manejo de herramientas tecnológicas en campañas electorales.

En una entrevista de julio de 2009 con la revista electrónica Pijamasurf, Singh dijo que “todas las conversaciones que he tenido con los tres grandes partidos mexicanos me han demostrado que están interesados en aprender, pero el problema es que están más interesados en copiar que en generar sus propias estrategias… Yo creo firmemente que México tiene su propio estilo, sus propias características. Por eso hemos movido nuestra plataforma para adaptarla y ofrecer servicios atractivos para los políticos mexicanos”.

 

“Gurú electoral”

 

El 17 de enero agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) detuvieron a Singh y a Ernesto Encinas, un detective retirado del Departamento de Policía de San Diego y dueño de una agencia de seguridad y consultoría, por financiamiento ilícito de campañas políticas y presentación de registros fraudulentos.

En uno de los mayores escándalos de la política californiana de los últimos años, ambos son acusados de canalizar dinero del empresario mexicano de origen japonés José Susumo Azura a las campañas de cuatro nominados en esa ciudad cercana a la frontera mexicana.

La querella 14MJ0201 del 21 de enero, presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ante la Corte del Distrito Sur de California y consultada por Apro, acusa a Singh de ayudar a trasladar dinero de Azuna a las labores electorales de los candidatos en cuestión.

Singh, cuyo primer gran cliente fue el expresidente de Estados Unidos George W. Bush, nació el 24 de mayo de 1972 en Chicago, el primogénito de una pareja de inmigrantes indios. Estudió en el Instituto Militar Marion, donde protagonizó un episodio relevante para la comunidad sikh en Estados Unidos: durante la realización de unos ejercicios militares le pidieron remover su turbante, lo cual dio pie a la creación de una legislación a favor del respeto de creencias religiosas en ese tipo de academias, firmada en 1987 por el entonces presidente Ronald Reagan.

Sus primeros escarceos con las prácticas tecnológicas ocurrieron en 1995, cuando diseñó el curso sobre cómo usar Internet y buscar en Yahoo! después, lo cual le dio fama nacional. En 1998, se convirtió en el primer indoamericano en buscar un escaño en el Congreso de Illinois por el Partido Republicano, pero perdió.

En 2000, fundó ElectionMall, con la cual empezó a trabajar por todo Estados Unidos. El 3 de julio de 2001 presentó para su registro la patente US7165038, publicada el 16 de enero de 2007, de un sistema electrónico para captar apoyo de listas de distribución de e-mails, la base del software Campaign Cloud que ofrece a sus clientes.

La revista estadunidense Business Week lo bautizó “gurú de las campañas” en 2004, mote que luego él volvió marca registrada.

 

Mercado resistente

 

A partir de 2011, Singh reforzó sus actividades en México ante el proceso electoral del año siguiente, al grado de abrir una oficina en el Piso 12 de la Torre Esmeralda II, en las Lomas de Chapultepec y próxima a Polanco.

Intentó sumarse sin éxito a la campaña del actual jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, pero los 2 millones de dólares solicitados desestimaron su contratación.

“Mancera no necesitaba tanto, porque ya traía punch. En México hay cuatro o cinco personas que pueden hacer eso, con 20% o 25% más barato”, señala a Apro un consultor conocedor de su paso por México.

En ese año también se acercó al Instituto Político Empresarial (IPE) del PRI en Puebla para asesorarlos por un millón de dólares.

“Les explicó cómo funcionaba, qué incluía, pero todo quedó en veremos. Daba tips y era muy abierto contando los casos de éxito. Se preciaba de que el candidato que quería ser presidente lo contrataba”, relata a Apro un publicista que participó en esas reuniones.

En una entrevista de diciembre de 2011 con el portal mexicano Conéctica, se jactó de empezar a trabajar con el panista Ernesto Cordero.

“Hemos trabajado con muchos políticos desde las elecciones del 2009 y hemos supervisado su uso de tecnologías. Hemos trabajado con PAN, PRI, PRD y le vendemos al que sea. De todos con los que hemos trabajado los que más nos han ofrecido su acercamiento son los miembros del PAN”, dijo Singh.

