Europol palomea a México para intercambiar información

Bruselas (apro).- Pese al rechazo del Parlamento Europeo, que consideró inseguro sostener un intercambio de información confidencial con las autoridades mexicanas, el Consejo de la Unión Europea (el máximo órgano de decisión común de los gobiernos asociados a la UE) determinó que continuará con su procedimiento jurídico interno para añadir a México al listado de países con los que la agencia de policía europea, Europol, puede negociar un acuerdo de cooperación.

Así lo dictaminaron el pasado 2 de abril las delegaciones de los Estados miembros de la UE en Bruselas, al aprobar no objetar la aprobación del borrador de la decisión que permite la entrada de México, Brasil, Georgia y Emiratos Árabes Unidos a dicha lista. Tal decisión deberá ahora ser adoptada formalmente por el Comité de Representantes Permanentes (Coreper, un órgano interno de la UE formado por esos mismos embajadores de los gobiernos asociados) y por el Consejo de la UE, de acuerdo con un documento oficial fechado el 10 de abril al cual tuvo acceso Apro.

“Se solicita al Coreper que invite al Consejo a adoptar la Decisión del Consejo de la UE (integrando a México a la lista) y que solicite su publicación en el Diario Oficial (de la UE)”, estipula el documento.

Un funcionario del Consejo de la UE –que a causa de las reglas internas de comunicación prefirió guardar el anonimato–, explicó a este corresponsal que el Consejo no había aun aprobado formalmente esa decisión únicamente porque necesitaba antes contar con la opinión del Parlamento Europeo, que no es vinculante.

“Ahora –añade el funcionario—la decisión pasará por el Coreper, después por el Consejo y, de esa forma, se modificará la lista con los países especificados. A partir de ese momento podría existir la posibilidad de empezar a negociar los acuerdos de Europol con esos países”.

–¿El hecho de que los Estados miembros no hubieran objetado esa decisión antes del 2 de abril significa que en la práctica el Coreper y el Consejo la adoptarán?, se le pregunta.

“En principio, sí”.

Contra narcos y anarquistas

La posibilidad de que México negocie un acuerdo de cooperación con Europol se viene manejando en la UE desde hace al menos un año y medio.

El 4 de octubre de 2012, Rafal Lysakowski, presidente del Consejo de Administración de Europol (conformado por altos representantes de los gobiernos de los Estados asociados) envió una carta al Consejo, en la que recomendó que se agregara a México, Brasil, Georgia y Emiratos Árabes Unidos a la lista de países con los que la agencia policiaca puede celebrar acuerdos (Proceso 1903).

Esa recomendación se acompañó de un documento (un “estudio de viabilidad”) en el que se detalló la justificación del “interés operativo” que representa para Europol concretar un acuerdo de colaboración con los mexicanos, el cual incluiría la lucha contra el crimen organizado y contra ciertos grupos anarquistas radicales vinculados a la causa de sus pares europeos.

En ese documento –cuya copia obtuvo Apro—Europol planteó que su “interacción” con las autoridades de México había sido “relativamente baja” hasta 2011, cuando comenzaron a “surgir señales” de que el crimen organizado mexicano “podría estar apuntando hacia la UE”, y consideró que “la amenaza de los cárteles del crimen organizado provenientes de México representa una amenaza global y está alcanzando una creciente relevancia en la seguridad interna de la UE”.

Se hace mención a encuentros entre autoridades mexicanas y personal de Europol: el 19 de mayo de 2011 Facundo Rosas, entonces comisionado general de la Policía Federal visitó la agencia de policía europea, a la que solicitó que identificara áreas de cooperación; el 8 de diciembre del mismo año se reunió la entonces embajadora ante la UE, Sandra Fuentes-Beráin, con el director de Europol, Rob Wainwright; y en marzo de 2012 (no se especifica el día) expertos del Departamento de Operaciones de Europol se encontraron en la Ciudad de México con funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública.

El documento de Europol relata que en sus pláticas con las autoridades mexicanas, éstas explicaron que los cárteles del país “están volteando su atención hacia los mercados de la UE”, y una prueba de ello es que el “creciente número de incautaciones en puertos del sur de México” de estupefacientes con ese destino final. Funcionarios de la SSP advirtieron que hay un “desplazamiento permanente de representantes de los cárteles mexicanos en varios países de la UE”, y señalaron en concreto a Italia y España.

