Llama BID a países del Caribe a estrechar mecanismos de cooperación

MÉRIDA, Yuc. (apro).- El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno Mejía, llamó a los países del Caribe a estrechar sus mecanismos de cooperación e integración, con el fin de aprovechar las tres grandes oportunidades que hoy tienen a su alcance: comercial, logística y de energía.

Estos tres aspectos, dijo, responden a la problemática que limita actualmente el desarrollo de los países de la cuenca del Caribe y que difícilmente podrán solucionar por sí solos.

Moreno Mejía señaló que si bien esas oportunidades son “realistas y comprobadas”, advirtió que “sólo producirán los efectos deseados si trabajamos en forma estratégica y coordinada, con un verdadero espíritu de cooperación. Sólo con un arsenal colectivo lograremos esas escalas necesarias”, subrayó.

En el marco de la VI Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) que se celebró hoy aquí, el presidente del BID destacó que en materia de logística los países de la región tienen una oportunidad de desarrollo con la ampliación del Canal de Panamá.

“En los próximos años algunos puertos caribeños podrán convertirse en nodos logísticos mundiales, donde arribarán los gigantescos buques que pasarán por el canal ampliado”, dijo, y explicó que otros podrán dedicarse al transporte de cabotaje, complementando la red de distribución que conecta a los centros de producción y de consumo.

No obstante, resaltó que antes deben modernizar sus puertos y hacer eficientes sus servicios logísticos, para lo cual requieren invertir más en infraestructura. “Pero la clave será hacerlo con inteligencia, tomando en cuenta los flujos reales de mercancías y coordinando la planificación para evitar duplicaciones”, apuntó.

Como alternativa financiera, Moreno Mejía propuso las alianzas público-privadas.

“Insisto, para lograr resultados óptimos será vital contar con la cooperación de todos. La cadena logística del Caribe será tan fuerte como lo sea su eslabón más débil”.

Sobre la integración comercial, expresó que de acuerdo con investigaciones del BID, los países del Caribe operan sólo al 60% de su potencial en materia de comercio exterior.

Luego de señalar que “estamos comercializando con las manos atadas”, sostuvo que las demoras y la ineficiencia en los pasos fronterizos y también en los procesos aduaneros agregan costos millonarios a cada eslabón de la cadena de valor.

Sin embargo, aseguró que existe una solución probada con éxito justo aquí, en Mesoamérica, y podría ampliarse a toda la cuenca del Caribe, si sus países se ponen de acuerdo.

Moreno Mejía también explicó que el sistema de Tránsito Internacional de Mercancías (TIM) permite el intercambio anticipado de la información aduanera, así como de la sanitaria y la migratoria, relacionada con operaciones de exportación y de importación.

El TIM armoniza los procedimientos y elimina el papeleo, aprovechando tecnologías cada vez más baratas para conectar agencias gubernamentales, empresas transportistas y proveedores de logística, apuntó. Y los resultados, dijo, “son impresionantes”, pues cada mes agiliza más de 35 mil operaciones de exportación e importación ente México y América Central.

“En muy poco tiempo, los países que han venido adoptando este sistema han logrado reducciones importantes en las demoras en los pasos fronterizos, y es algo con lo que el BID y la Cancillería mexicana seguimos trabajando muy de la mano y con los distintos países de Mesoamérica”.

Comentó, asimismo, que algunas aduanas de la región ya operan a niveles de eficiencia similares a los de la Unión Europea, y hay proyectos pilotos para el intercambio marítimo entre algunos países.

Respecto de la propuesta de desarrollo en materia de seguridad energética, precisó que los costos de electricidad en el Caribe son hoy tres o cuatro veces más caros que en Estados Unidos, y ello se explica porque la generación se basa principalmente en hidrocarburos líquidos, “la opción más cara entre todos los combustibles fósiles”.

Moreno Mejía sugirió que para reducir esos costos, que repercuten tanto en los tesoros nacionales como en los presupuestos familiares, se apueste al desarrollo de fuentes renovables de energía como la eólica o la solar, o bien se instrumenten programas de eficiencia energética.

“Todas estas son medidas acertadas, pero hoy estamos ante una nueva oportunidad derivada de la extraordinaria abundancia de gas natural, el más económico y limpio de los hidrocarburos”.

Con inversiones relativamente modestas, agregó, sus países podrían convertir sus generadoras térmicas de combustibles líquidos al gas natural. De hacerlo, sus costos de generación termoeléctrica podrían bajar hasta en 50%. “Imaginemos el impacto fiscal de un ahorro de 50% que tendrían países”, apuntó.

Finalizó:

“Pensemos también el fuerte incentivo a la inversión privada que significarían estos ahorros, y no olvidemos que una matriz más diversificada también permitirá amortiguar el efecto de cambios repentinos en los precios internacionales, fortaleciendo la estabilidad macroeconómica de estos países”.

 

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