Y enfatizó: “De hecho, nunca se ha usado en México este producto y esperamos que esta campaña sea la primera de muchas y vamos a trabajar con Ernesto Cordero para su campaña y esperamos poderle ofrecer esta tecnología y servicios a todos los candidatos acá en México. Ernesto Cordero de hecho es el primer candidato para usar esta tecnología y plataformas de nube 2.0 para lo que se diseñó que no es de hablarle a la gente sino de hablar con la gente”, aseguró el consultor.

Su paso por Puebla y sus vínculos con el PAN le redituaron, pues asesoró al actual gobernador Rafael Moreno Valle en su ruta hacia ese cargo.

Un consultor que lo ha tratado lo define como “hábil, buen vendedor y protagonista”.

Ebrard, Cordero y Moreno Valle no respondieron a la consulta de Apro.

Su sitio web indica que cuenta con 80 empleados, con Oficinas en Los Ángeles, Chicago, Bogotá, Bruselas, Nueva Delhi y la más reciente en Dublín y entre sus socios aparecen Bank of America, AOL, el buscador Bing, Facebook, Yahoo! y Google.

 

El gran salto

 

Hasta ahora su mayor hit ha sido asesorar al actual presidente colombiano Juan Manuel Santos en la campaña de 2010 que lo llevó a la primera magistratura del país sudamericano.

De hecho, un grupo de mexicanos le posibilitó incorporarse a su equipo de trabajo, pues de visita en Medellín cenaba con Santiago Valencia, hijo del entonces ministro de Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, y pidió que lo presentaran con los responsables de la campaña, entre ellos el venezolano Juan José Rendón.

Singh lo relató así en una entrevista con la revista colombiana JetSet:

“Estaba en Medellín dictando una charla, invitado por el National Democratic Institute. Allá me reuní con Santiago Valencia, él me emborrachó y me prometió llevarme a conocer a los miembros de la campaña de Santos. Al otro día, con un terrible guayabo (resaca), fui con él a la cita. Me reuní con Roberto Prieto, su hermano y otras personas que me dijeron que Santos estaba 14 puntos atrás, razón por la que les preocupaba el impacto que la Internet tendría en las elecciones. (Antanas) Mockus tenía el perfil político más grande de América Latina en ese momento. Después me reuní con Santos, y él me pidió que lo ayudara”, narró Singh.

Por años, el consultor cultivó el mito de haber asesorado al actual presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama, pero la revista estadunidense Político lo desenmascaró en 2011. La realidad fue que la campaña de Obama de 2008 se dividió por zonas y Singh fue el responsable de sólo una de ellas.

Singh también se ha jactado de haber trabajado con Enda Kenny, actual primer ministro de Irlanda, y José Serra, exgobernador de São Paulo y excandidato presidencial brasileño. Pero el contrato con Serra no fue renovado en 2010 por no satisfacer las expectativas creadas.

En una entrevista de abril de 2012 con la edición colombiana de la revista Playboy, Singh declaró: “Me siento bendecido porque trabajé en 9 países en menos de 2 años, tengo relaciones comerciales con empresas tecnológicas muy grandes y tengo oficinas en Europa, USA y Latinoamérica. Ahora hay que ir al siguiente nivel”.

En Estados Unidos ha tenido más de 160 clientes, entre políticos y organizaciones desde 2002, quienes le han pagado un millón 772 mil dólares, según el Centro para Políticas Responsables, que monitorea el dinero depositado en las campañas.

En ese listado figuran los republicanos Newt Gingrich y John Boehner, el dirigente afrodescendiente Jesse Jackson Jr., el senador por Florida Marco Rubio y el exgobernador de este estado Charlie Crist.

En su portafolio aparece Jorge Moragas, del Partido Popular, actual secretario de Estado de la presidencia de Mariano Rajoy.

Pero esa estrella podría empezar a apagarse…

Dinero sucio

El escándalo en San Diego amenaza con sacudir la carrera de Singh.

El pliego judicial, de 15 páginas, señala que el asesor ayudó a Azano a hacer contribuciones electorales a candidatos en San Diego. En total, el empresario trasladó al menos 500 mil dólares a las campañas del entonces alcalde de la ciudad, Bob Filner; la procuradora y también nominada Bonnie Dumanis y posiblemente al congresista local y candidato federal en 2012 Juan Vargas.

Filner renunció en agosto de 2013 por acusaciones de acoso sexual.