Europol había reportado en un informe de abril de 2011 “un notable incremento en el tráfico de cocaína de México hacia la zona suroeste de Europa (España y Portugal)”, y a finales de ese mismo año la policía europea emitió una alerta de “Exploración, análisis y notificación de nueva amenaza del crimen organizado relativa a México”, cuyo objetivo fue “evaluar” las actividades y “dimensión geográfica” de dichos grupos criminales para “definir el cuadro de inteligencia” y “emitir recomendaciones” para su combate.

El mencionado “estudio de viabilidad” también refiere a una eventual colaboración de las policías mexicana y europea contra los anarquistas, la cual se enmarcaría en la política europea de combate al terrorismo. La información obtenida se incorporaría a una base de datos operacional, de nombre Analysis Work Files Working, con la que trabaja Europol y que corresponde al “terrorismo interno”.

Precisa: “Hasta la fecha no ha existido cooperación entre México y la UE en materia de lucha contra el terrorismo. Sin embargo, México es relevante para Europol porque ha habido reportes de la presencia de miembros de grupos terroristas con base en Europa (por ejemplo, ETA). México también es muy relevante para Europol por los numerosos ataques anarquistas extremistas que han sido cometidos allá (…) Con frecuencia (los autores) claman que fueron perpetrados en solidaridad con anarquistas encarcelados en la UE”.

“Motivos operacionales”

El 14 de noviembre de 2012 el Grupo de Trabajo sobre Seguridad Policiaca del Consejo “tomó nota” de la mencionada carta del Consejo de Administración de Europol y de un borrador de propuesta para incorporar a México y los otros países al listado de Europol. Tal borrador fue entregado el 19 de diciembre al Parlamento Europeo para que emitiera una opinión.

Casi un año después, el 20 de noviembre de 2013, el Comité de Justicia y Asuntos Internos del Parlamento Europeo adoptó oficialmente una resolución que rechazó la propuesta del Consejo de ampliar a los cuatro países la lista de Europol. El reporte que así lo planteó, elaborado por el eurodiputado ponente Philip Claeys –del partido belga Vlaams Belang, de extrema derecha–, obtuvo 42 votos a favor, ninguno en contra y cero abstenciones durante una votación celebrada el 17 de octubre anterior.

En una entrevista con Apro, publicada el 18 de octubre de 2013, el eurodiputado Claeys explicó que el convenio de cooperación que se propone entre México y Europol debía ser sometido a la aprobación del Parlamento Europeo y no sólo a su consulta, según un nuevo marco jurídico que está en proceso de aplicación en la UE.

Pero también expresó que la negativa obedeció a que México es uno de los países cuyo sistema de protección de datos no dispone del mismo nivel de seguridad que existe en los países europeos para que Europol pueda  intercambiar información confidencial. “Quienes me apoyaron en la elaboración del reporte revisaron la situación prevaleciente en México en ese rubro. Es obvio el riesgo al que nos exponemos al intercambiar información sensible con México”, aseguró el eurodiputado belga.

Meses después, el 30 de diciembre de 2013, fue arrestado en el aeropuerto de Schipol en Ámsterdam, Holanda, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias El Chino Ántrax, el jefe de un grupo de sicarios al mando del Cártel de Sinaloa y quien viajaba desde México bajo un nombre falso. La policía holandesa detuvo a Aréchiga Gamboa a petición del gobierno de Washington y no del mexicano, y por ello espera en una prisión de ese país europeo su juicio de extradición a Estados Unidos.

Con ese antecedente, el 25 de febrero pasado el Comité de coordinación en el ámbito de cooperación policial y judicial del Consejo de la UE (CATS en el argot comunitario) se reunió para analizar el asunto de la lista de Europol. Pese al rechazo europarlamentario, el CATS decidió, “por motivos operacionales”, que la propuesta de integrar a la lista a los cuatro países señalados fuera sometida al Consejo para su adopción.

Decidió también darle prioridad a la conclusión del acuerdo de cooperación de Europol con Georgia, debido, se indica, a “los compromisos existentes en el marco de la Asociación Oriental establecida en 2009 (por la UE), el Acuerdo de Asociación UE-Georgia iniciado en noviembre de 2013, la agenda de Asociación y el Plan de Acción de Liberalización de Visas UE-Georgia”.

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