El soldado del gobernador

Cuando estuvo como director de Comunicación Social en Puebla, Sergio Ramírez Robles se enemistó con la prensa; incluso presentó demandas contra dos reporteros de esa entidad, pero apenas se sumó al gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval, se convirtió en el defensor de la libertad de expresión en el estado. Hoy, Ramírez es un “soldado” del gobernador, y como director del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión está encargado de formar el Consejo Consultivo del organismo y de nombrar a su defensor institucional.

 

Cuando estuvo en Puebla, a Sergio Ramírez Robles lo cuestionaron por promover demandas civiles contra dos reporteros para favorecer al mandatario de esa entidad, el panista Rafael Moreno Valle. No obstante, el gobierno priista de Jorge Aristóteles Sandoval lo trajo para acá y lo colocó al frente de la dirección del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRT).

Erigido en defensor de Sandoval “y de la libertad de expresión” el funcionario impulsa desde el sábado 5 la conformación del Consejo Consultivo ciudadano del organismo que dirige.

Ramírez Robles también promueve el nombramiento del primer defensor de la audiencia del sistema, que ahora funciona como organismo público descentralizado (OPD) adscrito a la Secretaría de Cultura, según el decreto 24561 publicado en el Diario Oficial del Estado de Jalisco el 7 de diciembre de 2013.

El defensor de la audiencia, según la Ley Orgánica del organismo, se abocará a promover la participación de los ciudadanos, así como a “analizar la imparcialidad, veracidad, calidad y equilibrio de los contenidos del sistema”.

Su gestión será de dos años y, según la norma, deberá contar con un espacio en la programación para difundir contenidos relacionados con la transparencia y los derechos de la audiencia. Asimismo, deberá garantizar la representatividad de la sociedad en la conformación del Consejo Consultivo, que estará integrado por un representante de la Secretaría de Cultura; uno del Centro SCT  (Jalisco); otro de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, y siete consejeros ciudadanos. Todos los cargos serán honoríficos.

El titular del SJRT destaca que la encomienda se realizará de manera  transparente y se analizarán los perfiles de los candidatos; no obstante omite decir que ambas figuras están supeditadas a las decisiones del gobernador, quien preside la Junta de Gobierno y tiene la facultad para remover al propio titular del organismo.

Para el investigador de la Universidad de Guadalajara Francisco Aceves González, especialista en medios de comunicación, la constitución del Consejo Consultivo no debe interpretarse como asunto menor, aun cuando sea una figura honorífica.

“Es –dice a Proceso Jalisco– la correa de transmisión entre la dirección del sistema (en el contenido editorial) y la voz de las audiencias; también es importante en la definición de los contenidos”.

Con respecto al defensor de la audiencia, su trabajo es tomar decisiones cuando algún radioescucha o televidente se sienta lesionado en sus derechos por el contenido de algunos de los programas, comenta el entrevistado.

Con Ramírez Robles el sistema adquirió un esquema eminentemente informativo, dejando de lado el perfil de difusión de géneros musicales y programas de contenido cultural, sostiene el investigador. Además, la figura del defensor de la audiencia ya la manejó Radio UdeG, pero fracasó.

En 2008, relata, Radio UdeG corrió a su ómbudsman, Enrique Sánchez Ruiz tras su primera recomendación, pues causó molestia a las autoridades universitarias debido a que implicaba a la comunidad universitaria en Los Altos, donde salió a relucir la mentada de madre del entonces gobernador  Emilio González Márquez proferida contra quienes se oponían  al limosnazo de 90 millones de pesos para la construcción del Santuario de los Mártires, obra promovida por el arzobispado de Guadalajara (Proceso Jalisco 187).

La UdeG optó por censurar a su ómbudsman. Detrás de la trama estuvo el vicerrector Gabriel Torres Espinoza, quien hoy es el director del Sistema Universitario de Radio y Televisión.

 

Proceso vertical

 

Para Francisco Aceves, la nueva legislación del SJRT convierte al Ejecutivo estatal en el gran elector, pues tanto el defensor de la audiencia como los integrantes del Consejo Consultivo serán designados o aprobados  por él.

El proceso, dice, es absolutamente vertical, no participativo. Nada garantiza que los beneficiados tengan la representatividad de las audiencias. Con la nueva ley la figura preponderante en el sistema será el gobernador, pues casi todo va a quedar en sus manos, sobre todo en la integración del consejo.

En la convocatoria debió incluirse a personas con representatividad ante las audiencias, a defensores de los derechos humanos, a investigadores y especialistas en medios de comunicación, a politólogos.

Con respecto al nombramiento del defensor de la audiencia del SJRT, debe pensarse en quién se encargará del análisis de los perfiles de los candidatos y de los expedientes, de las entrevistas con cada uno de ellos, de su evaluación.

Hasta el jueves 17 no había ninguna persona interesada en ninguna de las dos convocatorias; sólo la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) capítulo Jalisco emitió un comunicado el lunes 7 para exigir transparencia en el proceso de designación de los integrantes del Consejo Consultivo y del defensor de la audiencia.

El SJRT tiene un presupuesto de 32 millones de pesos, similar al del año pasado, aun cuando se transformó en OPD. Es probable que busque recursos propios para su autosuficiencia, comenta Aceves. Por lo menos eso deja entrever el borrador enviado por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en el cual habla de patrocinios y de la posibilidad de comercializar productos y servicios.