Hacia febrero de 2012 el empresario acordó pagarle a Singh y ElectionMall unos 100 mil dólares por servicios de redes sociales que ayudarían a Dumanis, adicionalmente al dinero que ya había entregado a un comité independiente de gastos de las campañas.

Según recibos obtenidos de la cuenta de e-mail de Azano durante la investigación, el empresario compró específicamente anuncios electrónicos, banners y otro tipo de publicidad cibernética.

De acuerdo con correos electrónicos y registros bancarios integrados al expediente, Azano financió estas adquisiciones mediante transferencias electrónicas desde una compañía afincada en México a la cuenta de ElectionMall.

Como lo acordaron, ninguna institución reportó estos gastos. Así, Singh, Encinas y otros ocultaron el hecho de que Azano era la fuente de este financiamiento electoral “significativo e ilegal”.

Oficialmente, Dumanis contrató los servicios cibernéticos de Singh en abril de 2012 por 750 dólares.

Hacia octubre de 2012, Singh, Encinas y otros se acercaron a un representante de Filner. Le propusieron al representante, identificado en la querella como informante confidencial #1 o CI-1 que podían arreglar algún gasto en redes sociales para la campaña del candidato. CI-1 les pidió una cotización por estos servicios, a lo cual Singh y Encinas le dijeron que no se preocupara por ese gasto.

Por esa fecha, registros bancarios revelan que la empresa mexicana de Azano transfirió unos 190 mil dólares a ElectionMall. Empero, el empresario y sus cómplices nunca entregaron un recibo u otros documentos a la campaña del candidato ni a los archivos públicos.

En su sitio web, Singh dirige a una carta a los visitantes: “Me he dedicado a los principios democráticos de nuestro país. He aplicado esa dedicación a los principios empresariales de ElectionMall Technologies, Inc. Trabajamos cada día y horas extra para ayudarte a dirigir una campaña exitosa, independientemente de tu filiación política, sexo, edad, raza, religión u orientación sexual”.

Como presidente de la empresa, “garantizo que recibirá la más alta calidad y tecnología de punta para productos, servicios y herramientas al precio más razonable. Nos enfocamos en los diarios cambios tecnológicos rápidos para desarrollar mejor tu estrategia. Todo esto hace más fácil de realizar tu campaña”.

En la página no hay ninguna alusión a su detención.

En Twitter su último mensaje data del 16 de enero: “Tengan cuidado cuando usen redes sociales”.

 

“SuperPac”

 

Los problemas de Azano se multiplican a ambos lados de la frontera.  La policía ya cateó dos propiedades suyas en la ciudad californiana de Coronado.

El pliego judicial, que no acusa al empresario, relata que “testigos indican que hacia 2011 Azano empezó a interesarse en influir en la política electoral en San Diego. En su nombre, Encinas indagó con los representantes de algunas campañas políticas, quienes le informaron que los extranjeros no pueden donar a campañas en Estados Unidos”, lo cual Encinas reportó al empresario.

Aun así, hacia mayo de 2012 Azano y Encinas acordaron crear un comité independiente de gastos, algunas veces llamado “PAC”, “SuperPac” o “IE”, el cual podía ser usado para pagar por ciertos tipos de propaganda política.

Encinas invirtió 3 mil dólares en este comité y Azano, 100 mil. Sin embargo, el empresario no financió directamente al comité, sino que canalizó ese dinero a través de una empresa fachada inscrita en Estados Unidos. De esa forma, el empresario no sería identificado en los expedientes públicos del comité.

Entre el 20 y el 31 de mayo de 2012, el comité gastó unos 86 mil dólares en envíos de correo y otros servicios. En consecuencia, “el comité falló en revelar en archivos públicos que el extranjero era su mayor fuente de financiamiento”, cita la demanda.

En julio de 2012, Aristegui Noticias de MVS y el diario El Universal revelaron que la Secretaría de la Defensa Nacional firmó cinco contratos por más de 6 mil millones de pesos con Security Tracking Devices (STD), propiedad de Azano.

Los documentos versan sobre la compra de equipo para intervenir correos electrónicos, mensajes de teléfono celular y espionaje de imágenes.

El director de la empresa es Walter Meade, primo hermano del actual secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade.

El jueves 23 Reforma publicó que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y la Procuraduría General de la República investigan a STD por lavado de dinero, pues identificó transferencias por 33 millones de pesos hechas a la compañía Comercializadora Piter.

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