Izquierda: visos de unidad contra las reformas

La Unión Nacional de Trabajadores y el PRD se disponen a desarrollar conjuntamente una Agenda Política de la Sociedad Civil, que prevé la realización de foros, debates y movilizaciones como las que habrá el 18 de marzo y el 1 de mayo próximos, a tono con la convocatoria de Cuauhtémoc Cárdenas. El presidente colegiado de la UNT y secretario general del STUNAM, Agustín Rodríguez, dice que se trata de una unidad con objetivos claros para dar la batalla contra las políticas antipopulares de Enrique Peña Nieto.  

 

La figura de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano fue el broche que apretó los nexos entre el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) para impugnar la reforma energética y lograr una agenda conjunta, argumentan, frente a la embestida del gobierno federal contra la clase trabajadora.

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) y presidente colegiado de la UNT, Agustín Rodríguez Fuentes, dice a Proceso que antes de la marcha del 31 de enero, a la que se sumó el PRD, tenían una agenda única: rechazar las reformas estructurales. Todas.

De acuerdo con la Propuesta de Agenda Política de la Sociedad Civil para dar continuidad a los trabajos de unidad posteriores al 31 de enero –cuya copia tiene Proceso y que fue acordada con los perredistas–, desde el 12 de febrero habrá discusiones sobre ella y se realizarán protestas y otros actos a partir del 18 de marzo, Día de la Expropiación Petrolera, hasta el 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo.

Mientras el perredismo hace este esfuerzo de unidad política con la UNT, el Comité Ejecutivo de la Unión de Trabajadores del PRD acusa a la dirigencia partidista actual de intentar desaparecer a su organización, que busca convertirse en el primer sindicato de un partido político.

 

“Disputa tonta e infantil”

 

–¿Cómo fueron los acercamientos con el PRD? –se pregunta al líder de los trabajadores universitarios sindicalizados.

–Bueno, las entrevistas que tuvimos con el presidente del PRD, Jesús Zambrano, permitieron ir generando coincidencias para realizar algunas acciones en contra de la reforma energética. Como está constituido un Frente Amplio Social, también se planteó el acercamiento con los partidos políticos, y el frente social estuvo de acuerdo en tener esa gran apertura.

Rodríguez agrega que uno de los elementos de convencimiento fue que se aceptara que la marcha del 31 de enero fue convocada por las organizaciones sindicales, sociales y campesinas, y que los partidos políticos se sumarían como adherentes.

“Hace siete años –apunta– que la venimos organizando. La iniciamos el primer año del sexenio de Felipe Calderón y ahora continuamos igual con el primer año de gestión de Enrique Peña Nieto. Para nosotros tiene un amplio significado porque hacemos referencia siempre a lo que consideramos debe corregirse en la vida política y económica del país.”

Comenta que en la primera marcha, cuando Calderón era presidente, hubo “apertura” del PRD, pero “no pasó a mayores”.

En esta ocasión, reconoce Agustín Rodríguez, el PRD ayudó a que el Gobierno del Distrito Federal no impidiera el arribo al Zócalo de los contingentes movilizados con el argumento de que la Secretaría de la Defensa Nacional montaría una exposición. “Debemos reconocer que los compañeros del PRD tuvieron mucha incidencia en ello”.

Pero el acercamiento decisivo con el PRD se produjo al acordar con ese partido que el orador único de la marcha del 31 de enero fuera Cuauhtémoc Cárdenas, en lo cual convino la Unidad Patriótica por el Rescate de la Nación, formada por el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

“Hay ahorita –especifica– un acuerdo en el Frente Amplio Social con el PRD para reunirnos cada 15 días; y un proyecto de agenda para que continuemos en la línea de mantener ese acercamiento y esa construcción de acuerdos.”

El presidente colegiado de la UNT asevera que los militantes de los partidos del Trabajo y Movimiento Ciudadano respaldan al Frente Amplio Social “de manera casi natural”, pero observa que en el caso de la marcha no ocurrió lo mismo con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

Aclara: “Una entrevista con alguien en específico no tuvimos. Lo que se hizo fue una invitación abierta a todos. Algunos respondieron, otros no. Sin embargo, parece ya hasta una disputa casi personal entre Cuauhtémoc y Andrés Manuel, y parece infantil y tonto porque ahora, en estos momentos, se requiere demostrar de qué estamos hechos los mexicanos de la izquierda, y no estamos viendo respuestas positivas en todos lados”.

 

Protagonismo perredista

 

El 31 de enero, a las 16:00 horas, salieron los contingentes del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo del Distrito Federal.

De manera extraordinaria, las policías federal y capitalina no resguardaron ninguna instalación bancaria, gubernamental o periodística, como en otras manifestaciones. Es más, ni el grupo de los llamados anarquistas estuvo presente.

La manifestación se inició encabezada por los líderes de la UNT: el dirigente de los telefonistas, Francisco Hernández Juárez; el del STUNAM, Agustín Rodríguez, y el de ASPA, Carlos Manuel Díaz Chávez Morineau. En el cruce de las avenidas Insurgentes y Reforma se unieron a la protesta Cuauhtémoc Cárdenas, Manuel Camacho Solís, Raúl Álvarez Garín y el senador Miguel Barbosa, los dos últimos en sillas de ruedas por problemas de salud.

Cuando arribaron al Zócalo se encontraron con el templete tapizado de perredistas que no marcharon pero estaban en primera fila, para la foto.

Sin más, del brazo de Cuauhtémoc Cárdenas, los líderes sindicales, campesinos y sociales agrupados en el Frente Amplio Social (FAS) desplazaron a los perredistas –incluyendo al dirigente nacional, Jesús Zambrano.