–¿Comercializar papitas o detergente? –se le pregunta a Ramírez Robles.

–Eso será determinación de cada quien. Nosotros no estamos en esa lógica. No hay posibilidad de espoteo, al menos en la ley que se está planteando; pero sí de patrocinar programas o secciones… Se habla de productos, servicios y patrocinios.

El propósito es institucionalizar el sistema, tener un órgano en el cual se pongan a consideración los programas, las producciones y la información. Eso no se había registrado en los 73 años del sistema, que al principio se denominó emisoras JB.

Otro aspecto es ciudadanizar a través del Consejo Consultivo –integrado por representantes de instituciones públicas y ciudadanos–, que tendrá injerencia en la programación y sus contenidos y estará facultada para hacer diagnósticos y propuestas.

De acuerdo con la norma, los integrantes del consejo podrán presentar opciones a la Junta de Gobierno para modificar contenidos. Según la convocatoria, para ser consejero ciudadano se necesita ser ciudadano mexicano, mayor de 30 años y contar con título profesional o experiencia en los ramos de la comunicación  o telecomunicaciones.

Sin embargo, según Aceves, los aspirantes serán evaluados por el director del canal Ramírez Robles, él es quien va a procesar toda esa información y a presentar las ternas. Eso provoca dudas sobre la transparencia del proceso, asegura el entrevistado.

Ramírez Robles es abogado y se le conoce como un “soldado” del gobernador por la vehemencia con la que lo defiende de sus críticos. Y aun cuando concede entrevistas a los reporteros, suele exaltarse cuando le incomodan las preguntas.

“Hace rato –dice al reportero– me preguntaste si era un soldado del gobernador y la pregunta quedó en el aire. Debo aclararte que sí, soy un soldado del gobernador”.

Según él, también lo son quienes están en la nómina del gobierno del estado, aclara vía telefónica horas después de la entrevista con Proceso Jalisco.

 

Así en Puebla como en Jalisco

 

En 2012, cuando era director de Comunicación Social del gobierno del panista Rafael Moreno Valle en Puebla, Ramírez Robles se enemistó con 19 periodistas de esa entidad, incluso presentó demandas contra dos de ellos por presunto daño moral y difamación contra funcionarios poblanos.

Los integrantes de Artículo 19, organismo defensor de la libertad de prensa, consideran que Ramírez Robles no debe estar al frente de un medio público como el SJRT  dados sus desencuentros con los reporteros y su proclividad a defender a los funcionarios.

El investigador de la UdeG Francisco Aceves considera que al frente del organismo debe estar una persona por encima de toda sospecha, que garantice el respeto a los derechos elementales de información y comunicación.

En noviembre pasado, el oficial adjunto de la oficina legal de Artículo 19, Leopoldino Maldonado Gutiérrez, comentó al reportero vía telefónica desde la Ciudad de México que durante su gestión en Puebla, Ramírez Robles actuó como punta de lanza para amedrentar desde el gobierno a los periodistas en aquella entidad.

Sus víctimas fueron Fabián Gómez, de la revista electrónica Contraparte informativa, y Adrián Ruiz, de El Heraldo de Puebla, a quienes acusó de “difamación y daño moral”. Las querellas fueron promovidas el 23 de octubre de 2012.

Según dijo Ramírez Robles a Proceso Jalisco, el 13 de octubre del año pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación le dio la razón. Eso sirvió de escarmiento al gremio para que los reporteros recurran a adjetivos como rata, perro, cerdo, homosexual, chacha o mascota para difamar a los funcionarios.

El director del SJRT insiste en el tema durante la nueva entrevista con el reportero. Los ataques, dice, no le preocupan, pues su actuación “rompió paradigmas” en la relación prensa gobierno y estableció, desde el punto de vista legal, un camino poco explorado en cuanto a la posibilidad de demandar a los periodistas cuando centran su trabajo en mentiras y calumnias.

Ramírez Robles  aprovecha su espacio editorial en el canal de Televisión C7 para atacar a los críticos del gobierno de Sandoval; incluso cuestionó a los que, a su juicio provocan destrozos en el Congreso de Jalisco, algunos de los cuales fueron identificados como integrantes del partido Movimiento Ciudadano.

El investigador Aceves insiste: “Es sumamente cuestionable el manejo que (Ramírez Robles) hace de la información en la televisión estatal, pues la convierte en un espacio propagandístico. La información es fundamental en una sociedad democrática. Manipularla y desvirtuarla es de lamentar”.

En comentarios recientes, a raíz de la violencia en el estadio de futbol del pasado 14 de marzo durante el encuentro Chivas-Atlas, el funcionario llegó al exceso de proponer la creación de un grupo de “cazabarristas”.

Cuestionado al respecto, el director del SJRT asegura que su comentario se dio antes del encarcelamiento de los porristas implicados en la trifulca.

También rechaza ser una voz que descalifique a los grupos disidentes en el estado: “Yo reto, con los números en la mano, a cualquier ciudadano a que me digan cuál de los medios da más espacio al partido Movimiento Ciudadano o a las organizaciones sociales”.

Comentarios

Load More