Javier Camarena, el tenor que enloqueció al Met

El Teatro Metropolitano de la Ópera de Nueva York (Met) tenía programadas varias funciones de La Cenerentola de Rossini; sin embargo, como el tenor peruano Juan Diego Flórez quien debía cantarlas canceló tres por enfermedad, entonces la gerencia del Met decidió invitar a Javier Camarena Pozos, tenor veracruzano cuya estrella va en ascenso a nivel mundial, para cubrirlo.

La primera función fue muy exitosa. Pero en la segunda del pasado sábado 26 de abril ocurrió algo insólito: el público aplaudió tanto el aria del tenor Si, ritrovarla io giuro, que el director Fabio Luisi le pidió a Camarena que la bisara, es decir, que la volviera a cantar; hecho insólito en el Met ya que en los últimos setenta años sólo se le había pedido un bis a Pavarotti y a Juan Diego Flórez.

Entrevistado para Proceso antes de su función del domingo 27, Javier Camarena comentó:

“El Met parecía un estadio deportivo y los aplausos que he escuchado en estas dos funciones han sido los más contundentes, efusivos y calurosos que he tenido en toda mi carrera.”

Fue la quinta producción de La Cenerentola en su trayectoria.

“La primera fue en Bruselas, en el teatro de La Monnaie con Silvia Tro Santafé como Angelina, y Mark Minkowski a la batuta. La segunda en París, con Karine Deshayes, y dirigía Bruno Campanella. La tercera en Monterrey, con Margarita Gritskova y Jesús Medina. La cuarta en Cartagena, Colombia, con Daniela Pini y Rinaldo Alessandrini. Y ahora el Met, con Joyce DiDonato y dirigiendo Fabio Luisi, y la verdad no me esperaba un éxito de tal magnitud…

“La reacción que tuvo el público el día de la primera función fue tan explosiva que por supuesto consideramos la posibilidad de un encore o bis. Y se decidió que sí, pero sólo si teníamos la misma reacción del público, y en la segunda función fue aún mayor que en la primera. El hacer o no el bis dependió totalmente del público, de su respuesta y de su aplauso.”

–En este tipo de repeticiones no se vuelve a cantar el aria completa, sino solamente la recapitulación o reprise. ¿La cantó completa?

–No, gracias a Dios (ríe), todavía tenía que cantar el resto del segundo acto. Repetí, por decisión de Luisi sólo la última parte del aria.

–De alguna manera, este triunfo lo posiciona mejor en el Met, ¿no? Ahora suben los bonos…

–Sube la responsabilidad. Después de lo que pasó el viernes la gente esperará siempre el mismo nivel de energía, la misma calidad vocal… Y digo, aunque para eso estamos, no hay que olvidar que uno también es un ser humano y que no siempre el cuerpo está en las más óptimas condiciones, por más que uno se cuide.

–¿Cuándo vuelve a Bellas Artes a cantar?

–Voy el 7 de septiembre a celebrar 10 años de carrera. Una gala de ópera con Rebeca Olvera a mi lado. Hubiésemos querido programar algún título operístico, pero el problema es que ni ella ni yo tenemos tiempo para más.

Y añadió:

“Creo que estamos en un tiempo bastante emocionante con una buena cantidad de mexicanos haciendo cosas importantes en la ópera internacional: Rebeca Olvera, Maria Katzarava, David Lomelí, Arturo Chacón, entre otros tantísimos. México no ha dejado de exportar grandes voces nunca y me siento afortunado de pertenecer a esta generación tan fructífera.

“A los jóvenes cantantes mexicanos les digo que se preparen. La competencia es dura y hay que estar al mismo nivel. Que no pierdan los pies del suelo. El canto es algo mucho más trascendental que la fama y la fortuna. Que no sean esos sus motores.”

–En unas horas será la última función de las tres programadas para el Met…

–Al rato es la última. A los lectores de Proceso les agradezco mucho su interés, pueden seguirme en las redes sociales o en mi página web www.javiercamarena.com.mx y quiero añadir que estoy feliz de que por fin el CD Recitales vio la luz en los aparadores. La colección de temas de las presentaciones en vivo que tuvimos el maestro pianista Ángel Rodríguez y yo en Bellas Artes 2011, Cervantino 2012 y en el Auditorio Roberto Cantoral 2013 ya está disponible.

Después, aquel domingo 27 de abril en el Met, Javier Camarena repitió la proeza. El público le pidió que bisara su aria, algo no visto en ese teatro neoyorkino en los últimos 70 años.

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