Hernández Juárez fue quien organizó a los dirigentes sindicales y extendió la manta que llevaron cargando por las calles contra la reforma energética. Llamó uno a uno a los líderes del FAS y así se posicionaron frente a los perredistas adherentes a su tradicional marcha.

Sin embargo, el secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho, y la senadora Dolores Padierna lograron colarse junto a los líderes sindicales. Su corriente interna, Izquierda Democrática Nacional, movilizó a la mayoría de sus militantes. Lucieron los contingentes de Alianza Democrática Nacional (ADN), de Vanguardia Progresista, de la agrupación Taxis Pantera. Sólo el senador Luis Sánchez marchó con los sindicalistas. No hubo contingente de Nueva Izquierda como tal.

 

La agenda

 

El primer eje de la agenda política consensuada con el PRD se refiere a la reforma energética, con la finalidad de “seguir impulsando la consulta ciudadana, (y) trabajar sobre las leyes reglamentarias para colocar nuestras propuestas”.

El plan correspondiente es que el 18 de marzo se convoque a todas las fuerzas de la sociedad “a realizar un evento para preparar un pronunciamiento político”, y que “se den a conocer las acciones tanto jurídicas, legislativas y de movilización”.

Este ejercicio sería, en segundo término, el eje aglutinador político de la sociedad en sus diversas expresiones, como el referéndum y el plebiscito.

Se prevén foros para determinar las acciones sobre la consulta popular antes del 18 de marzo, una mesa de debate para definir la postura sobre las figuras jurídicas en democracia participativa, la interlocución con las cámaras de Diputados y Senadores, así como las actividades requeridas hacia la movilización.

Por lo que toca a la reforma relativa a las telecomunicaciones, prepararán un acuerdo para defender los derechos laborales de los trabajadores del sector, afectados por la ley secundaria. Realizarán este mes un foro en el Senado y programarán actividades de difusión, interlocución en el Legislativo y movilizaciones.

Rumbo a la reforma política del Distrito Federal, construirán una propuesta desde la sociedad para integrar un Constituyente participativo en la capital –que busca políticamente ser una entidad más de la federación–. Con ese propósito, habrá una mesa de debate “interna” para determinar la postura de las organizaciones sociales al respecto, así como foros e interlocución con el Senado, la Cámara de Diputados y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

Acerca de la reforma del campo, buscarán coadyuvar con agrupaciones campesinas para armar un plan de defensa de la tierra, en contra de los megaproyectos que desconocen los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales de las comunidades campesinas.

Por eso, el 10 de abril, aniversario luctuoso del revolucionario Emiliano Zapata, se efectuarán foros y debates, además de que se elaborarán propuestas legislativas “en torno a la reforma constitucional anunciada por el gobierno federal”. También en este caso organizarán movilizaciones.

Finalmente, el 1 de mayo se conmemorará el Día Internacional del Trabajo con mesas de debate interno, foros y propuestas legislativas “que reflejen nuestra postura”, al igual que con una marcha y un pronunciamiento político.

De acuerdo con los lineamientos estipulados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), elaborarán una propuesta de modificación de la Ley Federal del Trabajo, “de acuerdo con la convocatoria que está realizando el secretario del Trabajo”, además de retomar, dar seguimiento y analizar los artículos pendientes de la reforma laboral, así como las propuestas actuales en la Cámara de Diputados y el Senado.

 

Izquierda dispersa

 

Aun con estos planes, Agustín Rodríguez insiste en que hay mucha dispersión en los grupos, asociaciones, organizaciones y partidos políticos que se definen como de “izquierda”.

“Nosotros hemos hecho todo el esfuerzo posible. Haciendo a un lado posturas personales y protagonismos, se puede lograr un acercamiento al máximo posible, con puntos únicos de coincidencia.”

–¿No cree que la imagen del PRD después del Pacto por México les afecte? –se le pregunta.

–Yo creo que sí va a tener un impacto en 2015. Esa postura traerá sus costos, porque finalmente desde mi opinión fue una decisión equivocada

“A nosotros, como Unión Nacional de Trabajadores, se nos invitó a firmar el pacto y había algunos dirigentes que planteaban que sí; hubo quienes nos opusimos, en primer lugar, porque no podíamos firmar algo que no discutimos y, en segundo, porque no había agenda sindical ni laboral. Solicitamos que se incorporara una agenda para debatir nuestra participación.”

Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que el PRD busque a la UNT como aliado político a cambio de ofrecer a sus miembros candidaturas a un cargo de elección popular en 2015, Rodríguez rechazó el supuesto porque, explica, “luego no cumplen”.

“Hace tres años se dijo que Francisco Hernández Juárez iba a llegar al Senado, y que yo a la diputación, número uno en la lista. La verdad es que tenemos un mal sabor de boca con ellos, y por eso no tenemos ningún pensamiento futurista en materia electoral.”

–¿Entonces cómo se define la unidad con el PRD y los sindicatos independientes?

–Es la unidad con objetivos claros, como la reforma energética. La hacendaria nos parece que no fue la mejor; ellos dicen que sí. En el PRD la defienden muy bien. No coincidimos con ellos.

“En la reforma educativa, hay una parte del PRD que opina que no existe ningún problema. Nosotros opinamos que sí, que implica dificultades en la parte laboral, principalmente, y en otros aspectos. No nos oponemos al mejoramiento de la calidad educativa, sino a que se utilice como cobro de cuentas políticas”, remata.

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